martes, 12 de febrero de 2013

Noticia inesperada: el Papa, para poder jubilarse, renuncia, dimite, dice que lo deja … El desenlace, el próximo 28 de febrero.



Es cierto que Benedicto XVI ha dado un bajón y que se le ve mayor y cansado. No miente cuando dice que no tiene fuerzas para continuar, pero su condición física sólo es una parte de la realidad, la otra parte de la realidad nos dice, que su vejez ha dado pie a que las fuerzas que intrigan por hacerse con el poder dentro de la Iglesia han entrado en confrontación abierta. Por ahí van los tiros del escándalo del secretario ladrón al que perdonó, al que le echaron el muerto para tapar la verdad, ¡que vaya usted a saber en qué consiste! El Vaticano y el secreto van unidos. Eso es lo que ha podido llevar a Ratzinger a renunciar: entre tanta cuchillada de pillo, siempre se puede escapar una y si te toca a ti ... 

No se puede decir que ahora haya un cardenal díscolo y ambicioso armando el Belén, como sucedió en el pasado cuando el pobre Celestino V – un hombre de Dios- abandonó el Papado por las insidias de un cardenal llamado Benedicto Gaetano que, después de sucederle, lo mandó envenenar. La lucha por el poder dentro de la Iglesia en estos tiempos va por otros derroteros. Son organizaciones religiosas o pseudo religiosas las que compiten entre sí por la cabeza de la Iglesia. Lógicamente, todas las organizaciones, hasta las demoníacas, tienen cara humana.

En los años de Celestino V los grupos que luchaban por el poder eran Güelfos y Gibelinos, apoyados respectivamente por Orsinis y Colonnas, apoyados a su vez por el Emperador o por el rey de Francia, aunque andaban todos disfrazándose de una u otra cosa para engañar al contrario. En aquellos tiempos, las órdenes religiosas tampoco eran ajenas a los cambios de Papa: detrás de los Gibelinos estaban los Dominicos y los Franciscanos, como detrás de los Güelfos andaban los Benedictinos y sus hermanos los Cistercienses. 

Mucha mierda entonces y mucha mierda ahora, pues detrás de los grupos que luchaban por el Papado en el siglo XIII había poderosos banqueros con intereses muy importantes, como los hay en nuestro tiempo entre los que se navajean con disimulo. Ahora los que pretenden pastorearnos a los católicos son más sectas que órdenes tradicionales, aunque éstas últimas no faltan: Legionarios de Cristo, Opus, jesuitas… No importa: al final, elijan al cardenal que elijan, será masón, le llamaremos Santo Padre, y todos tan contentos. Me daría con un canto en los dientes si el cardenal elegido creyera en Dios.

Espero que a Ratzinger, que también se comporta como un masón, lo dejen disfrutar de su jubilación y, entre unos y otros, no lo embalsamen sin hacerle la autopsia, como hicieron con el pobre Juan Pablo I, que vaya usted a saber de qué murió.

En esos entornos satánicos a la modernidad le cuesta entrar: para poder ser Papa de verdad el anterior debe estar bien muerto. Es la tradición.

¡Ojalá me equivoque!

Pero, ¿qué pintamos los bautizados en este teatro?

Se trata de una Iglesia que dice que fue fundada por Jesús, un judío de hace 2000 años nacido en Nazarét, que lo único que practicó en su vida fue la religión de sus padres, y si acaso pretendió cambiar algo de ella fue devolverle la decencia perdida por tanto sacerdote, reivindicando al Padre como verdadero Dios, intentando enseñar a sus discípulos la forma de llegar a la verdad. Verdad, que si se alcanza, parece ser que libera a nuestro Espíritu de volver a este mundo, y con ello de seguir sujeto a la muerte.

En este teatro, los bautizados no pintamos nada. Somos los tontos necesarios, el público de aplaudir. Que elijan al que quieran y con su pan se lo coman, pues esos que nos pastorean nos ocultan la verdad. Yo creo que ni la conocen, ni saben explicarla con palabras comprensibles. Su discurso es una mezcla, un totum revolutum de fe y sinrazón.

