Regalaré peras del olmo, deseos incumplidos, estrellas invisibles, amigos del alma, canciones sin autor, viajes a la Luna, amores perdidos, sueños imposibles, maravillas intocables, cromos de chocolate, chicles de bola, pipas con sorpresa, dolores de risa, cuentos felices, dietas milagrosas, vidas de película, culos molones, pechos solidarios, hipotecas incobrables, préstamos locos y bodas de hecho. Lamentablemente, la vida es otra cosa. ¡Perra vida!
domingo, 23 de marzo de 2014
Adolfo Suarez ha fallecido.-
Aunque hayas muerto, no descanses todavía Adolfo: atormenta e ilumina a los responsables actuales de la política española, para que tengan voluntad, valentía y acierto, y nos saquen del entuerto en el que nos han metido los partidos nacionales, que no son capaces de entenderse, para plantarles cara a los separatistas catalanes y vascos.
viernes, 21 de marzo de 2014
A Adolfo Suarez
Suarez todavía
está vivo, pero le dan poco tiempo de vida. No voy a poner por las nubes ni a
tirar por tierra a este hombre, que es lo que se hace con alguien cuando muere.
Si tuviera que hacerlo, me limitaría a glosar su figura bajo un punto de vista
forzado por la situación en la que nos encontramos hoy: una Cataluña al borde
de la separación de España y unas Autonomías en las que se deja morir a una
niña por no ser vasca. Suarez fue el que nos llevó por ese camino autonómico,
aunque no fue el único responsable, que después de él han gobernado otros, y
durante muchos años, y no se les ve con ganas de sacarnos de este enredo. Nadie conoce el futuro, pero era de esperar que dar autonomía a las regiones de España podía acabar mal, en reinos de taifas.
Suarez es y ha
sido un hombre bueno. Ser bueno y dedicarse a la política están reñidos, que en
política tienes que tratar con hombres que son auténticas ratas (por poner un
apelativo lo suficientemente asqueroso para ese tipo de hombres). Tratar con un
genocida como Carrillo no debió ser fácil para Suarez, de ahí a afirmar que se hizo
amigo suyo, quizás sea demasiado afirmar ¡Qué decir de Arzallus!, el de las nueces, un
tipejo, al que el diablo lleve pronto y reencarne en negro o
marroquí, para que se le quite la obsesión por la sangre y deje de despreciar a
los demás. Es curioso, que un ser gordo, bajito y mal encarado pueda ser racista ¡Qué decir de otro pinta apellidado Pujol! Jefe de una familia de
apandadores y avariciosos, disfrazados de patriotas catalanes, al que se le fueron cayendo los
párpados según se le iban llenando los bolsillos ¡Qué decir de Felipe González, el jefe de la oposición de Suarez! El que nos trujo (y digo a idea lo de trujo) un socialismo
pervertido y asqueroso de robos y sangre. Ahí está mi desprecio ¡Qué decir del Rey!
… que al final ha resultado que va a lo suyo más que a lo nuestro, menudo chasco. La propia UCD, el partido que hicieron para Suarez, estaba lleno de gentuza: allí estaban acompañándolo su peores enemigos. Se me viene a la cabeza el nombre de un personaje despreciable llamado Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, que no aportó más que cizaña al partido y lleva varios años dando bandazos, terminando del lado de los nacionalistas, que le han dado premios y galardones.
Pobre Suarez,
cayó en medio de esa chusma y no se le ocurrió mandar detenerlos y negarles el pan y
la sal. Seguramente, pasará a la historia como el hombre más honrado que habitó en
la Moncloa, pero también, el que se dejó convencer para partir España en 17 pedazos y 2 pedacitos (Ceuta y Melilla). Un mal camino, el de las
Autonomías, por el que nos metió, y del que nadie nos quiere sacar, pues los políticos se sienten cómodos gobernando en ellas.
Lástima que no tuviera la mala leche necesaria para que lo respetaran propios y ajenos.
