domingo, 22 de agosto de 2010

Una papelera que presume de ecología y sostenibilidad. Mentira o realidad.-

 
Hace muchos años que la empresa papelera “La Montañanesa” viene fabricando papel en Zaragoza, a costa de ensuciar el aire del valle del Ebro y las aguas del río Gállego con los restos no aprovechables de la celulosa y los malos olores que produce la fabricación del papel. En tiempos de Franco, esa empresa era inalcanzable a las denuncias, contaminando el aire y las aguas de forma vergonzosa, que yo lo veía cada vez que pasaba por el puente del Gállego; en nuestro tiempo, esa empresa, perteneciente al grupo Torras..., sigue contaminando el aire y las aguas con los mismos olores, aunque lo haga de forma más discreta y el río no baje sucio.

Las empresas contaminantes suelen asumir en todas partes el pago de multas y mordidas como mal menor, que siempre es más rentable pagar que investigar para evitar la contaminación o poner filtros, con lo cual, siguen contaminando. A las autoridades en general, les viene mejor cobrar las multas que endurecer posturas legales previstas, como la persecución penal del responsable o el cierre, pues contravenir la ley se convierte en una fuente fija e importante de ingresos. Sale a relucir el argumento de que no conviene poner en peligro los puestos de trabajo, olvidándose de que por encima de ese bien está la salud de la sociedad y de los propios trabajadores. Pasa lo mismo con las multas de tráfico, que cambian su finalidad coercitiva por la recaudatoria pura y dura.

No voy a negar, que el río Gállego ha mejorado mucho desde aquellos tiempos en los que sus aguas eran envenenadas en Sabiñanigo por la empresa Inquinosa y su polígono industrial y que luego eran ensuciadas en el barrio de Montañana por esta papelera. Inquinosa desapareció con su lindano, pero no es admisible que en nuestro tiempo la Montañanesa siga contaminando el aire que respiramos y el agua de un río pirenaico, por el hecho de que sus niveles de contaminación sean menores que antaño, y seguro que lo son.

No hace mucho tiempo, hice una denuncia al Ayuntamiento de Zaragoza y me contestaron, que los niveles de contaminación de la Montañanesa estaban dentro de los márgenes permitidos por la Ley; a mi indicación de que seguro que no era así y que aprovechaban las horas nocturnas, días de niebla, etc., para saltarse esos márgenes, me dijeron que la fabricación de papel se hacía en tres turnos durante las veinticuatro horas del día, y que la emisión de gases y agua era constante, lo cual es, simplemente, mentira. Di por supuesto que por ese camino no lograría resultado alguno; luego, pude comprobar en denuncias que figuran en Internet, que a otros denunciantes el ayuntamiento tampoco les había hecho ni caso, con lo cual, algo tendrá que decir el concejal de medio ambiente de Zaragoza, actualmente el Sr. Jerónimo Blasco Jáuregui, y nuestro Alcalde desde hace años, el Sr. Belloch. Y si el Ayuntamiento no es capaz, ¿qué hace por nosotros el Consejero de Medio Ambiente Alfredo Boné o su jefe, nuestro Presidente de la Comunidad?

Llevo varios años sufriendo esa contaminación y si algo repite esa industria es que aprovecha siempre la nocturnidad y otros fenómenos meteorológicos para contaminar. Los días normales comienza emitir gases sobre las doce de la noche y finaliza siempre a eso de las nueve de la mañana; en ese horario, no puedes abrir las ventanas para ventilar y aunque las brisas son caprichosas, el olor siempre llega. Fuera del horario descrito, en los días en calma, no hay olor a papelera, con lo que queda claro que aprovechan la noche. En los días de invierno no molesta tanto, pues, por las noches, no se tienen abiertas las ventanas. En verano por el contrario, es un infierno, pues, ese olor, mezcla de col, chocolate y mierda penetra en las casas y se refugia en las bodegas y garajes (como si fuera más pesado que el aire). Te enfrentas a una disyuntiva: si cierras la ventana, te asas de calor o te cuesta un riñón en aire acondicionado; si no cierras, te envenenas. En verano se agradecen las noches de Cierzo, pues el aire arrastra y aleja las partículas hacia los montes de Villamayor y podemos dormir con las ventanas abiertas. Seguro que aprovechan el cierzo para contaminar a tope, y no soy mal pensado. Las aguas del Gállego por su parte, se ven claras, pero no hay más que acercarse al río para detectar su mal olor. Yo, desde luego, no me comería ni bebería nada salido de él. ¡Ojo! que el olor alcanza a buena parte de Zaragoza.

Las gentes de Montañana sufren en silencio las consecuencias de su localización a cambio de un empleo. Los demás, incluyendo buena parte de la ciudad del Ebro, nos vemos obligados a padecer la papelera, sin que nadie se adolezca de nosotros. Dicen que durante la Expo hubo pacto de no contaminación, pero no sé yo... Lo que sí hubo fueron promesas incumplidas del Alcalde Belloch. Las organizaciones ecologistas deberían ser más activas en este caso, con manifestaciones y actos de protesta en la puerta de la fábrica y en el Ayuntamiento, recogiendo firmas, etc. Muchos acudiríamos.

Los médicos de cabecera de la zona reconocen en privado que los niveles de cáncer en Montañana son superiores al resto de Zaragoza y de Aragón, con lo cual, los rumores disparan las cifras reales de cáncer, porque las autoridades sanitarias callan y eso nos preocupa Consejera Noeno. Al fin y al cabo, si los gases contaminantes de la Montañanesa son o no son cancerígenos, imagino que no tienen importancia para el Consejo de Administración de Torraspapel S.A., pues ellos se reunen en su lejana sede de Barcelona, de Carrer Llull 331, lejos de sus industrias; ni tampoco a nuestras autoridades locales y autonómicas, que hemos comprobado que cuando ha habido escapes
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=473223 se han enterado dos días después y, aunque se rasguen las vestiduras cuando se produce alguna fuga, parece que no quieran molestar mucho a los señores directivos que figuran en http://www.kompass.es/ficha-identidad-empresa/torraspapel-s-a-0030045.html, temiendo seguramente que se lleven su mierda a otra parte, que no caerá esa breva.