La contradicción está en que la parte de la Iglesia que nos toca de cerca está llena de gente honrada y caritativa, que es la que da de comer al hambriento, al sediento y viste al desnudo, etc. en este tiempo de crisis, pero a los de arriba, a los del organigrama complejo que acaba en San Pedro de Roma, mejor no escucharlos que te lían. En su lugar, lee y medita sobre el evangelio de Juan, que algo aprenderás.


lunes, 14 de enero de 2013

Por el bien de la Nación Española



Aunque parece que las aguas han vuelto a su cauce, los españoles seguimos estando ante un problema grave y ante una encrucijada importante; si nos aplicamos con rigor e inteligencia, puede pasar como un simple catarro, pero si no le damos importancia y lo dejamos estar, seguramente acabará la cosa en una grave enfermedad para toda la Nación, que podría deshacerse.

Después de 35 años de cambio político, nos estamos dando cuenta ahora de que nuestros dirigentes nos han sacado del camino democrático y nos han llevado por derroteros viciados que poco tienen que ver con la democracia que nos dimos los españoles en 1978, a fin de garantizarnos la libertad, la igualdad y la justicia.

Desde el principio nos tuvimos que tapar la nariz con la Ley Electoral y su proceso de corrección de resultados, que atendía a la ley D’Hondt; nuestra Ley Electoral excluye, en beneficio del bipartidismo, a los partidos que no alcanzan un porcentaje mínimo de votos (el 5%), garantizando al mismo tiempo, que los partidos que se presentan en una sola región de España, tengan una mayor representación que el resto de partidos. Aunque el legislador de entonces pudo haber obrado de buena fe, eso ha propiciado que los partidos nacionalistas hayan tenido siempre una representación en las instituciones nacionales mayor de la obtenida en las urnas por partidos que se presentaban en toda España; a ello se ha unido una mala práctica de los dos grandes partidos PSOE y PP cuando han gobernado el país, que han encumbrado a los partidos nacionalistas hasta las nubes, comprando su voto con los recursos de todos, dándoles así un protagonismo inmerecido a cambio de apoyo. No fueron pocas las voces que denunciaron la falta de acuerdo entre PSOE y PP, en los grandes asuntos de interés nacional, para neutralizar las expectativas independentistas e insolidarias de los mal llamados partidos nacionalistas (Convergencia y Unión en Cataluña y PNV en Vascongadas).

¡Cuántas veces he podido escuchar que en democracia se puede defender cualquier idea, hasta el separatismo, si se hace por vías democráticas! Es una de las mayores estupideces que puede decir y hacer el ser humano: darle derechos al que quiere echarte de tu casa. En países con sentido común, a los independentistas no los dejan ni presentarse a las elecciones. Nuestro estúpido legislador esperaba lealtad de los partidos nacionalistas vascos y catalanes principalmente, cuando siempre dejaron ver sus aviesas intenciones: el PNV amparando por la vía de los hechos a los asesinos de una banda terrorista, y todos negociando bajo la mesa y sobre la mesa partidas extraordinarias a cambio de un periodo de tregua en sus aspiraciones independentistas.

No podemos decir otra cosa, por mucho que ahora los tildemos de traidores. Dijeran lo que dijeran en sus discursos, siempre fueron claros en sus intenciones y en su trayectoria. Los tontos estamos al otro lado. Hace 35 años, los nacionalistas cabían en un taxi, después de 35 años, por dejarlos gobernar, han comprado voluntades con el dinero de todos y han intoxicado a la juventud de sus territorios, haciéndoles creer que España es un país extranjero que les roba y esclaviza y de la cual deben liberarse cuanto antes.

Ahora, así estamos: ante la disyuntiva de un referéndum por la independencia de Cataluña, con un Jefe del Estado que no dice nada, con un gobierno central que dice que aplicarán la Ley y una oposición que nos habla de federalismo, en lugar de cerrar filas con el gobierno. El uno por el otro, la casa sin barrer, cuando todos deberían estar enseñando los dientes a los nacionalistas, aplicar ya esas leyes, dando confianza a todo el país.

