(Hace mucho que no publicaba, vigilante de las noticias de Telegram). Ya era hora.
Los políticos utilizan el terror para imponer a los ciudadanos aquello que de forma normal no admitiríamos, y eso es lo que está intentando hacer el gobierno europeo, para que aceptemos iniciar una guerra con Rusia. No es una iniciativa de ellos, son títeres que obedecen las órdenes de los amos que los han colocado ahí.
Estamos siendo testigos de la caída del imperio que nos oprime, que se defiende como gato panza arriba y se resiste a morir. No ha sido un imperio al uso, pues sus élites pasaban desapercibidas detrás de bambalinas, dejando que el protagonismo se lo llevaran los gobiernos y países a los que parasitaban. Llevamos siendo gobernados desde siglos por esas élites, que han conformado el Estado Profundo, a través de un gobierno (Cabal o Camarilla), que desde la sombra, ha impuesto sus guerras usando organizaciones más o menos secretas y gobiernos títeres, traidores a sus ciudadanos. Al igual que los parásitos, se infiltran en los órganos de poder de las naciones, para apoderarse de ellas. Es el Imperio de Israel, imperio que ha utilizado ejércitos ajenos para hacerse con el Mundo, y después, los ha utilizado como gendarmes para mantener su poder. El Imperio Británico no ha existido, como tampoco ha existido un Imperio USA: los dos han sido gendarmes de Israel, y han vertido la sangre de sus soldados, luchando por un poder oculto que los engañaba.
La caída de este imperio se está produciendo por la rebelión de tres de sus naciones infiltradas (la Rusia de Putin, los Estados Unidos de Trump, y la China de Xi Jimping), cuyos ejércitos, coincide que son los más fuertes del Mundo. El motivo que ha llevado a estos tres títeres a rebelarse ha sido la Agenda 20-30 del Estado Profundo, pensada para imponer a los humanos su Nuevo Orden. No conllevaba un cambio baladí, pues suponía el sacrificio del 94 % de la población mundial, sujeta por el miedo, genocidio que iniciaron con la Plandemia del 2020, y fracasó. Unas pocas familias de unas 2000 personas, auxiliadas por el pueblo de Israel, gobernarían en lo sucesivo a unos 500 M de supervivientes, mermados física e intelectualmente, y sometidos a su esclavitud.
Estos tres líderes están triunfando porque no estaban solos: detrás de Putin está la Iglesia Ortodoxa Rusa, recuperada de la etapa comunista; detrás de Trump están los patriotas norteamericanos de corte cristiano, hartos de los manejos de la judería, que ha atentado contra su juventud, por negarse a luchar en sus guerras; y detrás de Xi Jimping, están las antiguas sociedades secretas orientales, que quieren acabar con el Partido Comunista Chino, y cambiar la dinastía de los Rockefelers, por su dinastía imperial. Los tres líderes han capitaneado el cambio en sus territorios, limpiándolos de títeres traidores, mediante justicia sumarísima. A la vez, han abierto la caza mayor contra esas élites, conformadas por 13 familias, aliados y sicarios, hoy en búsqueda y captura.
Los tambores de guerra que puede hacer sonar una Europa dividida frente al pacto de no agresión de estos tres líderes, respaldados por sus naciones, suenan como el ladrido de un chihuahua frente a un león callado. Europa puede ser un gigante económico, pero no tiene ejército, pues la OTAN era el ejército que defendía a estas élites frente al levantamiento de cualquier país europeo, y como dentro de la OTAN ya no está el ejército USA, la OTAN es ya una armadura vacía.
Rothchilds, Rockefelers, Warburgs, Duponds... (mafia jázara los llaman): han impulsado el Globalismo, antes el Sionismo, antes el Comunismo, el Socialismo, el Liberalismo... Siempre sembrando destrucción y muerte para robar países y esclavizar ciudadanos.
¿Vamos a mandar a nuestros hijos y nietos a luchar en una guerra, perdida de antemano, para defender los privilegios de unas élites que han intentado matarnos y perpetuarse, para hacer real la promesa de su dios de poseer la Tierra?, ¿vamos a defender a la judería, luchando contra el pueblo ruso, que es cristiano como nosotros, y no nos amenaza?, ¿vamos a echar a perder la oportunidad de liberarnos de unos satanistas que atentan contra los valores cristianos? Me da que … ¡NO!