Choca ver en su web,
http://www.torraspapel.com/es-ES/sostenibilidad/Paginas/default.aspx que esta empresa presume de tecnologías limpias, de minimizar el impacto ambiental y de apoyar proyectos solidarios. En la Montañanesa de Zaragoza, entre las doce de la noche a las nueve de la mañana, lo de la limpieza y mínimo impacto ambiental que afirman, es mentira. Se lo digo a quien sea y además se lo demuestro; lo demás que afirman, señores directivos de Torraspapel, no sé si será verdad, pero lo dudo.

Entiendan, que todo en esta vida no ha de ser ganar dinero y que los afectados por el "mínimo" impacto contaminatorio de sus empresas protestemos si su ambición, avaricia y tacañería sigue poniendo en riesgo nuestra salud y contamina el entorno en el que vivimos. Seguramente, que ustedes también protestarían si alguien conocido arrojase gases malolientes por las ventanas, puertas y chimeneas de sus mansiones en la Ronda Alt de Barcelona o donde vivan, y eso cada día, los 365 días del año. Mucho más, si esa fetidez fuera causada por una mezcla de sulfuro de hidrógeno (SH2), dióxidos de azufre y organoclorados varios que generan dioxínas y furano para atacar el sistema inmunológico, nervioso y reproductor, como aseguraba la noticia del Periódico de Aragón el 11 de febrero de 2008
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=386492. y los informes de Gren Peace. Seguro que se cabrearían si las autoridades no les hicieran ni caso. A alguno de ustedes, Sr. Regull y directivos, quizás les gustase inhalar dosis de gases de sus papeleras sostenibles y ecológicas, como afirman; podrían probar así, que sus emanaciones no atacan el sistema nervioso, reproductor e inmunológico de las personas. Apúntense el Consejo de Administración de Torras en pleno y llámenme como testigo, que me aseguraré bien de comprobar lo que respiran.

Si es verdad o no que hay más cáncer en Montañana que en el resto de Zaragoza, alguna autoridad sanitaria aragonesa tendría que investigar y aclararlo en el parlamento regional, que para eso está y cobra puntualmente del bolsillo de todos los aragoneses y zaragozanos, que a muchos nos preocupa. Por cierto, que en esto no debe haber Oposición que haga preguntas parlamentarias, ni se haga eco de nuestras sospechas. También nos preocupa saber, Consejero Arguilé, si corremos algún riesgo consumiendo las borrajas y acelgas de Montañana que comercializan las grandes superficies en toda España, que están sujetas al ambiente fétido que origina una empresa que presume de ser sostenible y ecológica, pero que sólo es el foco más importante de contaminación de Zaragoza. Ustedes lo están consintiendo ahora, ¡vaya usted a saber por qué!, como otros lo consintieron antes sin ningún derecho, olvidando juramentos prestados al tomar posesión de un cargo público que ocupan en nuestro nombre; mientras, los zaragozanos parece que estemos obligados a sufrirlo, sin protestar.

No es una empresa estratégica de cuyo futuro dependa el nuestro; por lo tanto, cumplan con su obligación y obliguen a sus directivos a cumplir escrupulosamente hasta el último decreto de alcaldía

Me gustaría saber también si tuvo algo que ver la contaminación de esta empresa con la decisión del Ayuntamiento de no poner la conocida, entre otros nombres, por "Expo Borraja", en los terrenos donde desagua el río Gállego. ¿Ha sido por que los olores nauseabundos del río se hubieran notado demasiado? ¡Lástima! Qué mala suerte hemos tenido los zaragozanos. Quizás se hubieran visto obligados los de Torras a mejorar las instalaciones y a ganar menos.

El dinero bien ganado ennoblece, pero el dinero que se gana poniendo en grave riesgo la salud de las personas y ensuciando el medio ambiente, envilece al hombre. No lo convierte en animal, que los animales no atropellan a nada ni a nadie, lo convierte en "no persona": que es un ser racional que prescinde de su parte espiritual y trascendente, para abrazar el materialismo real, a través del egoísmo y del engaño. Engaño a los demás, pero también a sí mismo, aunque esto último les importa muy poco, cuando su grado de envilecimiento como personas ya es supino.

Diputación General de Aragón, Diputación Provincial de Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, Partidos que gobiernan algo y partidos de la blandita oposición. ¿Hay alguien ahí adentro que defienda a los zaragozanos de esta empresa barcelonesa?

Picando en el título se accede a un artículo interesante sobre el olor a coles podridas que sufrimos los que vivimos en la Zaragoza del extrarradio (Montañana, Santa Isabel, La Jota, Picarral, Las Fuentes, entre otras, aunque también llega el olor al Actur, a la Química, a las Delicias, etc.).
 