-    Comenzando por hacer cumplir las leyes civiles, penales y de todo orden a los que niegan la educación en español a sus ciudadanos, procesando a los que se han llevado a sus peculios personales lo que está y lo que no está escrito del dinero de todos, obligándoles a devolverlo, etc., etc.
-      Corrigiendo los fallos de la Ley Electoral.
-  Continuando con las modificaciones constitucionales que hagan falta para acabar con los nacionalismos y las Autonomías, y devolver a los ciudadanos la Nación Española.
-     Y suprimiendo aquellas leyes que impiden la separación de poderes, obligando al poder ejecutivo a permanecer en su parcela: que se ha salido, como se dice vulgarmente, de su tiesto, invadiendo el espacio de los demás poderes, etc.

O eso, o el enfrentamiento civil, que tarde o temprano se nos vendrá encima.

¿Estamos en condiciones de asumir semejante reto con los partidos nacionales que tenemos en este momento? Yo estoy convencido de que no, por eso, la sociedad civil está en la obligación de plantearse una reacción, que como el sarampión, brote por toda España y cree nuevos partidos que asuman el poder en las próximas elecciones. Es la única manera de llevar a cabo las reformas que nuestra democracia necesita.

Si el Jefe del Estado, el PSOE y el PP están cómodos en la actual situación, habrá que prescindir de ellos. El Rey no puede seguir viviendo de las rentas del 23 F, que tiene un sucesor bien preparado, que puede asumir las funciones de Jefe del Estado que él pasa por alto, y a los dos partidos mayoritarios, por más que su responsabilidad en la corrupción política nacional actual y en la ruina de España sea diferente (70-30), hay que echarlos del arco parlamentario y que se disuelvan poco a poco, y si es posible, sin pasar por el llamado Grupo Mixto.

¡Sin piedad!, que nos jugamos mucho en el invite.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Demasiados empleados públicos, demasiados privilegios

Sí, ya sé que no habéis cobrado la extra de Navidad y que os han hecho los descuentos de IRPF de la misma, aunque también sé, que todo no está perdido para vosotros: os devuelven los descuentos indebidos y hay promesas en el aire, de que cuando la cosa mejore, os darán la paga que os han quitado. En algunas Autonosuyas ya han hecho trampejas y la habéis cobrado. Los que promueven los recortes para salir del socavón, y los que están dentro del socavón ¡que se jodan!

Sé, que ese sacrificio de vivir sin la Extra, la mayoría de vosotros, aunque lo lleváis mal, lo lleváis con paciencia, pues, en el fondo sabéis, que de una forma u otra, lo recuperaréis. El trabajo vuestro viene siendo seguro y hay muchos años por delante; además, en el fondo de vuestro entendimiento sabéis, que el sistema os necesita. El sistema son los políticos, vuestros enemigos de hoy y a la vez amigos y aliados de siempre, que estáis unidos por cadenas, más que por lazos familiares. ¡Cuántos de vosotros - y no me refiero a los que habéis entrado en la Administración por Ley-, en los últimos 35 años muchos habéis entrado de la mano de políticos afines, que, con el mayor descaro, os han abierto la puerta de atrás o, simplemente, os han colado, dándoos el puesto de una oposición que, por justicia, le hubiera correspondido a otro! Cuando el contrato es laboral y no de funcionario..., mejor no imaginar.

También sabéis, muy en el fondo, que fuera de la Administración hay un mundo cruel donde el hombre es un lobo para el hombre, donde los contratos de trabajo pueden ser de horas, días, semanas o meses, en el mejor de los casos, y donde la condición normal del ser humano es la de visitante asiduo del INEM o INAEM o como le quieran llamar en esta quebrada España partida en 17 trozos. 

En esa situación, "Mejor sin paga que sin nada". En el mundo exterior no hay seguridad, que el frío y el calor de la intemperie atacan por igual, como atacan los contratos basura, la economía sumergida y los bajos salarios. ¡Quién fuera mileurista en estos tiempos recuerdan muchos!  No es  fácil sobrevivir y traer dinero o comida a casa. Y gracias a que hay gente buena, organizaciones religiosas y empresas decentes que donan comida para los necesitados, que son muchos en estos tiempos.  