Yo le voté sin quererlo, que de eso se quejaba. Votarme más y quererme menos, repetía. La enfermedad le ha impedido ver caer a nuestra querida España por el agujero del W.C.
martes, 11 de marzo de 2014
Décimo aniversario del 11 M. Mucha hipocresia.
Mucho bombo y platillo con las víctimas, mucha ceremonia con asistencia de las máximas autoridades del país, mucho discursito... y nada:
- ¿Quién ha sido el autor intelectual del atentado?
- ¿Dónde están los autores materiales?
- ¿Qué explosivo se utilizó en los atentados?
- ¿Cómo es posible que se destruyeran los trenes en tan pocas horas?
- ¿Quién estuvo manipulando los hechos y las pruebas para crear confusión?
- ¿Cómo el gobierno saliente consintió esa manipulación?
- ¿Cómo pudo consentirse una instrucción judicial tan nefasta por el gobierno de Zapatero?
- ¿Cómo puede ser que el gobierno entrante no investigara nada?
- Se encontró un vagón oculto, seguramente escondido por alguien que tenía vergüenza ¿dónde está la vergüenza de los demás?
- ¿Qué ha hecho Rajoy para aclarar el 11M desde que llego el poder en el 2012?
NADA: Aceptar el resultado de un juicio repugnante.
Entonces, ¿A qué viene tanta pamplina y tanta lagrimita, Sr. Rey, Señores del Gobierno y de la Oposición?
Luego, a los que seguimos exigiendo justicia nos llaman conspiracionistas. Y es que o te haces el tonto y te tragas las mentiras que te cuentan o eres un conspiracionista. Soy un conspiracionista. ¿Qué le voy a hacer? Lo prefiero a ser tonto. Sigo pidiendo justicia.
Luego critican a Rouco Varela por sugerir mínimamente que había deseo de poder detrás de ese atentado...
Luego critican a Rouco Varela por sugerir mínimamente que había deseo de poder detrás de ese atentado...
Le voté a Rajoy pensando que haría algo... Menudo chasco: me ha subido los impuestos y no ha hecho nada por aclarar el 11M.
Que les quede claro a estos H. de P. y a los anteriores: les va a votar su P.M.
martes, 11 de febrero de 2014
¿A qué se dedican todos los jueces del mundo que no son el juez Moreno?
El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ha ordenado la busca y captura del ex presidente del Gobierno chino Jiang Zemin para que ingrese en prisión incondicional y sin fianza por presuntos delitos de genocidio, tortura y lesa humanidad cometidos en el Tibet.
Para mí, que al juez Moreno, algo le ha sentado mal.
Que estoy a favor de que todos los gobernantes que toman decisiones sangrientas sean juzgados. (Estoy a favor de juzgar a cualquiera que haya estado administrando la cosa pública, para prevenir el latrocinio, con eso está todo dicho), pero que se ponga un juez español a encabezar esta manifestación es de locos. Ya hubo precedentes, pero fue un tal Garzón, un juez dispuesto a juzgar a todos los tiranos de derechas y a ninguno de izquierdas, al que echaron de la carrera judicial por prevaricar.
Esta orden de Moreno la considero una gansada; más que nada, porque es papel mojado y económicamente no va a traer más que desgracias a nuestro país. Pero también se me ocurre, que en España hay trabajo suficiente sin hacer en la Audiencia Nacional como para que sus jueces se dediquen a estas patochadas ¡Claro!, como han ordenado soltar a los etarras y ya no hay terroristas fuera de las instituciones...
Por no irnos muy lejos en la historia, habría que haber juzgado a los Aliados que ganaron la 2ª Guerra Mundial -a los alemanes ya los ahorcaron los mismos Aliados, total, por hacer lo mismo que los Aliados. Ya no digo la progresía y sus revoluciones marxistas, leninistas, troskistas, maoístas, castristas, etc., etc., que hay sangre ahí para dar y tomar. Siiii, a Franco también habría que juzgarlo, pero acompañado de Carrillo y de la Pasionaria, con todos los líderes socialistas que escaparon con los bolsillos llenos, y a los jefezuelos nacionalistas vascos y catalanes, que se cubrieron de mierda.