 

lunes, 16 de agosto de 2010

Atrapados en la cultura de la paz como pobres ignorantes, ni luchar por nuestra libertad podemos.-


En nuestra época, la ola de pacifismo nos invade; ese pacifismo resulta indiscutible y lo impregna todo; si lo cuestionas, la gente te mira como a un marciano. Y es que nos han mentalizado para pensar que la paz es el valor por excelencia en cualquier sociedad civilizada y que es la situación ideal para el hombre: se da por supuesto, que la paz trae el progreso, que el progreso trae la riqueza, y que la riqueza trae la felicidad para el hombre y para su familia ¿Qué cuerdo aparte de mí puede decir lo contrario? No sé cuántos cuerdos quedan, pero la paz es un valor cuestionable, lo ha sido siempre, al menos para el hombre despierto:
Ya los antiguos pueblos trashumantes llamaban a este valor “La Trampa de la Paz”. Ellos, además de pastores eran guerreros que luchaban por la libertad de su Espíritu; consideraban, que sus Espíritus no pertenecían a este mundo y que estaban atrapados en él dentro de un cuerpo mortal; también creían, que podían escapar de este mundo y ser libres de una manera muy sencilla: no haciendo caso de las llamadas que recibían de los demonios al morir (la imagen distorsionada es Ulises y sus compañeros atándose al mástil de su barco para no claudicar ante el canto de las sirenas). Los demonios intentaban engañar a los Espíritus de sus guerreros muertos para atraparlos e introducirlos de nuevo en este mundo por la puerta de Venus, tras madurar en un nuevo cuerpo que se desarrollaba en el vientre fecundado de una mujer. Ellos, como Espíritus despiertos que conservaban la antigua sabiduría, cuando morían, escapaban de este mundo para volver al Origen, el Paraíso donde moraban sus antiguos dioses, ajenos a este mundo, un mundillo creado por un dios rebelde; si su Espíritu dudaba y se dejaba atrapar por los servidores del demiurgo, a su vuelta a la vida, también olvidaba su Origen.
No estaba bien visto en el clan de pastores guerreros quitarse la vida, a pesar de sentirse ajenos a este mundo, pues todos sus miembros debían obedecer a los dioses y procrear para traer a este mundo a otros Espíritus hermanos dormidos y sacarlos del engaño en el que habían caído en vidas anteriores. Mientras tanto, agrupados en tribus guerreras, recorrían el mundo con sus ganados combatiendo a los sacerdotes que extendían la cultura de la paz y a los hombres que habían caído en su trampa y se habían convertido en esclavos.
Al adoptar la cultura de la paz, el hombre olvidaba su origen, adoctrinado por los sacerdotes, que transmitían a las nuevas generaciones la idea errónea de que formaban parte de este mundo. Por desconocer su parentesco con los dioses y estar atados a la tierra y a sus ciclos agrícolas, los hombres trashumantes consideraban a los hombres sedentarios como esclavos sin valor. Al morir engañados, no podían escapar de este mundo; su única oportunidad era nacer en el seno de una tribu guerrera trashumante, siempre que ésta conservara y cultivara la antigua sabiduría libertaria.
Para ellos, el peligro se iniciaba con el asentamiento y el cultivo de la tierra. Ellos también cultivaban la tierra, pero solo lo necesario para completar su alimentación y la de su ganado, pero no podían poseerla mucho tiempo para no caer en la trampa de la paz –para ellos, los asentamientos temporales eran tierra conquistada al enemigo, los cercaban y formaban en ellos ciudades porque los servidores del demonio acechaban, pero debían abandonarlas antes de que la misma tierra los atrapara; así, debían continuar su camino, buscando pastos por estepas y llanuras, hasta que dejaban este mundo para encontrar la verdadera libertad. Así, procuraban no emparentar con los agricultores. Pasar a vivir de la agricultura suponía para aquellos hombres quedar atrapados en la tierra y perder la poca libertad que les quedaba. Sus antepasados les habían confiado la verdad: estaban atrapados en un mundo que no era suyo, dentro de un cuerpo mortal; si lo olvidaban, quedarían atrapados a su vez en la peor de las cárceles, la cárcel de la ignorancia.
Ahí está la explicación inexplicable para muchos historiadores y arqueólogos de ciudades de la antigüedad que fueron abandonadas sin motivo cuando estaban en pleno auge.
Reconozco que la cultura libertaria ha fracasado y que la cultura de la paz rige este mundo. Apenas quedan trashumantes en las estepas; los últimos mongoles fueron masacrados cultural y corporalmente en el pasado siglo por los comunistas, siguiendo las directrices de los herederos de los antiguos sacerdotes, enemigos de los trashumantes y, aunque están intentando recuperar las creencias de sus antepasados, será difícil que lo consigan; en Occidente, también los gitanos han perdido sus hábitos trashumantes, ganados por la cultura de la paz, aunque de estos últimos trashumantes no pueda afirmarse con rigor que tuvieran las creencias descritas, al menos tenían las mismas costumbres.
Nuestras creencias religiosas cristianas obedecían en su origen a esta misma filosofía. Leer con atención el evangelio de San Juan: en él se habla entre otras cosas de que la verdad nos hará libres (verdad y libertad); de la importancia del Espíritu sobre el cuerpo; de que Jesús vino a salvarnos para llevarnos al Paraíso con el Padre; también se habla del demonio como el Príncipe de este mundo, de sus tentaciones, de sus servidores, etc. etc. Pero nuestros sacerdotes enturbian el mensaje diciendo que este mundo es obra del Padre, contradiciendo sin ninguna vergüenza el Evangelio. Lógicamente, si este mundo es obra del Padre, estaremos en él por su voluntad; entonces, ¿de qué o de quiénes nos tenía que salvar Jesús con su doctrina? Leed el Padre Nuestro en alguna versión antigua, para constatar también lo que digo. LEEDLO ANTES DE QUE LO CAMBIEN Y QUEDE IRRECONOCIBLE EL MENSAJE QUE TRASMITE. En cuanto al cuerpo, sólo es la carcasa que nos contiene y nos permite vivir en un medio material, movernos y relacionarnos con otros Espíritus presos, por eso no está mal dicho que es templo del Espíritu Santo, pues, santo o no, contiene a un Espíritu inmortal
Jesús nos tenía que salvar de nuestra propia ignorancia, pues toda la humanidad anda engañada en este mundo pensando que Dios nos ha puesto aquí, cuando este mundo es ajeno a nuestro Espíritu y al verdadero Dios. En cualquier caso, un solo grano de trigo intelectual es capaz de generar cientos o miles de ellos. Los antiguos dioses nada harán por nosotros si no despertamos y nos damos cuenta que somos pobres hombres, cautivos e ignorantes. La trampa es retorcida, pero la doctrina de Jesús es reconocible y nos permite evitarla, pudiendo alcanzar la salvación de forma parecida a como lo hacían los antiguos guerreros trashumantes. Pero, primero, habrá que despertar y reconocer que somos esclavos en un mundo ajeno; si no lo reconocemos, ¿cómo vamos a liberarnos?
Quien libre se cree, nada hará para escapar, pero quién se sabe cautivo, hará lo que pueda y algo más para liberase. Que no le vengan con pacifismos. 
¡Claro!, tampoco hay que confundir: el verdadero guerrero no se dedica a soltar mandoblazos con su espada cuando sale de su tienda, rechazará la paz cuando ésta ponga en peligro la libertad de su Espíritu; entonces, luchará contra cualquiera que quiera convertirle en una simple oveja y no temerá morir, pues sabe que es inmortal y que su aparente muerte no es más que su liberación.

