jueves, 12 de marzo de 2009

Un homenaje a las víctimas del terrorismo de vergüenza, por el poco seguimiento

Ayer se conmemoraba el 5º aniversario del 11M. Acudí a las 8 de la tarde a la plaza de la Esperanza y me encontré a 80 personas mal contadas, incluyendo entre ellas a una de/docena de periodistas. De las televisiones, sólo la autonómica cubría el evento.
No vi a alcaldes ni concejales; tampoco a representantes de los partidos políticos. Si alguno había, no lo conocí, que no llevaba identificación. Sí que estaban guardias civiles jubilados y familiares y los que casi nunca faltamos, ciudadanos anónimos que ya nos vamos conociendo.
La falta de masas, no deslució el evento, que fue entrañable, y como no podía ser de otra manera, triste. Una de las víctimas del 11M leyó un comunicado que recibió el aplauso sincero de todos.
Uno se pregunta ¿qué les ocurre a los zaragozanos para que quieran olvidar tan pronto a sus muertos?, ¿por qué no los honran con actos multitudinarios? Sólo con que la gente de los bares de al lado hubieran salido, se hubiera duplicado el aforo. No llevo cuenta de los muertos, pero en Zaragoza el terrorismo ha causado mucho dolor.
Si tuviéramos que defender la ciudad de nuevos ejércitos napoleónicos, estábamos apañados. Sólo nos preocupa el fútbol y los conciertos.
Una sociedad así está desamparada y los terroristas lo saben.

martes, 10 de marzo de 2009

11M = 5X (5 son los años transcurridos, la X sigue siendo la incógnita)

Los trenes, son trampas con ruedas que explotan en las estaciones.
Las urnas salpicadas de sangre, la herramienta siniestra para alcanzar el poder.
La justicia, el instrumento de los poderosos para sellar la verdad.
El gobierno resultante, la mano que pasa página y mira hacia otro lado.
¿Dónde quedaron las promesas?
Cinco años de dolor sin esperanza.
Cinco años sin justicia.
Cinco años de engaños y desprecios.
No quieren dar consuelo a las víctimas.
De la desesperación el desvarío:
¿Dónde están los culpables?,
¿quién los esconde?,
¿son acaso los que sonríen maliciosos desde el telediario?
"Los españoles no merecen un gobierno que mienta" nos dijeron.
Mil veces he deseado que sus hijos se esfumen en el aire;
que se corten sus sueños para que sientan la derrota;
que no les dejen llorar;
que no encuentren descanso, consuelo, ni justicia en este mundo;
que el juez les dé la espalda;
que los insulten en el juicio;
que los condenen por quejarse de conspiración;
que no reabran el caso por juzgado;
que los ridiculicen en grandes titulares;
que los echen de España por llorar.
Quiero saber el nombre criminal del desalmado que preparó el plan;
del que estuvo de acuerdo en ejecutarlo;
del que lo financió;
del que lo llevó a cabo construyendo una escalera siniestra para salvar con ella la muralla:
192 ataúdes sirvieron de escalones;
la sangre, las lágrimas y los jirones de carne hicieron de argamasa;
el sufrimiento de 1500 heridos, el dolor de sus familiares y la impotencia de millones de buenos españoles, la música de la ceremonia.
No tuvieron ninguna vergüenza sus protegidos para subir por ella
y alcanzar un poder inmerecido.
Los responsables de protegernos se dejaron engañar;
no se atrevieron a retrasar las elecciones.
Muchos miraron para otro lado o se callaron;
otros destruyeron las pruebas del delito o se las inventaron;
dieron falso testimonio o lo permitieron;
condenaron a algunos colaboradores de la policía para que no pudieran seguir hablando.
A ninguno le interesa descubrir la verdad que los delata.
Hoy los culpables son el poder en la sombra y en la luz, pues este último no ha movido un dedo por desenmascarar la trama criminal.
A quien ha sido capaz de llevar adelante un plan como éste,
no será sencillo desenmascararlo.
Esperemos poder echar del poder a quien los protege,
y hacerlo con una papeleta en una urna limpia.