Pero no va a ocurrir. ¿Quién le pone el cascabel al gato?
Está claro: el juez Moreno.
¿Y qué ejército tiene el juez Moreno para imponer su orden de búsqueda y captura?
Pues no lo sé, ni siquiera cuenta con Mortadelo y Filemón, que son dos personajes de Ibáñez, sujetos seguramente al copyright.
Jiang Zemin debe estar cagado de miedo.
viernes, 31 de enero de 2014
Una democracia extraña la nuestra: la Corona, el Gobierno y la Oposición no soportan la libertad de expresión.-
Es así y lo de
Pedro J. se veía venir: los delitos que afectan a la Infanta Cristina, precedidos
de los escándalos de su padre con la bella Corina; los escándalos de la
contabilidad del partido en el Gobierno (el PP), por el enriquecimiento de su
tesorero Bárcenas y los sobresueldos de sus líderes, junto con el incumplimiento flagrante de su programa
electoral; la corrupta Oposición, con los escándalos del PSOE de Andalucía
a causa de los EREs fraudulentos; las oscuras cuentas sindicales de UGT y de
CC.OO., que en el día a día, lo mismo que IU, se comportan como apéndices de esa oposición, para ganar en la calle lo que pierden en las urnas y condicionar al Gobierno; los tejemanejes de los independentistas catalanes -familia Pujol incluída-, llevándoselo crudo a paraísos fiscales; la victoria consentida por los gobiernos de Zapatero y Rajoy de los etarras, con la suelta de presos, que ha salpicado a todo el poder judicial, etc. Este periódico no dejaba títere con cabeza. No tenía amigos, ni respetaba vacas sagradas, fuera de los lectores, como debe ser.
Todo ese totum
revolutum parece haber ocasionado la salida de Pedro J. del diario El Mundo. Y no es que
se haya ido, lo han echado, porque comenzaba a hacer daño con sus denuncias a esas
instituciones corruptas que padecemos: La Corona, el Poder Ejecutivo, el Poder
Legislativo y el Poder Judicial. Que por otra parte no son tres poderes, son
dos, pues se los reparten entre el Gobierno y la Oposición, oposición que
incluye a los nacionalistas, que quieren acabar con la unidad de
España. No son ajenos a la ruptura de la unidad de España los dos
grandes partidos: el PP y el PSOE, pues se han manifestado siempre con mucha debilidad
contra esos nacionalistas, y cuando José Mª Aznar plantó cara a ETA y como
consecuencia fortaleció la unidad de España, se produjo el atentado del 11M que
hizo que las aguas volvieran a su cauce, el cauce de la traición a los
españoles.
Pedro J. no
representa a la virtud, pero como periodista ha sido valiente con los
poderosos, y no se ha dejado manipular. Aún así, no creo que lo hayan echado por los reportajes del pasado, lo han echado para que no sirva de voz a los partidos o escisiones como VOX en las próximas elecciones, que pueden hacerle mucho daño al partido en el Gobierno, y también a los independentistas y a los partidos de la Oposición. Pedro J. se ha mantenido independiente el tiempo
que ha podido, y lo hubiera seguido siendo de no haberlo cesado, pero sólo es verdaderamente independiente aquél que es
dueño de su empresa o de su casa, y Pedro J. ya no era el dueño del periódico que fundó desde hace mucho tiempo. Es
lo que tiene buscar financiación o contraer deudas. Lo milagroso es que haya podido largar lo que ha largado durante tanto tiempo.