viernes, 13 de agosto de 2010

La Generalidad de Cataluña está al borde de la banca rota, pero los grandes medios de comunicación callan.-

La Generalidad de Cataluña está en la ruina, no tiene dinero para abonar sus pagos inmediatos, y como suele ocurrir en estos casos, nadie le presta. ¡Qué nos van a decir a los de abajo! Llega un momento en que no te presta ni la familia, lo más que hacen es darte de comer y acogerte en casa –por aquello de que no duerman los chiquillos en la calle. En lo que respecta al tripartito catalán, ya veremos a ver lo que ocurre.
Las grandes agencias de calificación les tienen tomada la medida a estos cafres del gasto y les dan una calificación baja, con lo cual, el que se atreva a prestarles, ya sabe a lo que se arriesga. El momento no es dulce: tanto las cajas como los bancos andan con demasiados problemas y no ven que sea buen momento de arriesgar con amiguetes abusones como estos del tripartito. Tampoco el ZP anda alegre de fondos, QUE ESTÁ TAMBIÉN QUEBRADO, por lo que no es buen momento para pedirle peras ni olmos al de la ceja irresistible, que la UE le tiene vigilado ¡Con lo que ha presumido de fondos y lo dadivoso que ha sido él con el dinero ajeno!
Y es que si no tienes cuartos, de poco sirve que seas poderoso, la gente se aparta de ti, que eres muy capaz de soltar un sablazo. Otra cosa es que tengas pasta, entonces los banqueros no te dejan ni andar hasta que consientas en que te den o te perdonen algo, para quitártelo después con buenos reeeeeeeeditos... para ellos.
Los del tripartito han pasado, de ser ricos, a ser pródigos desperraos. Pero ¡Ojo con ellos!, que lo que se han gastado es el dinero destinado a la administración de Cataluña, el suyo ha subido como la espuma, que alguno vive en áticos de la Diagonal, que ni un payés postinero puede permitirse; pero, ¡claro!, un falso rabasaire reivindicativo es diferente. Llevan unos cuantos años de derroche irrefrenable con el dinero público, ese que aquella inefable ministra del ZP decía que no era de naidie. Les ha dado por gastarlo en cosas tan inútiles como hacer embajadas propias en el extranjero –que mira que es grande el extranjero-, además, no hacían falta, que en las embajadas que había, nos trataban a todos los españoles, incluidos los catalanes, igual de mal; en poner salarios de lujo a los embajadores familiares que han colocado con un enchufe trifásico y tripartito; en tirar los dinerícos enseñando catalán a los zulúes africanos, a los otentotes y a los quechuas ultramarinos; en financiar emisoras de radio y televisión de sólo catalán, para molestar a las regiones de alrededor, amenazándolas con la invasión cultural de su ignorancia interesada; en cargarse al español de sus territorios, que son cada día más extensos y numerosos: Cataluña, Mallorca, Valencia, Aragón, Francia, Estados Unidos y el Quevec canadiense, de momento; en llenar de prejuicios falsos a su juventud, a la que han envenenado contra nosotros, que casi somos tan españoles como ellos, que, por mucho que lo oculten, también se llaman Pérez. Buen momento para que pidan la independencia estos pendejos tri partidos o más, contando al Durán, que es un aragonés renegao. Pero mejor momento es para que nuestros conciudadanos catalanes, que son los más directamente afectados y engañados, les pidan explicaciones a los tri partidos sobre la administración deleznable que han llevado a cabo en su comunidad con el dinero público. DIMISIÓN y RESPONSABILIDADES PENALES es lo que debería tocarles, si nuestras leyes fueran aplicadas.
Al fin y al cabo, la banca rota de una autonomía, de un ayuntamiento o de un Estado, significa el abuso y la irresponsabilidad de los administradores políticos que, en este caso, han desviado los recursos económicos que la sociedad ha puesto a su disposición, para utilizarlos en fines espurios ajenos a una administración honrada y racional. Su acción debería de ser causa suficiente para iniciar contra ellos un proceso judicial y delimitar sus posibles responsabilidades penales. Podíamos aprovechar los demás para hacer lo mismo con ZP y muchos administradores autonómicos, que es muy fácil ver la pajita en el ojo ajeno. Estamos siendo gobernados en buena parte de España por gobiernos quasi delincuentes o sin el quasi, que cometen felonía, cohecho, prevaricación, violación de secretos, alta traición y un largo etc. en el que estaría el uso de los poderes del Estado en beneficio del partido persiguiendo a los demás, el uso de los caudales públicos para su propaganda, etc., etc. y nos limitamos a decir que todos los políticos son unos .....zos, sin hacer nada más.
Lógicamente, la banca rota repercutirá en toda la sociedad, que se verá obligada a pagar dos veces por el mismo servicio si no quiere quedar paralizada. En este caso, ¿a ver quién paga? Ellos, estos políticos tripartitos, seguro que no. Hace unos cientos de años, con apenas 12 millones de habitantes, España fue capaz de colonizar América, hoy es un corral de gallinas, donde cualquier gallo morón nos despluma y picotea, sin que el amo del corral lo ponga en pepitoria.
Pero en este asunto tan importante, ¿dónde está de vacaciones la oposición que no se entera?, ¿son cómplices acaso?, y ¿hacia dónde miran los grandes medios de comunicación que no informan de esto en sus telediarios y en sus programas de debate? Perros fieles son, pero lo que está claro es que los españoles, por muy catalanes o lo que sea que seamos, no somos sus amos.

