viernes, 19 de marzo de 2010

CONSECUENCIAS DE UNA SALIDA "EXPULSIÓN" DEL EURO

A pesar de la crisis, los españoles vivimos despreocupados. La pasada semana recibimos amenazas veladas por parte de un ministro alemán, que proponía sanciones a los países de la U.E. que no cumplieran con sus obligaciones en el control de sus economías, pero, prácticamente han pasado desapercibidas.

Ya sabemos que lo que no sale por la TV no existe. También es cierto que los periódicos económicos se han hecho eco de esta noticia, pero los españoles que leen noticias económicas son una minoría.

¿Qué venía a proponer el ministro alemán?: hablaba de medidas sancionadoras, que comenzarían por impedir participar en la toma de decisiones de la UE a los países que no tomarán medidas correctoras en su economía; pero también contemplaba una propuesta de expulsión de la Zona Euro a los países que persistieran en su actitud filibustera. El ministro alemán no citó a España, pero no hacía falta: sus palabras eran inequívocas y estaban dirigidas a nuestro país, que no ha tomado ninguna medida seria para disminuir el gasto; antes al contrario, obsesionado por mantenerse en el poder, su última fechoría ha consistido en reconocer una deuda histórica inexistente con Andalucía de cerca de 800 M de € -simple excusa para repartir el dinero de todos los españoles en peonadas (PER) y seguir contando con el voto interesado de muchos andaluces.

No se si alguna vez este gobierno pagará sus desafueros, pero, hacerlos, uno tras otro.

Pero centremos la cuestión. Siempre me he preguntado por las consecuencias que tendría nuestra salida del Euro; los expertos se limitan, sin enumerarlas, a pronosticar consecuencias muy negativas para todos los españoles. Nos asustan, pero, al no dar pistas, nos impiden tomar medidas previsoras antes de que llegue el ¡Sálvese quien pueda!

Ayer me puse a pensar sobre las posibles consecuencias de la expulsión del Euro, siguiendo las mismas pautas que utilizaron para su introducción, pero al revés. Los resultados que obtuve me pusieron los pelos de punta. Ahora comprendo por qué los expertos no dicen nada. Siento tener que dejaros a dos velas, pero no puedo desvelar mis conclusiones, si lo hiciera, se pondrían en marcha actuaciones que acelerarían nuestra ruina. Y no pensemos en amenazas externas, todo lo contrario. Siguiendo el mismo método, vuestras conclusiones serán similares a las mías. Para ello, tendréis que partir de una posibilidad, que, aunque no creáis en ella, cada vez es más evidente: este gobierno ni está lleno de analfabetos, ni son idiotas, ni son irresponsables, simplemente buscan la ruina de España, por eso no hará nada para sacarnos de la crisis.

¿Ya estamos otra vez con teorías conspiratorias? ¡Si!, no queda otra opción. Esperemos que el agua no llegue al río, y si llega, que Dios nos pille confesados, estando, como parece, entre mandilones, compases y escuadras francmasonas, radicales y tenebrosas.

jueves, 11 de marzo de 2010

Sexto aniversario del 11M

Hoy conmemoramos miles de españoles que no olvidamos, el sexto aniversario del atentado terrorista del 11M. Seis años de afrentas a las víctimas, que continuamos sin justicia. Víctimas somos todos los españoles de bien, porque, en el 11M, unos desalmados asesinaron a 192 compatriotas y dejaron heridos a otros 1500, rompiendo en mil pedazos nuestro régimen democrático y nuestras esperanzas.

Hoy seguimos gobernados por los mismos que accedieron al poder con los votos de miles de españoles que quedaron amedrentados por las bombas. Esa patina de legalidad no oculta la realidad: a este mal José, lo que le permitió alcanzar el poder, fue una escalera construida con 192 ataúdes, 1500 camas de hospital y toneladas de dolor. Un sacrificio humano digno de Baal, aquel antiguo dios bíblico al que sus seguidores han ido bautizando con otros nombres a lo largo de la historia, y que, como vemos, sigue recibiendo sacrificios humanos ¡Qué mal huele el Arquitecto!