No será fácil. Más aún: cuando se marchen los que están, veremos a los nuevos callar cobardemente y convertirse en cómplices.

Los muertos y los heridos pronto se olvidan: los unos por estar muertos y los otros porque tienen derecho a rehacer su vida.

Si no se hace limpieza, no será la democracia la que decida sobre quién nos manda, serán unos pocos amenazando desde las cloacas o desde los rascacielos, los que tomen las decisiones.

Lo harán porque se han dado cuenta, que este país que fue capaz de colonizar un mundo nuevo, ahora es un corral de gallinas dividido en 17 jaulas.

martes, 3 de marzo de 2009

Dudas

Siempre me choca que todos los candidatos que se presentan a las elecciones ganan y además se les llena la boca hablando de la inteligencia de los votantes. No lo comprendo.
Tampoco comprendo que alguien vote a unos partidos que durante cuatro años se han comportado como un elefante en una cacharrería. ¿Cómo se le llama a eso?: ¿fanatismo?, ¿estupidez?, ¿libertad? Son simples gestores de la cosa pública. Habría que elegir a gente de la máxima confianza. ¿Pondríamos nuestros ahorros en sus manos? Diremos que no, pero eso es lo que hacemos: no sólo ponemos en sus manos nuestro dinero, ponemos en sus manos nuestro trabajo, nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Entendería que alguien destructivo votase al Bloque o al PSG para que continuasen viviendo a cuerpo de rey en Galicia otros cuatro años y terminasen de destruir esa parte de España. Pero quien no desea eso, ¿por qué les sigue votando? Una incógnita difícil de resolver. Deberían haber sacado únicamente sus propios votos.
¡A su casa!, pero, ¿se van a ir de rositas?, ¿nadie les va pedir cuentas de su mala gestión? No debería bastar con la pérdida del cargo, deberían sufrir una seria fiscalización de la gestión realizada.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Entrevista Alfredo Embid sobre el SIDA

Pincha sobre el título y tendrás acceso a una entrevista que da Alfredo Embid sobre el SIDA. El de abajo es otro vídeo diferente de una conferencia.

Periódicamente me veo obligado a revisar estos enlaces conflictivos, pues alguien o algo los anula.


Échale un vistazo al video, y si lo deseas, deja tu opinión.


lunes, 16 de febrero de 2009

La democracia es un sistema político débil. Lo ocurrido en Venezuela lo demuestra.