jueves, 29 de julio de 2010

Conciudadanos: Aún estáis a tiempo de rectificar


El desarrollo constitucional que tenemos en España nos ha llevado a un régimen de libertades que pueden igualarse con los países más desarrollados del mundo. De ese régimen de libertades, participáis también los catalanes sin ningún tipo de trabas por parte de las autoridades del Estado; si los catalanes tenéis trabas, que las tenéis, vienen de vuestro propio autogobierno, que se mete en todo.
La escusa para protestar, el Estatuto catalán; la escusa para prohibir los toros, el sufrimiento de los animales. Detrás de todo, la independencia y el miedo al sentimiento español, que, como demostró la Selección Española de Futbol, es más fuerte de lo que creían los nacionalistas. Luego vienen las justificaciones de los políticos socialistas, amparados en la libertad de voto. Está bien la libertad de voto si se hace siempre, pero cuando se hace por interés político, para quitarse responsabilidades, no es aceptable. Si esa votación no hubiera estado amañada, no la hubieran hecho. Tampoco la recogida de 150 mil firmas justifica la decisión sobre los toros, que sobre el aborto se recogieron más de 1 millón y medio de firmas y no hubo libertad de voto.
Amigos, familiares y catalanes: sin daros cuenta, os están llevando a toda marcha hacia un régimen cubano. El resto de España también, que no podemos presumir de Zapatero, pero nos lleva a menor velocidad y tenemos esperanzas de poder echarlo pronto con cajas destempladas. Vosotros, alegres y despreocupados, corréis hacia la perdición, sin daros cuenta, de que vuestros líderes os engañan y os estáis dejando echar a un profundo pozo, creyendo que camináis hacia el horizonte. Viendo el pasado floreciente, algunos se meten en aventuras pensando en un futuro mejor ¡Cuidado! El futuro en el que piensan es el de ellos. Ahí está Cuba, esperando: de floreciente, pasó a la miseria, y todo, para que la familia Castro, digan lo que digan, en perjuicio de los cubanos, sea titular de una de las mayores fortunas de Suiza. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras ¡Tenedlo presente!
Ser conscientes, de que cuatro falsos aldeanos envueltos en la señera y protegiendo su interesada calva con una barretina, os están convirtiendo en nuevos cubanos. Con el disfraz de nacionalistas, ocultan el uniforme de la masonería más radical, que, a su vez, esconde su decrépito pellejo. No solo están engañando a la ciudadanía catalana, también están engañando a la derecha nacionalista, que piensa, que con la independencia van a ser ellos los adalides de la sociedad catalana.
¡Que olviden esos sueños! Por ese camino os espera a todos un régimen totalitario dispuesto a imponeros el adoctrinamiento político, las cartillas de racionamiento, la policía política, los permisos especiales para salir al extranjero, etc., etc. En este momento, el régimen de libertades en Cataluña, por una u otra escusa, ya es menor que en el resto de España, y va disminuyendo progresivamente.
La caída del Muro de Berlín liberó a millones de proletarios, que, durante más de cincuenta años, habían sido explotados por regímenes totalitarios comunistas que decían gobernar en nombre de los trabajadores a los que esclavizaban; no siendo fácil seguir engañando proletarios, hay mucho ideólogo progresista pensando en alternativas para esclavizar a los hombres con mentiras; estos pájaros han descubierto, que, ese nacionalismo casposo al que despreciaban, es el caldo de cultivo ideal para engañar a millones de personas que no quieren ver más allá de su terruño. El amor por el pueblo que nos vio nacer no es incompatible con entidades geográficas mayores que también nos vieron nacer, nos acogieron y nos vieron crecer.
Ahí estáis vosotros, creyendo lo que os dicen: que separados de España llegaréis muy lejos.
¡Sí!, llegaréis lejíiiiiiiiisimos y sin salir de casa: a Cuba.
Fijaos en la bandera de Esquerra Republicana y en la bandera cubana, cambiando los colores, ¿a que son prácticamente iguales?
Sería la tercera ocasión en los últimos siglos en la que vuestra burguesía os habría metido en graves e innecesarios problemas:
La primera vez que la burguesía catalana metió en problemas a los catalanes y a los españoles fue a mitades del siglo XVII, echándose en manos del cardenal francés Richelieu. Pensando que se liberaban de España, se echaron en manos de Francia. Asustados de los franceses, pidieron ayuda: se originó una guerra en la que las tropas españolas tuvieron que emplearse a fondo para echar al ejército francés y liberar Cataluña de Francia, reino entonces más centralista, intervencionista y autoritario que el español. El resultado de la aventura fue lamentable: se perdieron el Rosellón, el Conflent, el Vallespir y parte de la Cerdaña, territorios que quedaron definitivamente anexionados a la Corona francesa, que, por supuesto, derogó los fueros y prohibido el uso del catalán en esos territorios. Mientras, el terrible rey de España Felipe IV, ciertamente con algunas reservas, confirmó los fueros catalanes en los territorios que se pudieron salvar.
La segunda ocasión fue en tiempos de la República: la burguesía catalana de esos años también se echó al monte del independentismo a través de partidos políticos plagados de masones. Desde el gobierno de la Generalidad, permitieron que los anarquistas primero y los comunistas después, asesinasen a todos los religiosos no nacionalistas que había en Cataluña – no vamos a quitar méritos a los come curas de ERC de entonces, que estando de acuerdo con acabar con la Iglesia, intentaron por todos los medios salvar a sus curas independentistas; después, esas mismas organizaciones, continuaron los asesinatos de religiosos en su avance hacia el frente de Aragón y Valencia. Tras cruentos enfrentamientos entre anarquistas y comunistas por el poder en Cataluña, esa misma burguesía tuvo que volverse hacia el bando franquista para salvar el pellejo. Y es que, si las organizaciones masónicas en Cataluña estaban llenas de burgueses, las élites masónicas mundiales daban preferencia al comunismo recién instaurado en Rusia, que buscaba extenderse por el mundo para disputar el poder al capitalismo en terrenos declarados libres. Alcanzado el poder en Cataluña, los comunistas no dudaron en perseguir y asesinar no solo a los curas, también a los anarquistas y a cualquiera que les estorbara en el camino hacia su revolución. En esa situación, cuando fue liberada Cataluña por las tropas nacionales, la burguesía que pudo sobrevivir, agradecida y curada de nacionalismos, besó durante más de cuarenta años el suelo que pisaba el dictador que los liberó, mientras iba bajo palio.
Parece que esa burguesía continúa sin aprender la lección.
Si no se da cuenta esa clase dirigente catalana de que sus sueños (en realidad pesadillas) llevan a Cataluña camino de Cuba, acabarán como los cubanos, pero sin puros, mojitos, ni caña. ¡Cuidado! En estos momentos de la historia, debe haber muy poca gente en España que esté dispuesta a derramar su sangre por la libertad de los catalanes, que los independentistas se han hecho muy antipáticos y han conseguido meter en el saco a todos los catalanes. 
Lamentablemente para ellos, tenemos familiares y amigos en esa región de España a los que queremos, respetamos y defendemos.
Recemos para que las autonomías desaparezcan pronto, sin que la sangre nos salpique a todos. Hasta que desaparezcan, alguien tendrá que empezar a moverse por algo que no sea fútbol, y echar del poder a los políticos que buscan la separación de España, negándoles el voto y los recursos económicos. También, manifestando su desprecio a esa gentuza, con todos los medios a su alcance. Alguien, además del chico que se atrevió a ponerle la bandera española a la fuente de la Plaza de España de Barcelona, con el mundial de fútbol, tendrá que hacer algo para captar la simpatía del resto de los españoles y hacerlo pronto, que lo estamos deseando.