Frente a esos, los sin paga extra de Navidad de la Administración siguen disfrutando de abundantes privilegios: sólo como ejemplo decir, que el calendario laboral no siempre rige en su mundo, cuando son ellos o sus gerifaltes los que lo elaboran; así, aunque usted -probo ciudadano- vea que el 24 y el 31 de diciembre de este año nefasto están marcados en el calendario 2012 como laborables, aunque vea usted las peluquerías y todo tipo de establecimientos abiertos, no se le ocurra ir a darse de baja o alta de algo en ninguna oficina de Hacienda o de la Seguridad Social, por decir dos sitios concretos, y ello, por mucho que le corran los plazos -otro invento de funcionario hecho para hacerte la pascua y arrascarte el bolsillo. Con suerte, habrá un cartelito en la puerta de la Administración de turno, como aviso de que vuelva otro día, que ese día está cerrado. En las webs de Internet de esos servicios, no habrá ninguna advertencia, y no se canse, que el teléfono tampoco lo atienden; si acaso, los cartelitos le dirán que en tal dirección abren ese día, pero únicamente el registro. ¡Ole!, ¡viva la Pepa!,  y tú pensando que podías hacer esto o aquello aprovechando que es día laboral. Pues no ¡Jódete y vuelve otro día!

¡Incauto! Tú existes para que los políticos y sus amigos, los que viven de lo público coman, sean o no funcionarios, de carrera o chusqueros ¡No!, no es al revés, estás equivocado.

Sí, ya sé que con Franco también pasaba, pero los empleados públicos de entonces eran tres veces menos, y aunque la mayoría habían sacado las oposiciones con mucho esfuerzo, había mucho enchufado, que para eso estaba lo que se llamaba "tener empeños" y existían los certificados penales y los informes de si eras o no afecto al Régimen para poder entrar.

Este mal es endémico en España: quizás hemos disminuido las consecuencias del "Vuelva Usted Mañana" de las ventanillas que denunciaba Larra, pero lo indudable es que no lo hemos superado. La razón, la de siempre: los dueños de la Administración, que somos todos, seguimos permitiendo que los empleados que nos administran, sean o no políticos, ejerzan como dueños del cotarro y se nos rían, haciendo lo que les da la gana. No sé de quién es la cita, pero nos va que ni pintada: "País de corderos, gobierno de lobos".

Así, que no se extrañe nadie si las ovejas nos cansamos un día de tanto jeta, y pensamos que hay que hacer limpieza a fondo, acabando con Autonomías, políticos y dos terceras partes del empleo público. Demasiado lobo sangrando al ganado, demasiada carga para el burro. Si no somos capaces de imponernos, se irá todo por la alcantarilla, ¡Y que les den!. ¡A la mierda! -diría Fernando Fernán Gómez, saliendo de su tumba. Y como en alguna ocasión ocurrió, que se vaya todo a la mierda, que ya ha ocurrido, por mucho que los historiadores nos lo oculten, haciendo caso al rey de turno, a la Iglesia o al copetín de la baraja. 

¿O que se piensan que ocurrió en España en el año 711?, ¿que nos invadieron los moros? Pandilla de incautos... Los hispanorromanos de entonces, que eran la mayoría de la población, cansados de soportar las guerras entre familias visigodas por la sucesión al trono, y hartos también de guerras de religión inacabables entre facciones de la nueva religión cristiana, abrazaron la fe musulmana en masa para librase de tanta sanguijuela. Fue una verdadera revolución llevada a cabo por una sociedad que mando todo al carajo para liberarse.

Ya sé que toda la culpa no la tienen los funcionarios, que un par de días de fiesta más no van a ningún lado. Pero que tomen nota todos y que no toquen más los cataplines, cuyons, pilotak o bolas, que la paciencia y fuerza que queda es escasa: siempre hay una gota que colma el baso, un último gramo que derrenga la caballería, un último escupitajo que colma la paciencia del más manso.

¡Qué coño!, que no nos da la gana aguantar más cargas.



lunes, 3 de diciembre de 2012

La crisis que padecemos es una enfermedad: ¿cuál es su causa?

Cualquiera que haya leído mi Blog sabe que no soy amigo de que la Administración del Estado esté en manos de políticos; siempre he defendido que nuestras empresas públicas, ayuntamientos, etc., deben ser gestionados por administradores profesionales bien pagados, que respondan de su gestión ante órganos que representen a los ciudadanos de forma honorífica. Como cualquier comunidad de vecinos. La experiencia nos dice que los políticos españoles practican el gasto compulsivo, son corruptos, desleales a la Nación, etc, todo dentro de una Administración muy compleja e innecesaria, donde los órganos autonómicos conviven con el Estado Central, con Diputaciones y Ayuntamientos, duplicando, triplicando y cuadruplicando competencias. Casi ninguno puede presumir de una buena administración, y el que lo hace, su gestión, comparativamente hablando, no pasa del aprobado, pues siempre la basan en administrar medios ingentes, precisos por otra parte para que se mueva una administración muy sobrecargada, corrupta, ineficaz, e innecesaria.