No parece que se haya molestado mucho en descubrir la verdad; antes al contrario, durante su mandato se ha dificultado cualquier intento por destaparla. Hoy por hoy, no hay justicia, y ya veremos si Mariano se molesta cuando le toque, si es que le toca. Mal presagio es que se quitase de encima al bueno de Acebes, a Zaplana y a Sangil.

Pero la verdad se terminará sabiendo y más de uno tendrá que pagar por acción u omisión de lo que haya hecho o impedido hacer, pues los españoles de bien ni vamos a olvidar, ni vamos a perdonar.

Un homenaje sentido a todas las víctimas y mucho ánimo a hombres como Luis del Pino, y a medios de comunicación como El Mundo, Libertad Digital y pocos más, que a pesar de las dificultades, siguen insistiendo sobre la verdad del 11M.

lunes, 1 de marzo de 2010

Pruebas escamoteadas que no han podido ser utilizadas en el proceso judicial del 11M


Y van... ni se sabe. El interés que pone este gobierno para que no se conozca la verdad sobre el 11M es un escándalo. Si estuviera igual de listo para sacar adelante nuestra economía, seríamos la primera economía del mundo mundial.

Siempre decimos, que en otros países, por cosas menores, cae el gobierno, y si la cosa es a mayores, el responsable termina con sus huesos en la cárcel. En nuestro país no pasa absolutamente nada.

Los hechos son los siguientes: Una de las pruebas que podía haber sido clave en el juicio del 11M fue escamoteada en perjuicio de las víctimas. Parece ser, que el responsable de semejante acto es el mismo juez al que le oí en una entrevista de radio decir, que los que hubieran incurrido en falso testimonio irían caminito de Jerez. Después de muchas gestiones procesales, la asociación de víctimas que lleva adelante una querella contra el que fue jefe de los TEDAX, Sánchez Manzano, ha conseguido los vídeos esclarecedores de una prueba pericial, encargada por ese mismo juez, para dilucidar qué explosivo fue el que explotó en los trenes el 11 de marzo de 2004. No es necesario recordar, pero lo hago, que debido al atentado terrorista que se produjo, murieron en nuestro Madrid 192 personas y que fueron heridas de distinta consideración otras 1500.

Si los vídeos en cuestión han podido salir a la luz no es gracias al juez que los custodiaba, que daba la callada por respuesta, tuvo que ser obligado por el superior jerárquico para que los entregara a la parte solicitante. El más esclarecedor, según el secretario judicial, tenía otras referencias, imaginamos que se tomaron alguna molestia para que no estuviera en su sitio y nunca apareciera. La suerte o desgracia -según se mire- hizo que pudiera ser encontrado y visto con el resto por millones de españoles a través del canal de TV Veo7.

Uno se pregunta por lo extraño de que no hayan destruido los vídeos como hicieron con los trenes, ¡ya puestos!...

Aquí el olor a podrido es nauseabundo. Sabemos que a este gobierno no le gusta que le asocien con el atentado terrorista del 11M, pero es lo que hay: si no hubiera sido por ese atentado no hubieran llegado a gobernar en España en el 2004, y si hubieran dejado hacer a la policía y a la justicia, ahora no estaríamos mirándolos con lupa.

¿Sabremos alguna vez quién está detrás de esos atentados? Las cosas se irán aclarando poco a poco. Estoy convencido de que se sabrá. No se si se hará justicia, pero los españoles podremos manifestar nuestro desprecio hacia quienes resulten responsables, sean o no sean juzgados.

Esperaré la sentencia sobre el tal Sánchez Manzano antes de darle mi desprecio, lo mismo haré si resulta condenado con los que le ordenaron y ayudaron en su despreciable labor. No tengo que esperar para dar mi desprecio a este juez que denegaba los vídeos a las víctimas de terrorismo, ni para el penoso instructor de la causa, que permitió que se destruyeran tantas y tantas pruebas. Que hubieran actuado como hombres honestos, ahora que carguen con su conciencia.

Aunque no sepamos ponerles nombre y apellidos a todos los responsables, detrás de los atentados del 11M están los que querían echar del poder al Partido Popular: Demasiados buitres para tan poca carne, diría cualquiera. Pero había más motivos: Querían echar del poder al Partido Popular, porque en 8 años de gobierno, Aznar había conseguido devolverle la salud a España y estos buitres la querían ver moribunda, para acabar con ella y repartirse sus despojos.