miércoles, 28 de julio de 2010

Las religiones que se nos disputan

El judaísmo es la práctica religiosa más antigua de las tres que vamos a tratar; lógicamente, desde Abraham, ha tenido una evolución.
Se acepta con facilidad, que la religión cristiana es heredera de la religión judía, olvidando, que la religión cristiana también es heredera de aquellas religiones paganas que estaban asentadas en Roma cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio (Mitraísmo, culto a Isis, etc.). Así, la religión cristiana es el producto resultante de una mezcla.
El islamismo, es la tercera de las religiones con influencia en Occidente; es la tercera en antigüedad y bebió en las fuentes judía y cristiana.
Hay una cuarta religión que es el resultado de la falta de religión, y que en nuestro tiempo es la que mayor seguimiento tiene en los países desarrollados: se trata del materialismo. Es el resultado del fracaso de las religiones oficiales sobre las gentes. Entre sus adeptos, gentes variadas: cristianos, judíos, musulmanes, etc. que, ni practican su religión, ni la conocen. A pesar de su realidad, muy pocos se consideran ateos. Practican el materialismo y adoran el dinero; su principal objetivo es la acumulación de bienes materiales. Habrían caído en la tentación del más Acá, abrazando los valores de este mundo y abandonando los valores espirituales.
La unidad no existe en las tres religiones que se disputan a los hombres y a Dios:
La unidad de los cristianos no existe: católicos, ortodoxos y protestantes son las ramas principales del cristianismo y aunque hay intentos de acercamiento, incluyendo también en ese acercamiento a los judíos, las diferencias prevalecen sobre las afinidades. Los 1200 millones de cristianos están extendidos por todo el mundo, Europa, América y Oceanía principalmente. La práctica de esta religión conlleva muchas diferencias entre sus fieles, predominando en nuestro tiempo los cristianos no practicantes sobre los practicantes, existiendo muchas diferencias, según los países.
Por lo que se refiere al judaísmo, también hay diversas facciones: ortodoxas, ultraortodoxas, conservadoras, reformistas, caraítas, humanistas seculares, etc.; atendiendo a su cultura de origen tras la diáspora, se distinguen al menos tres grandes comunidades judías: sefardíes (españoles), askenazíes (centro europeos) y mizrahim (orientales). Los judíos también están divididos a la hora de aceptar el Estado de Israel en facciones sionistas y anti sionistas, pues, para muchos, Israel fue destruido por Dios como castigo a sus pecados y, como consecuencia, sólo el mesías puede restablecer el Estado de Israel a la hora decidida por su Dios y no por los sionistas. El judaísmo da sensación de desunión, pero, atendiendo a los logros conseguidos en los pasados siglos, esa sensación queda en entredicho; sin unión, sin colaboración, el éxito en cualquier empresa es imposible, por eso hay que pensar, que, además de miles de sinagogas, el judaísmo dispone de organizaciones perfectamente coordinadas, que son capaces de conseguir objetivos mundiales. Sin embargo, aparenta carecer de organización o ser mínima. Lógicamente, en nuestro tiempo, es imposible ocultar las dependencias y relaciones existentes entre las más importantes organizaciones de ámbito mundial, pues también hay mucho interés en descubrirlas y medios abundantes; como ejemplo, la masonería, que con varios siglos de antigüedad, su filiación está relacionada con el judaísmo. Una parte de ella, la más radical, también está relacionada con la Iglesia Católica, a través de una de sus principales órdenes religiosas. En la lucha por el poder, para fastidiar al contrario, ¡todo vale!