Dicen que han echado a Pedro J. por las pérdidas que soporta el Grupo Editorial. Él no era el responsable de la administración de la sociedad, que sólo se preocupaba de los contenidos; el responsable de las pérdidas es un tal Antonio Fernández Galiano. En el fondo, da igual el disfraz que le pongan: es cierto que los contenidos que Pedro J. ponía en su periódico espantaban a la publicidad institucional del Gobierno, y eso es mucho dinero para que un Consejo de Administración de una empresa informativa mantenga su línea editorial con sus lectores, y más en tiempo de crisis. Es la zanahoria que el gobierno de turno les pone a los medios (burro) para que caminen en la dirección que interesa, y que los medios de comunicación tapen sus fechorías o no sean muy críticos con su política. Pero hay algo más; siempre hay algo más: podría haber otro ERE en puertas para los trabajadores de Unidad Editorial, un ERE con el que Pedro J. no estaba de acuerdo, en la certidumbre de que ya han recortado empleos y el precio que pagan a los periodistas colaboradores por sus artículos es de miseria. Si recorta más, la calidad de la información se va por el retrete y los colaboradores se evaporan: ¿Quién va a molestarse en investigar para escribir un artículo, o viajar para cubrir una noticia, por 30 o 40 €?
Aquí está su discurso de despedida:
Dicen que han echado a Pedro J. por las pérdidas que soporta el Grupo Editorial. Él no era el responsable de la administración de la sociedad, que sólo se preocupaba de los contenidos; el responsable de las pérdidas es un tal Antonio Fernández Galiano. En el fondo, da igual el disfraz que le pongan: es cierto que los contenidos que Pedro J. ponía en su periódico espantaban a la publicidad institucional del Gobierno, y eso es mucho dinero para que un Consejo de Administración de una empresa informativa mantenga su línea editorial con sus lectores, y más en tiempo de crisis. Es la zanahoria que el gobierno de turno les pone a los medios (burro) para que caminen en la dirección que interesa, y que los medios de comunicación tapen sus fechorías o no sean muy críticos con su política. Pero hay algo más; siempre hay algo más: podría haber otro ERE en puertas para los trabajadores de Unidad Editorial, un ERE con el que Pedro J. no estaba de acuerdo, en la certidumbre de que ya han recortado empleos y el precio que pagan a los periodistas colaboradores por sus artículos es de miseria. Si recorta más, la calidad de la información se va por el retrete y los colaboradores se evaporan: ¿Quién va a molestarse en investigar para escribir un artículo, o viajar para cubrir una noticia, por 30 o 40 €?
Aquí está su discurso de despedida:
En España, los
contrarios, siempre se unen para hacernos daño a los españoles. Son nuestros enemigos y los tenemos subidos a la chepa: grupos de poder que conforman una oligarquía que nos parasita, y que, para seguir parasitándonos, están dispuestos a todo. ¿Que quiénes son? Son los que se creen dueños del ganado y nos mandan a la jauría descrita en el primer párrafo para que nos apaciente; son los que, cuando llegan sus causas a los tribunales, no son admitidas a trámite por jueces estrella, no vaya a ser que se "estigmaticen", por eso acaban prescritas o, en el peor de los casos, con ellos no se cumplen las sentencias y acaban indultados. Están por encima de la Ley, que no fuera de ella, que usan la Ley para protegerse de nosotros, los de abajo: la chusma o la plebe, que es como nos definen. Deberíamos hacer algo con ellos como hizo la plebe en Roma con sus patricios. Claro, que en estos tiempos, estos parásitos dominantes se irían de vacaciones a sus casas de lujo u hoteles paradisíacos y no lo notarían. Por eso, conviene destaparlos y avergonzarlos, tildándolos de parásitos, traidores a España y malas personas.
Al final, es esta gentuza la que encumbra a los Pedro J. de turno, cuando le resultan útiles, y la que los decapita cuando pasan a ser molestos. En este caso, "presuntamente" alguien habrá hablado con los dueños de Unidad Editorial y les habrá ofrecido alguna forma de coima, llamada publicidad institucional, por el cese, que los italianos andaban como locos por enjugar pérdidas. El tiempo dará o no la razón a la Vice, que dice no haber tenido nada que ver en el cese, pero el tiempo siempre pone a cada cual donde se merece, lo único, que en muchas ocasiones, el tiempo llega tarde: ahora nos hemos enterado de que fue el general Serrano el que mandó matar a Prim ¿Le quitarán la calle? Así debería ser o, aún mejor, añadir en la placa: Calle del general Serrano, el asesino del general Prim.