¿Quién andaba en boca de todos como autora real de los atentados? ETA.

Se estuvo diciendo que el explosivo de los atentados era la goma 2 ECO para descartar a ETA; ahora resulta que en esos vídeos de prueba, los peritos reconocen que no había goma 2 ECO en los restos analizados, que lo que aparecía en los análisis era un compuesto de los utilizados por la ETA: el llamado TITADINE. Y eso después de todas las molestias que se tomaron para lavar esos restos con acetona, para que no contuvieran traza de explosivo alguno.

Los que tenemos dos ojos para ver y dos orejas para oír, después de esto, entendemos que la ETA estuvo detrás del atentado del 11M; por lo tanto, lo demás, fuegos de artificio para desviar la atención y que la gente votara la opción socialista en las urnas.

¿Hay más socios en este delito? Pues claro: irán saliendo. Rubalcaba se atrevió a decir “España no se merece un gobierno que mienta” Era él el que mentía entonces negando la autoría de ETA y echando dudas sobre la honestidad del gobierno del Partido Popular, como mintió después con las negociaciones con la banda, y seguro que miente ahora, porque no sabe decir la verdad, que aunque ande pillando comandos etarras por Francia y Portugal, negociaciones con ETA, haberlas seguro que ahílas, pues, aunque llore y patalee asegurando que no hay negociaciones, no me da la gana creerle. A ver cuando pide la extradición del Josu Ternera a Berlusconi, para demostrar que va en serio, que ese podría contar muchas cosas.

Si los socialistas no tienen que ver con el asunto, perfecto: qué dejen de escamotear pruebas, amedrentar a las víctimas que no se plegan a sus exigencias y que digan la verdad. Que no todos miramos para otro lado, ni somos idiotas. Lamentablemente, la oposición no está interesada en saber la verdad sobre el 11M, pues su responsable, lo primero que hizo fue echar de su equipo a la gente que era partidaria de seguir defendiendo al gobierno de Aznar y la verdad sobre el 11M. Ahora está ausente.

Mi voto será muy exigente en las próximas elecciones, no se lo daré a cualquiera: tendrá que darme muchas garantías.



domingo, 31 de enero de 2010

La fosa, la mina, la sima, el terror rojo en Camuñas


El terror rojo, que es el régimen que se impuso en España en la zona mal llamada republicana, ha quedado desenmascarado por sus víctimas; ellas han sido las que le han arrancado el disfraz democrático y progresista que muchos, en su ceguera o mala intención, todavía le ponen; ha quedado al descubierto su verdadero rostro, que no es mejor que el rostro de los asesinos franquistas que tanto censuran y critican en su propaganda. Y es que, los asesinos, sean de la facción que sean, coinciden por encima de su ideología: son asesinos sirvan a quien sirvan. Dando por bueno lo anterior, se aprecia una diferencia: mientras a los franquistas nadie intenta hacerlos pasar por demócratas, a los rojos se les sube a la peana de los demócratas, sin ningún sonrojo, y se les coloca la corona de los mártires (aunque no lo especifiquen, mártires de la revolución, no de la Iglesia).

Ese desenmascaramiento ha tenido lugar en Camuñas, una población de la provincia de Toledo. Camuñas tuvo la desgracia de poseer en su término municipal un pozo conocido por la mina, al que unos hombres que habían perdido esa condición, arrojaron por él y escondieron en su fondo los cadáveres de sus víctimas.

Los asesinados no fueron víctimas de ningún régimen republicano, sino del régimen de terror impuesto por la izquierda para acabar con una parte de la sociedad española y con cualquiera que discutiera las ideas proletarias, cojeara del pie que cojeara. Aquellos dirigentes no buscaban reponer la República, pues no eran republicanos, por mucho que algunos desaprensivos los quieran envolver en la bandera republicana: su objetivo era imponer en España la dictadura del proletariado, siguiendo las directrices de Stalin y de sus comisarios políticos. Para estos, los asesinatos en masa eran una condición indispensable en el éxito de sus planes, pues utilizaban el terror como arma psicológica para paralizar al enemigo.