Al final, padecemos una Administración que nos sobrecarga de impuestos y que es la causante principal de la crisis que padecemos. Sí, ya sé que se dice que nuestra crisis es culpa de una crisis internacional, de una crisis financiera, de una burbuja inmobiliaria, del paro existente, de la retracción de las economías domésticas, del peso de nuestra deuda, del masonazo de Zapatero... Todo eso lo hubiéramos superado hace tiempo si disfrutáramos de una administración acorde a las necesidades estrictas de 40 M. de habitantes.

Nos dicen que nuestra economía saldrá de la crisis cuando volvamos a crecer. ¡Cómo  vamos a crecer con unos impuestos como los que padecemos!, necesarios por otra parte, para que coman caliente y vivan como reyes más de 400.000 políticos, ayudados por más de 3.000.000 de empleados públicos (funcionarios y enchufados de uno u otro signo político, nacionalistas o no nacionalistas).

¡Es imposible! Transportamos sobre la chepa demasiados parásitos, la mayoría de los cuales no pueden justificar, ni su cometido ni su salario. ¡Cómo vamos a tener una economía ágil, si anda sobrecargada!


Tendemos a despreciar a la democracia más importante del mundo -los USA-, pensando que no nos llegan a la suela de los zapatos, por su deficiente estado del bienestar y su privatizada sanidad. Es cierto que hay muchas diferencias y que podemos superarlos en algún aspecto, pero nos daríamos con un canto en los dientes si los europeos en general y los españoles en particular disfrutáramos de la fiscalidad de los estadounidenses, de su organización política y de su democracia. 

-Aquí pagamos el combustible 3 o 4 veces más caro, a causa de la fiscalidad.
- Lo mismo ocurre con la electricidad.
- Con los automóviles (aquí carísimos)
- Su IVA equivale al nuestro súper reducido.
- sus seguros de hogar y de autos suele ser la mitad que los nuestros.
- Por el tabaco y el alcohol no pagan impuestos especiales.
- Sus empresas no soportan el llamado I.A.E. (Impuesto Actividades Económicas).
- No pagan Impuesto de Circulación, ni les obligan a pagar 40 €/año por la ITV.
- En algunas ciudades pagan por aparcar como aquí, pero por unos pocos dólares al año.
- Apenas hay tasas municipales y no existe el I.B.I (Impuesto de Bienes Inmuebles).
- Pagan IRPF cuando ganan más de 3000 $/mes (la cifra no está actualizada).
- Sus sueldos triplican los nuestros.
- Los herederos no pagan Impuesto de Sucesiones ni Donaciones.
- Aunque están intentando modificar su sanidad, y los que ganan más de cierta cantidad no tienen derecho a sanidad pública, tampoco les descuentan nada de su salario por ello, ni a la empresa ni a los trabajadores. Pero con el dinero que se ahorran pueden pagarse de sobra un buen seguro médico.
- Las escuelas también son públicas y dan mejor enseñanza que las nuestras.
- Su sistema legal es mejorable, pero tienen claro que terroristas, asesinos y violadores deben pagar sus penas. Lo mismo, los políticos corruptos y mentirosos, y los grandes financieros, que si roban los enchironan y les hacen devolver lo robado.
- Etc.

Aquí, hacen falta cerca de tres ciudadanos solventes que paguen impuestos para alimentar políticos, empleados públicos -funcionarios o no-, parados y pasivos; en los USA serían 145 los ciudadanos necesarios para financiar sus cargas.

Los norteamericanos, como se puede comprobar, son mucho más libres que nosotros, ya que ellos, en un país con más de 300.000.000 de habitantes, no tienen que alimentar a tanta gente política, funcionaria y sindicalera que sólo aportan cargas a la comunidad. Esta es la verdadera causa de esta enfermedad social que padecemos en España, a la que llamamos crisis.