En el primer mundo ensalzamos la democracia como el sistema político ideal o menos malo para los ciudadanos. Cuando es atacado este sistema de gobierno, normalmente lo hacen desde dentro: alguien que utiliza el sistema de elecciones para alcanzar el poder, y una vez que toma posesión del mismo, se queda en él, al principio por las buenas, después, haciendo trampas, y al final por las malas. Lamentablemente, carecemos de mecanismos para defender la democracia de esas corruptelas. No es así por parte de los enemigos de la democracia, que disponen de mecanismos efectivos para introducirse en ella y anularla ¡Qué decir de ayudas internacionales! ¡Todas! La mayoría por omisión.
Eso es lo que ha pasado en Venezuela. Un Presidente que había perdido el referendum que él mismo convocó hace un año para modificar la Constitución y eternizarse en el poder, nuevamente vuelve a convocarlo y lo gana. Durante el año transcurrido, los recursos públicos que este personaje ha podido desviar para conseguir su objetivo él lo sabrá. No seamos incautos: de haber perdido el referendum nuevamente, hubiera convocado otro, y así sucesivamente.
No es que diga que presentarse indefinidamente como candidato sea anti democrático, que aunque no sea lo más recomendable, no lo es. En nuestro país Aznar se impuso un límite de dos legislaturas, pero hubiera podido continuar. Lo que hace indigno el proceder de Chaves es la utilización que hace del poder presidencial para reprimir a la oposición, utilizando los medios públicos. Si en cualquier país europeo de los de larga trayectoria democrática tomara el poder un individuo como Chaves, verían en él un peligro. Si no hay límite sobre el número de mandatos en muchas constituciones es por que confían en que los elegidos van a respetar los principios de democráticos, no se van a dedicar a destrozar a la oposición y no van a hacer trampas en las elecciones.
Algunos mal intencionados comparan a Chaves como Presidente de Venezuela con nuestro Rey, alegando en su favor que él puede ser elegido, mientras que el rey Juan Carlos no se presenta a las elecciones. Nuestro sistema político es una monarquía, no es una república, y así lo aprobamos los españoles. Por otra parte, me gustaría saber si esos malintencionados aguantarían que don Juan Carlos ejerciera el poder como lo ejerce Chaves, tuviera sus mismas atribuciones y las pusiera en práctica cada día. ¿Alguien sabe quién es el Primer Ministro de Venezuela, el equivalente a nuestro Zapatero?
Se manipula el sistema democrático para mantenerse en el poder, creyendo que todo vale y no debe ser así. Ha de haber unas autoridades internacionales que salgan garantes de los ciudadanos secuestrados a los que se les quita la libertad.
Si el sistema democrático no es defendido por quien tanto lo ensalza, ¿es que hay gentes importantes interesadas en que la democracia sea un coto cerrado para unos pocos?, ¿quién nos consiente vivir en democracia a unos sí y a otros no? ¿Qué es esto?
No podemos dejar solos a los Venezolanos. La gran corruptela está en utilizar los caudales públicos en favor del partido en el gobierno, que puede así crear innumerables pesebres obligando a sus beneficiarios a comprometer su voto. Mientras tanto, una de las naciones más ricas del mundo sin apenas infraestructuras, dedicada a socavar los débiles cimientos democráticos de las demás naciones sudamericanas, en lugar de ocuparse de los suyos ¡Hay remedios si se quieren aplicar!
No pensemos que en nuestro país somos ajenos a estos déficit democráticos: miremos nuestras autonomìas y nuestra ley electoral antes de presumir, que siendo Chaves amigo de nuestro Presidente, a lo mejor tenemos que poner nuestras barbas a remojar, por lo del antiguo refrán. Para empezar, en nuestro país se persigue a la oposición utilizando los aparatos del Estado de Derecho, cada vez que hay elecciones; en algunas autonomías, la creación de pesebres para garantizarse el voto es una corruptela de años; se permite el voto de los emigrantes que viven en el extranjero, sin la suficientes garantías, porque favorece a los partidos en el gobierno, etc., etc. No vamos muy bien que digamos.

viernes, 13 de febrero de 2009

De aquellos barros estos lodos; se recoge lo que se siembra... etc.

Uno se acuerda de los malos estudiantes: que mienten a sus padres a los largo del curso sobre lo que estudian y dejan de estudiar. Pero el tiempo es inexorable: llega junio y la cosecha de calabazas desenmascara al zángano, que perdido y avergonzado, pone excusas para disfrazar de injusticia lo que no es sino la cosecha de su errada siembra.

También es buen ejemplo, el de aquél que recibiendo una gran herencia, en lugar de administrar la hacienda y los caudales, comienza a dilapidar lo que sin ningún esfuerzo recibió, pensando que el dinero nunca se acaba. Llegado el día nefasto, se encuentra con que no sólo se ha quedado sin dinero, los acreedores a los que ha ido regalando su hacienda, le exigen pagos pendientes y le embargan la casa.

Eso le está pasando a nuestro gobierno. Muchos veíamos desde el principio, que en lugar de administrar con juicio los dineros del común, los iba regalando a cualquiera que llegara a la Moncloa y calentara sus orejas con halagos. Desde el principio, comprobamos con estupor sus pocas ganas de madrugar, dando plantones a otros mandatarios cumplidores del horario. Mal síntoma es ese: de un vago no esperes grandes esfuerzos ni desvelos.