Veremos quién tiene razón, que, reitero, el tiempo da y el tiempo quita razones. Por eso, los lectores del Mundo tenemos que estar atentos, y si la línea editorial del Mundo se debilita, a la vez que aparecen anuncios institucionales, a buscar a otros valientes que nos informen sobre los tejemanejes del poder y nos defiendan de la gentuza.
He vuelto.
Al final, es esta gentuza la que encumbra a los Pedro J. de turno, cuando le resultan útiles, y la que los decapita cuando pasan a ser molestos. En este caso, "presuntamente" alguien habrá hablado con los dueños de Unidad Editorial y les habrá ofrecido alguna forma de coima, llamada publicidad institucional, por el cese, que los italianos andaban como locos por enjugar pérdidas. El tiempo dará o no la razón a la Vice, que dice no haber tenido nada que ver en el cese, pero el tiempo siempre pone a cada cual donde se merece, lo único, que en muchas ocasiones, el tiempo llega tarde: ahora nos hemos enterado de que fue el general Serrano el que mandó matar a Prim ¿Le quitarán la calle? Así debería ser o, aún mejor, añadir en la placa: Calle del general Serrano, el asesino del general Prim.
Veremos quién tiene razón, que, reitero, el tiempo da y el tiempo quita razones. Por eso, los lectores del Mundo tenemos que estar atentos, y si la línea editorial del Mundo se debilita, a la vez que aparecen anuncios institucionales, a buscar a otros valientes que nos informen sobre los tejemanejes del poder y nos defiendan de la gentuza.
He vuelto.
miércoles, 9 de octubre de 2013
Que no cuente conmigo la Ronda de Boltaña.
Ayer estuve en el concierto de un grupo aragonés muy conocido, que es "La Ronda de Boltaña". Sus canciones son de tinte nacionalista aragonés. Hasta ahí, todo normal en esta España, donde las fuerzas centrífugas atacan por todos los lados, en una deriva que sólo puede calificarse de auto-destructiva.
Está bien mirar hacia el pasado con orgullo, lo que no es normal es pretender volver a él, que es eso lo que se desprende de sus canciones. Parten de la idea de pequeño país, refiriéndose a la comarca del Sobrarbe -antiguo condado en los tiempos en los que los musulmanes dominaban hasta el Somontano-, para saltar enseguida al reino de Aragón, olvidando las comarcas de la Ribagorza, de la Jacetania y otras. Por otro lado, no sé donde queda para ellos el reino de Aragón: si lo limitan a las tres provincias de Zaragoza, Huesca y Teruel o saltan también a los reinos de Valencia, Mallorca, Sicilia, Nápoles, Neopátria, y si incluyen al condado de Cataluña, al Rosellón, a la Cerdaña y a los territorios del Midí francés, que puestos a reivindicar...
Ponen en valor la lengua aragonesa, como si hubiera existido una sola lengua en Aragón, desaparecida y anterior a la lengua actual. Mis conocimientos me hablan de la existencia de varios y diferentes dialectos, derivados del latín, en las provincias aragonesas; en Huesca corresponden a los valles pirenaicos, y en las tres provincias, a los lenguajes de la llamada Franja. En su idealización de esa teórica lengua común de nuestros ancestros, olvidan la lengua de nuestros padres, incluidos los suyos, que hablaban español, y la de ellos mismos que no han mamado otra, lengua que compartimos con el resto de España y con América. Ya hay quien anda por aquí inventándose otro Castrapo, que es el galego oficial, una lengua que los gallegos de las aldeas donde se habla gallego, no entienden.