A ver si espabilamos, que ¡No - hay - derecho!: ni a soportar tantas cargas, ni a convivir tantos idiotas juntos, que no protestamos. Si no me creéis, leer el documento adjunto.

Conferencia de Jesús Fernández Villaverde

viernes, 23 de noviembre de 2012

Rocaguinarda, Serrallonga y más.-

Según la Wikipedia, en el siglo XVI operaban como bandoleros en Cataluña Antonio Roca, Testa de Ferro, y Perot Rocaguinarda, este último apodado "Perot lo Lladre", que fue citado por Cervantes en el Quijote, que al parecer lo conoció. Su cuadrilla estaba formada por Joan Gili "Janot", el fill de Joan, Jaume Alboquers, "El Escolanet de Poliñá" y Gabriel Galí "Barceló". En aquél tiempo, los asaltantes de caminos fueron instrumentos del clan popular de los Nyerros o Nyarros, en su lucha privada contra el clan aristocrático de los Cadells. Una guerra entre familias de la nobleza catalana para mantener intacta su influencia y su poder en una parte del reino de Aragón.

En el XVII, robaba en los caminos catalanes un tal Joan Sala, apodado “el Serrallonga”. La cuadrilla de Serrallonga estaba compuesta por un tal Tallaferro, el Toca-son, el Petit Comí, el Xafarroques, el Fadrí de Sau, el Hereu Puig de la Vall, el Negre y el Vermell. La historia de este bandolero ha llegado a nuestro tiempo, fantaseada por algunos escritores que lo han convertido en el bandolero catalán por excelencia.

En los pasados siglos, la realidad del país hacía que los caminos fueran un peligro para los viajeros, que terminaban sin dinero ni alhajas, con sus huesos aplastados en ocultas simas y profundos barrancos, donde los bandoleros de toda España solían ocultar las pruebas de sus fechorías. Ejercían un oficio pernicioso para la sociedad, del todo injustificable. El pueblo llano seguramente los amparaba por su hastío contra las clases dirigentes.

En nuestro tiempo, salvo algunos episodios de bandolerismo llevado a cabo en carreteras y autopistas por bandas extranjeras, el bandolerismo ha cambiado: los nuevos bandoleros no suelen arriesgarse asaltando viajeros y postas como los bandoleros del pasado, optan por meterse a políticos, y hoy, en lugar de bandas fundan partidos que amparan la corrupción en toda España; pero en las regiones independentistas, cuando los corruptos se ven descubiertos, se envuelven en la bandera, haciendo creer a la gente, que los que les acusan van en contra de su proyecto de país. Con ese cambio de formas a la hora de pillar, quieren forrarse a costa del Común, pero formando parte de España, los nuevos protegidos de los Cadells y Nyarros de hoy en Cataluña no las tienen todas consigo.

Una parte de los mal llamados Paisos Catalans ha estado mandada, durante más de 30 años, por un señor bajito con muy mala baba, que a través de testaferros, se ha hecho con una gran fortuna, aprovechando comisiones y gabelas. Lo destapó hace algunos años el que fue su sucesor en la Generalidad, el socialista Maragall, que afirmó del partido del señor bajito, que su problema se llamaba 3%. Informaciones del periódico El Mundo afirman, que con el dinero evadido de España, el bajito ha levantado negocios que dirigen sus familiares en varios lugares de América, mientras, él, como jefecillo del cotarro, presumía y presume de padre de la patria y de Honorable, queriendo imitar a su predecesor Tarradellas, que lo fue.

Pero este señor se hizo mayor, y hoy, es su lugarteniente -un mal encarado de mirada cínica- el que dirige esa autonomía. Este personaje lleva varios meses insistiendo en la idea de que España roba a los catalanes. Pues bien: el periódico el Mundo, que viene publicando unos informes policiales en los últimos días, ha dejado al descubierto la corrupción en Cataluña: No es España la que roba a Cataluña, es esta pandilla la que ha estado robando a los catalanes y al resto del País, desde el principio de la democracia.