El mundo islámico tampoco es unitario: Sumnitas, chiitas, jariyitas, sufitas, etc. obedecen a Alá y Mahoma es su profeta. Parece que es la religión con más creyentes en el mundo. Durante siglos, el mundo islámico ha permanecido adormecido en sus territorios, o al menos no se hacía notar en nuestra parte de territorio, pero, en los últimos años, ha surgido en Europa con una fuerza que parece imparable. Al principio, se trataba de un movimiento migratorio que respondía a la razonable necesidad de sus gentes por salir de la pobreza y el subdesarrollo de sus países; pero cuando surgieron movimientos islamistas radicales, bien financiados, formaron en sus universidades a una nueva clase sacerdotal que recupera el viejo Corán, para utilizarlo contra los infieles, con el mismo espíritu que los primeros conquistadores. Los emigrantes europeos de religión musulmana se encuentran en sus mezquitas a los nuevos imanes yihadistas, que les imponen conservar su cultura y sus más rancias costumbres, impidiéndoles integrarse en la sociedad que los hospeda (movimiento integrador que de por sí ya era difícil). Asentados en unas naciones como las europeas con baja natalidad, que disponen de modernos servicios médicos y ofrecen gratuitamente a sus ciudadanos todo tipo de ayudas sociales, la alta natalidad de las familias musulmanas hará posible, si no espabilan los gobiernos que los acogen, que en pocos años, esas naciones pierdan su identidad; en este caso, la cristiana. Los sacerdotes musulmanes también aconsejan a sus fieles casar con mujeres del país, prohibiendo así mismo a sus mujeres musulmanas, casar con no musulmanes. El mismo régimen democrático y de libertades del que disfrutan nuestros países permitirá a los musulmanes tomar el poder, cuando su número supere el de cristianos. Algunas naciones como Dinamarca, que se han dado cuenta del problema, han cortado esa emigración, que es pacífica, pero que no deja de ser una invasión en toda regla.
Como vemos, las religiones de nuestro entorno no se entienden.
La causa del bien queda muy descuidada en este panorama, que nos presenta los cimientos de una nueva guerra de religión, que no solo tiene frentes en Afganistán, pronto tendrá frentes en todo el mundo. Guerra mundial en la que terminaremos enfrentadas gentes capaces de relacionarnos y de convivir. Algo que no contemplan algunos lideres religiosos a los que, en realidad, no les importa ni el Más Allá ni el Más Acá, sólo sus obsesiones paranoicas y su sectarismo: el Más Acá, desde sus cómodas celdas, apenas lo conocen y del Más Allá, aunque lo aparenten, no tienen ni idea
¡Eso sí! conocen el juego de la guerra, un juego sin riesgo, que periódicamente practican con vidas ajenas ¡Recházalos! Tú no tienes nada que ganar en ese juego. Como los antiguos sacerdotes de Baal, sólo buscan víctimas inocentes que sacrificar... al diablo.
Continuará.

Nosotras

Las principales organizaciones que ostentan el poder en Occidente y en el mundo son las religiones judía y cristiana. Entre ellas hay notables diferencias: mientras la religión judía no ejerce el proselitismo, el cristianismo lo lleva a efecto hasta en los últimos rincones del planeta, llegando a buscar adeptos en naciones con fuerte tradición hinduista, budista, musulmana y ateo-marxista; quizás por ese motivo, el número de cristianos en el 2008 alcanzaba en el mundo unos 1200 millones de fieles (18%), mientras, el número de judíos no alcanzaba los 14 millones (el 0,19% de una población mundial de algo más de 6700 millones de personas). No obstante, se produce un fenómeno curioso: aunque el judaísmo no haga proselitismo, su historia y su antigua cultura la transmiten los misioneros cristianos por todo el orbe y, además, lo hacen gratis. La musulmana es la tercera fuerza religiosa en importancia de Occidente: durante siglos ha permanecido aletargada en sus territorios, pero, en los últimos años, ha resurgido con mucha fuerza a través de movimientos yihadistas y a través de la emigración a los países europeos.

En teoría, las religiones deberían dedicarse a ayudar espiritualmente a los hombres en su paso por la vida; en realidad, se nos disputan, y para que no apostates, te amenazan espiritual y materialmente con graves castigos. Aparentemente, estas tres religiones sirven al mismo dios, en la práctica, el distanciamiento histórico y desconfianza de unas sobre las otras, hace pensar que todas creen que su dios es el verdadero y que el dios de las otras es falso.