También nos atan al victimismo, sobre todo, cuando se meten en el asunto espinoso e injusto de los pantanos, que tanto dolor y éxodo originó en el próximo pasado, sobre todo, entre las gentes que se vieron obligadas a emigrar. Tienen razón, fue una injusticia, pero, ¿qué hacemos ahora?, ¿abrir las compuertas y que vuelvan los Monegros y otras zonas al secano? Como no hace falta agua...
Por último, llevándonos a una II República imaginaria llena de virtudes, hablan de libertad como si esa libertad no existiera en nuestro tiempo y no la pudiéramos ejercer, asociándose al desaparecido Labordeta, al que también le daba por hacernos creer que no teníamos libertad. Muchas veces los políticos intentan confundirnos hablando de libertad: la libertad a la que se refieren es a la suya, no es a la nuestra. La reconciliación por la última Guerra Civil ya se produjo, aunque algunos continúan en sus trece.
Entiendo que buscan el poder y desligarse de otro poder, más o menos centralista que les impide mangonear a sus anchas. En eso suelen terminar estos idealismos, por eso no nos podemos dejar arrastrar por ellos, que son peligrosos. La izquierda cuando se tiñe de nacionalismo acaba en sangre.
¡Hala! Todos independientes: volvamos a las comarcas, volvamos a los pueblos, pongamos de nuevo murallas en ellos, desconfiemos del vecino, amurallemos también nuestros barrios como en la Edad Media, para que puedan dormir judíos, musulmanes y cristianos en paz, vivamos en esos barrios dentro de casas-torre defensivas, llenas de verjas y cerrojos. Volvamos a caminos llenos de portazgos, donde hay que pagar si quieres que te dejen libre el paso.
No volveré a un concierto de esta gente, que no me gusta ver desfilar banderas esteladas ensuciando a las barras de Aragón. Que en estos tiempos la gente no sepa que esa estrella de cinco puntas vincula cualquier cosa a la masonería más radical y recalcitrante es para hacérselo mirar.
Me enorgullece la historia de Aragón y de España, lo mismo que me avergüenzan y asumo algunos episodios de la misma, pero forma parte de un pasado que no ha de volver, por mucho que algunos se empeñen. Segundas partes no son buenas dice el refranero, y mucho menos, si esas partes pretenden vincularnos a estrellas de cinco puntas, pantáculos masónicos, que representan oscuros intereses contrarios a nuestra cultura cristiana occidental, que tiene sus defectos, pero es la nuestra.
No nos dejemos arrastrar por sentimientos que aprovechan a otros. A los de la Ronda les va bien así, aunque confunden el oficio: que una cosa es alegrar la vida a la gente con canciones, y otra muy diferente, sembrar cizaña. Censuro a los independentistas catalanes, por su egoísmo y falta de solidaridad, ¿cómo no voy a censurar a los míos cuando predican lo mismo?
Conmigo que no cuenten, que los he calao, que siendo melones han salido pepes.
martes, 6 de agosto de 2013
La industria farmacéutica, hace tiempo que cruzó el Rubicón, en su exclusivo provecho.
No han pasado tantos años, pero
los cambios que se han producido en las conocidas como boticas –hoy farmacias-
han sido inimaginables. Aunque en este caso no son las farmacias el objeto de
este artículo, que son las farmacéuticas, las industrias farmacéuticas.
En los años sesenta, la Seguridad
Social estaba en mantillas; lo normal era pagar una iguala a un médico, que te atendía,
y después, te mandaba algún remedio casero o te enviaba al boticario con una
receta, y éste, con su ciencia, te preparaba una fórmula magistral.
La idea predominante entre la
clase médica y farmacéutica de entonces era vivir de su trabajo, ayudando a los
enfermos, en la medida de las posibilidades que les daba su ciencia y su
experiencia profesional. Una deontología sencilla, clara y honesta.