Se da la circunstancia, de que en su huida hacia adelante, el cabeza actual no quiere continuar con el juego anterior de independencia si pero no, y pide abiertamente la independencia. Con ello, echa tinta como el calamar para escabullirse, evitando dar cuenta ante la urnas de su nefasta gestión, intentando asegurar la impunidad de sus antecesores. Manteniendo la actual estructura política, aunque no siempre se cumpla lo de la igualdad ante la Ley, estos corruptos podrían acabar con sus huesos en la cárcel. Bastante suerte tuvieron los prenafetas convergentes con ser indultados. Más indultos...¿?

Lamentablemente, las encuestas están pronosticando que los ciudadanos catalanes en lugar de votar con la mano en el bolsillo y con la cabeza, este domingo lo harán: unos tapándose la nariz, y otros, guiándose por los sentimientos, con el culo, que es el peor órgano pensante. Todos con su voto pueden hacer que los nacionalistas aumenten su presencia en el parlamento catalán, y que echen mas combustible al conflicto independentista.

Esta es la opinión que me merecen las informaciones de la corrupción en Cataluña y en otros lugares de España, que entre todos nos han arruinado. Es triste que se conozcan estas cosas y hagamos como que no existen: las gentes que debían servir al Común catalán, han basado su hacer político en recaudar para su peculio y el de su partido el 3% de todas las obras que contrataban, aunque parece que no era un 3%, como dijo Maragall, sino un 4%.

Un amigo dice, que hay que cambiar con frecuencia de políticos, que son como la ropa interior, que si no la cambias a menudo, huele mal. Por eso, hay que votar a gente nueva, aunque sea desconocida, y hacerlo siempre. Únete también a movimientos que pidan la supresión de las Autonomías, son un cáncer para los españoles que debemos extirpar: demasiados políticos a vigilar, defendiendo cada uno su propio interés.

Espero por el bien de todos, que a estos pájaros les salgan mal las cuentas. ¡Ya está bien de falsos patriotas! Ni Cataluña ni el resto de España lo merecemos. O... sí, por pasar de todo. ¡Qué mala suerte hemos tenido con los políticos españoles, sean de la región que sean!, ¡qué pena también con los nuevos Cadells y Nyarros catalanes y de otras comunidades!, que siguen apoyando a saqueadores de bolsillos ajenos para favorecer sus intereses, aunque los nuevos bandoleros no lleven trabuco.

Novedad: el Pujol ha confesado, y de Honorable, res de res.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Justicia y Desahucios


Las reformas en las leyes deben perseguir las injusticias. Las hay a montones, pero ninguna injusticia tan flagrante como la que encierran las leyes que regulan los desahucios. A la hora de acercarse a los tribunales civiles para recuperar sus créditos, los poderosos -sobre todo cajas y bancos- no tienen necesidad de verles la cara a los desahuciados, que para eso pagan a abogados y procuradores, que les evitan ver el sufrimiento de los deudores, una especie humana que tiene la mala costumbre de no pagar, incumpliendo los contratos que firman, algo que pone en peligro la cuenta de resultados.

Aunque algunos dicen que los banqueros no gobiernan, la realidad deja claro que su influencia llega hasta los cielos. ¡Bueno!, de los cielos no estoy seguro, pero hasta el Vaticano llega su influencia, que el papa anterior, el Wojtyla, llegó a modificar el Padre Nuestro para descargar sus conciencias: 

Donde decía "...perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores..."  puso: "... perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden..." y se quedó tan ancho. Desde entonces, los consejeros de bancos y cajas no tienen necesidad de pedir a Dios que perdone sus deudas cuando rezan, y por lo tanto, tampoco están obligados a perdonar a sus deudores, porque el Padre Nuestro ya no habla de deudas.

La cruda realidad también nos dice que los propietarios desahuciados de sus viviendas salen de los juzgados sin vivienda y con la deuda casi intacta, para que sigan pagando sus deudas y no se ofendan los consejeros aludidos, los cuales podrían verse obligados a perdonar a los que les ofenden por esas minucias, que eso sería muy desagradable para sus señorías.