Pero llegó el final del curso: decía haber sacado buenas notas, y muchos le creyeron a pesar de que eran evidentes los malos resultados. Mentía con toda desvergüenza. Consiguió pasar de curso por la bondad o insensatez de algunos que se lo permitieron. Pronto se ha visto que el nuevo curso se le hace grande, que apenas han pasado unos meses y el fracaso es general en todas las actividades.

A los malos estudiantes hay que ponerlos a trabajar y a los gestores que gastan el dinero de todos en lugar de administrarlo, hay que echarlos antes de que nos arruinen. Las responsabilidades se piden después.

No hay siglas que valgan, sólo sentido común: si los elegidos no son capaces de administrar con cordura los caudales públicos, ¡Fuera! Por eso, si alguna vez volvemos a tener un buen gestor, cuidémoslo para que nos dure muchos años, sea quien sea. A los que ya conocemos por sus mentiras y tropelías, mantengámoslos alejados de los dineros, que son los dineros de nuestras pensiones, de nuestra salud, de nuestros hijos y de nuestros nietos, venidos o por venir.

No esperemos a que se vayan, que no se irán ¡Hay que echarlos!

miércoles, 11 de febrero de 2009

Sabino Fernández Campo y el 23 F

Ayer vi el primer capítulo de la mini serie de TVE sobre el 23 F. Por el momento, muy centrada en el papel del Rey y de Sabino Fernández Campo por un lado, y de Armada, Milán y Tejero por el otro. Los guionistas no han metido trama política alguna; como si el golpe de Estado lo hubieran pensado y realizado un grupito de militares encerrados en su burbuja, que no soportaban la debilidad de la democracia. Pudo ser así, pero el olfato del sabueso insiste en dudar.
Seguramente que esta mini serie no va a descubrir nada nuevo, en cuyo caso, los del pueblo llano seguiremos sin saber lo que pasó en realidad, ni quién estuvo detrás del 23 F: ningún militar se pone a dar un golpe de Estado sin tener apoyo económico y civil que lo respalde, ya sea nacional o internacional.
Uno se para a pensar, y ve que la trama no estaba mal pensada: sólo el buen olfato del ayudante del Rey, Sabino Fernández Campo, y su habilidad para convencer al Rey de las perversas intenciones de Armada, consiguieron parar el golpe. Si fue como nos lo cuentan, la presencia de Armada en la Zarzuela hubiera hecho que el golpe triunfara. No se puede saber por cuánto tiempo, pues un grupo de militares gobernando el flanco Sur de Europa no hubiera recibido muchos apoyos de las potencias que dominan Occidente.
El mayor mérito sin duda, de los personajes que estaban fuera del Congreso de los Diputados hay que dárselo a Sabino; un hombre que lamentablemente terminó siendo apartado de la Casa del Rey y sustituido por gentes sin sus valores. La edad tampoco perdona, que Sabinos de cuarenta años, con esa inteligencia, personalidad, educación, diplomacia, fidelidad y simpatía no abundan. Pero unos años más de Sabino Fernández Campo junto al Rey, hubieran sido muy provechosos para la Corona y para los españoles.
Nos gustaría que alguna vez se aclararan los cabos sueltos que han quedado. Se ha asegurado que el general Alfonso Armada, unos días antes del 23 F comió con dirigentes socialistas. Si es así, esos dirigentes que aún viven y ejercen como políticos deberían aclararlo, pues, de otra manera, el pensamiento es libre y siempre tiende a agrandar las cosas.
Al margen de lo anterior ¡Gracias Sabino! Muchos españoles sabemos apreciar lo que hiciste y somos agradecidos. Pasarás a la historia como un hombre íntegro, y aunque no exista, te damos el título de "Buen Español". De los mejores.