Por la mina de Camuñas se arrojaron cadáveres de gente asesinada sin juicio alguno, y también, a muchas personas vivas a las que tiraron para que se mataran al caer ¿Cuantas de ellas morirían a causa de sus heridas horas o días después, acompañadas de cadáveres y desconsuelo? Cuentan los lugareños, que cuando la guerra estaba perdida para las izquierdas, los sicarios arrojaron por la boca de la mina toneladas de tierra y piedras mezcladas con cal viva, para ocultar los cadáveres e impedir que conociéramos el genocidio perpetrado. Cosa inútil por otra parte, pues los de Camuñas y los de los pueblos aledaños conocían las fechorías y el uso que habían dado aquellos genocidas al pozo.

Han pasado más de 70 años, durante los cuales, los que en Camuñas militaron en bandos diferentes, se han perdonado y han recuperado las relaciones, pasando página, pues, antes y después del franquismo, les habían enseñado a perdonar -como en cualquier lugar de España-. Todos sabían donde estaba el pozo y lo que había en su interior: cadáveres de gentes que nunca pisaron el frente y que fueron asesinadas por la locura de unos pocos y la obediencia ciega de otros muchos.

En nuestro días, una mal llamada Ley de la Memoria Histórica ha tenido que abrir los malos recuerdos y las heridas curadas para que volvieran a enconarse. La causa de beatificación de unos cuantos religiosos no ha sido el detonante como dicen, lo ha sido esa pérfida Ley de la Memoria. Era de esperar, que abierta la caja de Pandora, familiares de las llamadas derechas, de la mano de la Iglesia, tarde o temprano reivindicaran a sus mártires, lo mismo que otros andan buscando a familiares asesinados por los llamados nacionales y quieren hallar el cuerpo de Federico García Lorca.

Un equipo de arqueólogos se ha puesto manos a la obra y ha abierto la fosa del terror, aplicando criterios científicos a la recuperación de unas pocas de las víctimas. Éstas han estado esperando más de setenta años en un agujero y se habla de reivindicar su inocencia y poder recuperar su dignidad, pero casi nadie quería que se removiera esa tumba ni ninguna otra, fuera del bando que fuera, que la tierra cubre y pudre a todos los cuerpos por igual, que el cuerpo sólo es la carroña del Espíritu de la persona, y el Espíritu, que es el que tiene la dignidad, se va cuando el cuerpo que lo contiene pierde la vida.

Algunos con sentido común, veíamos con malos ojos que desde el gobierno se fomentara este tipo de actividades: rascar la tierra en las cunetas y tapias de los cementerios de nuestra patria no es buena costumbre, que hay muchos cuerpos de gente mal enterrada y amontonada en fosas comunes, en un país desangrado por demasiadas guerras civiles: aún pueden verse tumbas carlistas en las afueras de algunos pueblos como San Vicente de la Sonsierra -fuera de sagrado- y no te pongas a escarbar en la sierra de Alcubierre y en tantos lugares donde hubo frente de guerra en el 36, que te puedes encontrar con cadáveres o bombas, que siempre que desentierras algo, suele aparecer la miseria de un pasado vivido por nuestros abuelos en cualquiera de sus grados.

En la última guerra, como en todas, hubo muchos inocentes, pero también muchos culpables. No pueden venir a decirnos que los que mandaban en la zona republicana eran los buenos y los de la zona nacional los malos, ni lo contrario, pues de todo hubo en los dos bandos y todos eran familia nuestra -la mayoría luchando a la fuerza en una guerra que no querían-; pero, que tampoco nos quieran convencer de que la guerra comenzó el 18 de julio de 1936, que la historia es la que es: la guerra comenzó mucho antes, cuando unos pocos, en lugar de mirar por el bien de su nación y de su gente, se vendieron a intereses espurios para imponer una revolución ajena a una sociedad, que mayoritariamente apostaba por la paz y el entendimiento y, en general se querían.