Algunos avispados comenzaron a
fabricar en serie esas fórmulas magistrales en sus laboratorios, y poco a poco,
las medicinas fabricadas pasaron a ocupar las estanterías y cajones de las boticas, que
pasaron a llamarse farmacias, en lugar de boticas. Los médicos necesitaron
tener en sus consultas un Vademécum, que no es otra cosa que un libro grande,
una especie de manual donde están todas las medicinas que fabrican los
laboratorios, y el boticario, al cambiar de nombre, de cercano científico, pasó
a ser un mero tendero especializado, dedicado a vender remedios de otros: los
laboratorios farmacéuticos.
¿Dónde quedaron los sencillos
principios deontológicos que a todos nos satisfacían? En los médicos que te
recetan aquello que te va a curar o te va a ayudar en tu enfermedad, la deontología
profesional está en el mismo sitio; en los médicos que te recetan aquello que
les indican los representantes de los laboratorios, la deontología brilla por
su ausencia, pues las farmacéuticas los compran con regalos, viajes,
vacaciones, congresos, etc. para que te receten sus preparados, aunque no sirvan para nada: ahí está el daflón, unas píldoras para mejorar la circulación, que fueron retiradas en el 2003 y que no sé porqué se siguen prescribiendo. ¿Es que ahora curan? Si te curan o
no esos medicamentos, su responsabilidad está a salvo, que para eso las
medicinas se supone que llevan años de experimentación, las han aprobado sesudas
autoridades y organismos científicos; además, todas llevan un prospecto con
advertencias múltiples que hay que leer.
En los laboratorios
farmacéuticos, más bien industrias, la deontología no puede interferir en el
negocio, y éste dice que hay que vender cada día más medicamentos, y que estos,
cada día deben ser más caros. No importa si su fabricación cuesta unos
céntimos, el margen de ganancias, debe ser amplio.
Para las grandes farmacéuticas que
se manejan en el mercado mundial, la salud de la humanidad no es pues una prioridad,
el negocio está en la enfermedad, y cuanto más se alargue la enfermedad de los
pacientes, mejor irá el negocio. ¿Para qué investigar en medicamentos o remedios
contra el cáncer o contra el sida, u otras enfermedades, si el negocio está en convertir las enfermedades
mortales en enfermedades crónicas? No es
rentable que las gentes se curen y vivan muchos años con salud, lo rentable es
que no se curen del todo y dependa su salud de los medicamentos que venden a
precio de oro a la Seguridad Social o al perjudicado.
¿Por qué digo en el título que
las farmacéuticas pasaron hace tiempo el Rubicón? Por que son muchos los casos
que las salpican y para muestra un botón importante: http://www.youtube.com/watch?v=imm0jA4oApA&feature=em-subs_digest-vrecs Merece la pena verlo completo. De nuestra falta de salud sacan tajá. No me extraña
que nos enfermen. ¡Pagar por Vivir!, una idea que están desarrollando para mejorar definitivamente su cuenta de resultados.
Lo que me extraña es que los gobiernos que teóricamente nos tienen que defender miren para otro lado y lo consientan todo. Las farmacéuticas tienen demasiado dinero y demasiado poder. ¿quién está detrás de las farmacéuticas? Pues los de siempre, las grandísimas fortunas dueñas de casi todo, los dueños del mundo y dueños de gobiernos. ¿Quién se atreve a tirarles de las orejas a los amos? Un tal Kennedy y su hermano lo intentaron. ¡Ah! pero la soberanía en USA no estaba en el pueblo americano? Pues no.
Lo que me extraña es que los gobiernos que teóricamente nos tienen que defender miren para otro lado y lo consientan todo. Las farmacéuticas tienen demasiado dinero y demasiado poder. ¿quién está detrás de las farmacéuticas? Pues los de siempre, las grandísimas fortunas dueñas de casi todo, los dueños del mundo y dueños de gobiernos. ¿Quién se atreve a tirarles de las orejas a los amos? Un tal Kennedy y su hermano lo intentaron. ¡Ah! pero la soberanía en USA no estaba en el pueblo americano? Pues no.
Una advertencia: intenta cuidarte,
y si puedes, cúrate solo.
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