Pero dejemos el Padre Nuestro. La injusticia de las leyes con las que se deja sin hogar a muchas personas en nuestro país es manifiesta: mantienen la deuda y pierden la casa, (deudor y fiadores). Y eso no es fácil de entender, ni como ciudadanos, ni como cristianos, pues, en un tribunal, uno debería sentirse amparado, si no por las leyes, al menos por el juez. Y no suele ser así: los jueces ven pasar los casos por sus tribunales con la indiferencia que da la práctica forense y la impotencia de las leyes injustas; con esa misma indiferencia ven a los banqueros y a los subasteros moverse por sus juzgados, para quedarse con los bienes subastados a precio de saldo. Perra vida, por culpa de tanto avaricioso jugando con las necesidades básicas del ser humano. No hay palabras para definir a estos oscuros seres, que los buitres limpian la naturaleza de cadáveres y estos te desnudan estando vivo.

Las víctimas quedan condenadas por los restos a sobrevivir en la economía sumergida, pues, de no hacerlo, tendrán que seguir pagando la deuda contraída en un contrato hipotecario, deuda que seguirá creciendo con los intereses de mora. ¿Hay otra salida? La hay: emigrar y probar suerte en otro país, que aquí, digan lo que digan, mandan los bancos. Y ¡Cuidado!, que pueden perseguirte.

Uno se extraña, de que en un país con tantas escopetas, no haya nadie que se líe la manta a la cabeza cuando pierde la casa. Pues no: la única violencia que se genera es contra ellos mismos, que algunos se suicidan.

Seguramente, los españoles ya no somos tan fieros como nos creemos. Los hombres bravos de antaño, que conquistaron América con voluntad y hambre; los que hace dos siglos acabaron con el ejército de Napoleón a trabucazos; los que hace cuatro días nos enfrentábamos en guerras civiles hemos perdido la bravura. Ese genio y ese culto a la violencia ya no existe ¿es cobardía lo que nos queda?, porque caradura y jeta sobra, sobre todo a los que se han colocado bien arriba, como banqueros y políticos.

La justicia dice que hay que pagar las deudas y estoy de acuerdo: las deudas hay que pagarlas, pero que tengas que seguir pagando las deudas de tu casa después de que te hayan echado de ella... ¿? 

  


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Los homosexuales que casan ya son matrimonio. Si no tiene marcha atrás, propongo que se cambie el nombre del matrimonio hetero por otro.-


De entrada, mi respeto hacia las personas que tienen gustos sexuales diferentes al mio; entiendo, que si esas personas se emparejan en un proyecto de vida común tengan los mismos derechos que yo, que vivo y estoy casado con una mujer. 

Dicho lo cual, también entiendo que su unión, por mucho que diga el Tribunal Constitucional, no es un matrimonio. Las palabras son importantes y tienen el significado que tienen y el significado de la palabra matrimonio tiene miles de años a su espalda, que no es una palabra propia de la religión, ni de la Iglesia, sino del Derecho Romano, que reconoce a la mujer que contrae matrimonium con un hombre, el derecho a tener hijos dentro de la legalidad. 

Esa unión entre personas del mismo sexo merecerá un nombre digno, pero no puede definirse como matrimonio. ¡Anda que no hay nombres posibles! ¡Pues no!, se trataba de tocar las narices al resto de la sociedad en general y a nuestra cultura, Iglesia incluida.

Si esa unión va a llamarse en adelante matrimonio, por favor: que cambien el nombre a la unión heterosexual, que si no, aquí no habrá dios que se entienda.  

Qué tiempos aquellos en los que se ponía sonoros nombres a cada tipo de unión carnal: la unión permanente y fiel de soltero con soltera la llamaron abarraganamiento y barraganería -en ella andaban muchos curas- y se decía de la pareja en cuestión que estaban amancebados; en el concubinato también hay relación marital y estabilidad, pero suele fallar la fidelidad, pues normalmente el hombre está casado. El concubinato se aplica también en algunos países a las parejas homosexuales. 

Hay otros nombrecicos populares: arrimo, apaño, arreglo, lío, contubernio...

¿Hemos perdido en este país esa facilidad para poner mote a cosas nuevas o viejas?, ¿no podemos bautizar a estas uniones con un nombre lo suficientemente atractivo para que se extienda por nuestra sociedad, dejando sin efecto una sentencia que pone en entredicho al matrimonio tradicional?

Yo voy a poner mi granito de arena y propongo que a la unión homosexual se le llame GAYMONIO.

¡Ah! A ese tribunal que llaman Constitucional que lo disuelvan y que le llamen el Tribunal de los TRAGADERAS, que las tienen de ballena.