Algunos a los que hoy se hace pasar por mártires (Largo Caballero y un largo etc., independentistas incluídos), en su día aceptaron el régimen republicano y democrático sólo como primer paso para alcanzar el poder e imponer en toda España un régimen totalitario a través del terror, terror que mucho antes del 36 recorrió España, asesinando a curas y monjas, y a quienes les plantara cara, por la única razón de que, en un momento dado, podían convertirse en líderes sociales y, desde los púlpitos, echar al pueblo contra ellos. Esa voluntad -de la izquierda en general y los socialistas en particular- de acabar con la República, quedó muy clara con la Revolución del año 34 en Asturias. Las llamadas derechas, desde el primer momento aceptaron la República y respetaron su legalidad; al contrario que las izquierdas, que la utilizaron para alcanzar el poder, sin creer nunca en ella, salvo honrosas excepciones como Julian Besteiro, que no supieron frenar a los extremistas de su partido. La derecha acabó alineándose con los alzados para poder salvarse del terror rojo, que si antes del alzamiento era una amenaza real, tras el alzamiento desató toda su furia.

A pesar de todo, es lamentable reconocer que gracias a la suerte, o a una parte de la sociedad que se les enfrentó, los revolucionarios e independentistas no consiguieron sus objetivos y, aunque nuestros padres, abuelos y nosotros mismos tuvimos que sufrir 40 años de una dictadura militar, también criminal, nos salvamos de una guerra mundial y de más de 50 años de dictadura marxista, que es el tiempo que han tardado en salir de esa dictadura los llamados Países del Este. No creo que lo hubiéramos pasado muy bien en España siendo gobernados por gentes que han sustituido la libertad de los hombres por una estrella roja de cinco puntas, siempre teñida de sangre.

Así pues, que en un periódico español como El País, en el año 2010, se justifique el hecho de arrojar a la gente al agujero de Camuñas por ser ricos, nos descubre los valores democráticos de algunos..., que siguen brillando por su ausencia. No sé lo que pensarán los millonarios socialistas y de izquierdas que leen ese periódico y una buena parte de la clase media que lo sigue, al saber que, si se repitiera el caso, podrían ser arrojados al agujero de Camuñas por el hecho de tener dinero. Si creen que un carnet de la izquierda les dará el salvo conducto y que los come curas y verdugos de turno sólo aplicarán matarile a los fachas recalcitrantes, están equivocados: los que en tiempos de revolución se dedican a asesinar a los contrarios en nombre de una facción, suelen tener muy claro, que su verdadero objetivo es llenarse los bolsillos como pago a su desagradable trabajo, y muchas veces, poco les importa la filiación política de las víctimas, sólo sus caudales. Los encargados de cometer las fechorías en uno y otro bando saben de antemano que son impunes: si cae algún afín, admiten el error, pero el botín difícilmente lo devuelven.

A gente como la que nos gobierna habría que tomarla más en serio, por más que sonrían cuando hablan. La mayoría pertenecen a familias acomodadas del franquismo, que se han cambiado de bando. Si tienen o no ideología, ellos lo sabrán, que se han apuntado al bando de los perdedores del año 39, traicionando a sus padres y abuelos, que no dudaron en ayudar a Franco a ganar la guerra y la paz posterior. Lo que está claro, que si continúan desenterrando miserias, acabarán por infectar el aire que respiramos. El pasado hay que conocerlo con la mayor objetividad, pero sin querer revivirlo. Los problemas que tuvieron nuestros padres y abuelos fueron suyos, y si ellos pudieron superarlos, nosotros no tenemos por qué volver a retomarlos, debemos dedicarnos a mejores cosas que alinearnos nuevamente en bandos contrarios. Si el gobierno de turno se empeña en echarnos a reñir de nuevo, habrá que obrar con serenidad y echarlo del poder cuanto antes, que nos va en ello el futuro. Construir la convivencia cuesta mucho, destruirla, cuesta muy poco.

Me gustaría saber a quién sirven estos pájaros y qué consignas obedecen, pues están destruyendo España a marchas forzadas con una eficacia que estremece. La mayoría se queda pasmada sin hacer nada por evitarlo, cuando somos nosotros los amos y ellos unos criados puestos por nosotros para administrar nuestra hacienda.

Esperemos que entre unos y otros cerremos la mina de Camuñas, para que a nadie se le ocurra ocultar de nuevo en ella los cadáveres de sus fechorías.


domingo, 24 de enero de 2010

¿Por qué ha consentido Dios la tragedia de Haití?