Con miles de años de control social a sus espaldas, las distintas religiones ejercen el poder de diversas maneras: con sus seguidores y en ámbito territoriales favorables, ejercerán el poder y fomentarán sus valores a través de estructuras político religiosas formales; frente a sus enemigos, ejercerán su influencia, desde la sombra, a través de organizaciones con las que penetrarán a esa sociedad para cambiar sus valores. Normalmente, esos valores coincidirán con los propios de la religión que busca influir en esa sociedad, pero si se trata de destruir al enemigo y a la sociedad, los valores que son capaces de transmitir también pueden ser antivalores ¡Eso sí! Lo harán a través de organizaciones secretas propias que, previamente, habrán influido, incluso corrompido a la clase dirigente de esa sociedad: ¿Qué, sino, ocurre en nuestro país? Atacado por el materialismo extremo, el mismo gobierno desmantela los planes de enseñanza tradicionales para imponer el ateísmo, el proselitismo político, la promiscuidad, el hedonismo y la pereza entre nuestros hijos, desterrando de las aulas, entre otros valores, a la religión tradicional, el amor a la patria y a los hombres, el esfuerzo, las buenas costumbres (respeto y educación), los valores morales y la ciencia; fuera de las aulas, impulsan la cultura de la muerte y el acceso a los anticonceptivos, favoreciendo el aborto y la eutanasia. Disfrazadas de progresismo, ese conjunto de medidas formativas se complementan con modas que destierran el matrimonio tradicional de la sociedad y facilitan su disolución. Quebrando la natalidad y la cultura, se debilita a la sociedad y es posible apoderarse de ella, en perjuicio de su religión tradicional.

Utilizando el método contrario, también es posible apoderarse de una sociedad de religión distinta, como veremos. Todo vale para vencer al enemigo. En el fondo, se trata de escaramuzas en una guerra que protagonizan desde hace miles de años el bien y el mal.

Continuará.

domingo, 25 de julio de 2010

¿Quién manda aquí?

Dicen los entendidos, que el poder lo da la información; esa afirmación parece incontestable, pero quien se conforma con ella no llega lejos. Un rápido análisis nos dice que el poder con mayúsculas no suelen detentarlo las personas individuales -por mucha información, poder y dinero que tengan-, el poder en este mundo lo detentan las organizaciones (aunque lo ejerzan a través de las personas que las representan). La pregunta: Si el poder en general lo tienen las organizaciones y ese poder no se lo da la información, ¿de dónde les viene? La respuesta es sencilla: Lo han obtenido, de su capacidad como personas jurídicas para sobrevivir a los hombres y la facilidad que ello da para asentarse en la sociedad e ir acumulando poder y riquezas. Después de tan rotunda conclusión, efectivamente, las organizaciones reafirman su poder, administrando la información a través de los medios de comunicación, cuya propiedad y control monopolizan, bien directamente o a través de organizaciones o personas interpuestas.
Entre todas las organizaciones, las que ostentan el verdadero poder son las organizaciones religiosas. Su poder se lo ha dado el tiempo: miles de años dirigiendo a los hombres e influyendo sobre las naciones les ha dotado de inmensos recursos. Sus objetivos no están como los nuestros, sujetos a la duración de una corta vida, pueden alcanzarlos transcurridas muchas generaciones de hombres, cuando las personas, movimientos o modas que se oponían a sus intereses desaparecen. Así escriben la historia que les conviene o hacen desaparecer de esa historia culturas enteras. Y es que los humanos venimos al mundo dentro de familias que suelen perder su cohesión en pocos años. Prácticamente extinguidos los títulos nobiliarios, muy pocas familias mantienen esa cohesión a través de los siglos. Por el contrario, las organizaciones religiosas saben mantenerse en el tiempo captando a los jóvenes más conformes para instruirles sobre su pasado, preparándolos para ejercer el poder en el futuro e inculcándoles sus valores: normalmente, obediencia incondicional al superior, pobreza individual que contrasta con la riqueza sin límite de la organización y, no siempre, castidad formal. Ninguna nación, por poderosa que sea en nuestro tiempo, es capaz de controlar las actividades de estas organizaciones y evitar su influencia sobre la sociedad y su gobierno, pues disponen de tentáculos que alcanzan a todos los rincones de la sociedad humana, tentáculos que alcanzan a las tribus más apartadas de la civilización. Hasta cuando no están reconocidas oficialmente, funcionan en la sombra, con mayor eficacia si cabe.
Siempre hay una cara y una cruz en las principales organizaciones que gobiernan a los hombres. Estas organizaciones, aunque aparentan unidad, suele tener dos caras: una cara visible y oficial que tiene poder de representación y decide en las cuestiones ordinarias, y una cara oculta, que es la que define objetivos, estrategias y decide en las cuestiones importantes. Si preguntas, la cara oficial niega con vehemencia cualquier relación con la cara oculta, pero los hechos suelen contradecir las palabras. Esa realidad no suele ser percibida por el común de los mortales, que sólo ve el escaparate que le presentan, desconocedor de una trastienda oculta que le está vedada y ocupado en resolver los problemas inmediatos de su existencia: el alimento, el vestido, la cría y educación de los hijos, etc. En esas organizaciones, hasta los propios miembros, cuando están fuera del vértice de poder, suelen desconocer esa dependencia.
A pesar de todo, la realidad se impone: desde esas trastiendas, hombres desconocidos y poderosos gobiernan este mundo con total impunidad, pues son sus obedientes peones los que siempre cargan con la responsabilidad de unas decisiones que les son ajenas.
¿Y por qué es así nuestro mundo?
La respuesta también es sencilla: Ninguno de nosotros dejaría abandonado su negocio; por la misma razón, quien nos ha puesto en este mundo, no permite que el rebaño que formamos ande suelto. Seas creyente o no creyente, tu vida está condicionada y ni puedes hacer tu santa voluntad, ni formar tu propia opinión. Por eso, todas las organizaciones religiosas, ayudadas por otras muchas organizaciones interpuestas, que aparentan ser contrarias e incluso ateas, nos pastorean y educan por encargo Superior.
¿Sirven acaso a Dios?
Por Dios pasa el que Señor y Creador llaman … Otra cosa es que lo sea.
Continuará.