¿Por qué ha consentido Dios la tragedia de Haití?

Esta pregunta es frecuente cuando sucede una catástrofe, pues los humanos nos sentimos abandonados por Dios cuando la tragedia se cierne sobre nosotros.

La respuesta a esa pregunta la simplificamos mucho: “Los designios de Dios son inescrutables para el hombre” Pero, ¿es así?, ¿esos designios de Dios, de verdad son incomprensibles para nosotros? Lamentablemente, no es fácil afirmar lo contrario, por lo que nos vemos obligados a reconocer que los hombres no conocemos los designios de Dios.

¿Por qué no podemos conocer los designios del Altísimo? Es sencillo de explicar, pero complicado de entender. El problema está en nosotros: los hombres no aceptamos las explicaciones que van en contra de nuestras más profundas convicciones, aunque esas convicciones, en el fondo, no tengan fundamento racional alguno, y sean simples explicaciones para niños. Si el hombre vive rodeado de mentiras, si todas las explicaciones que le han dado sobre la vida y la muerte son falsas, difícilmente aceptará explicaciones que contradigan sus creencias, aunque esas explicaciones encierren la verdad. Y es que hemos sido educados a vivir y manejarnos entre tinieblas, con lo cual, la luz resulta molesta para nuestra vista y para nuestro entendimiento, adaptados respectivamente a la oscuridad y a la mentira. Con esa premisa, dar explicaciones razonables, sabiendo de antemano que nadie va a aceptarlas puede resultar desalentador, pero siempre hay que poner la esperanza en que alguien pueda abrir su entendimiento a lo que es contrario a la doctrina oficial.

Nos han enseñado que este mundo ha sido creado por Dios y lo aceptamos sin más; también aceptamos que Dios ha puesto al hombre en este mundo para que encuentre en él su propia perfección y también lo aceptamos. Con esas premisas, cualquier tragedia, por incomprensible que sea, tiene como responsable a Dios: Dios sabe por qué castiga al hombre y el hombre nada tiene qué decir ante las tragedias, salvo aceptarlas, pues, nos han enseñado, que más que castigos, son pruebas más o menos duras que nos ayudan a ser mejores.

No se si es más cruel el castigo o la explicación: Aceptar sin más que hemos venido a este mundo a sufrir y a padecer nos convierte en perfectos cautivos, en estúpidas ovejas que aceptan con resignación su suerte, poniendo en duda que los hombres llevemos dentro Espíritu guerrero alguno. Los poderes de este mundo han conseguido el monopolio de la verdad; sin nadie que los contradiga, las pocas explicaciones que nos dan o que tienen sobre lo trascendente, se asimilan sin crítica alguna por generaciones y generaciones de niños que luego se hacen grandes, aceptando como verdad indubitable una doctrina manipulada.

Yo, desde mi cultura cristiana, pongo en duda todo lo anterior y afirmo que ni Dios creó el mundo en que vivimos, ni puso dentro del ser humano el Espíritu que nos hace diferentes al resto de los animales, y lo hago desde la autoridad del Evangelio de san Juan:

Si aceptamos que Jesús vino a este mundo a salvarnos, nos debemos preguntar ¿de qué nos tenía que salvar?, pues se supone que este mundo es obra de Dios y que Dios nos puso en él. Pues bien, si Jesús vino a salvarnos, hemos de aceptar lo que dice el evangelio y se intenta ocultar: que los hombres vivíamos esclavos y engañados en un mundo ajeno a Dios y por eso tuvo que venir Jesús: para intentar despertarnos a los hombres: La verdad os hará libres, dice el evangelio; conociendo la verdad podremos darnos cuenta de que en realidad somos esclavos y podremos luchar por nuestra libertad. El Señor del Mundo, que es Satanás, tentó a Jesús ofreciéndole este mundo; él es el creador de esta chapuza de mundo material que es nuestra cárcel; él secuestró y mantiene cautivos a nuestros Espíritus en su mundo, él es el principal responsable de nuestras desgracias, aunque se esconda detrás de Dios. Pero todo se oculta y manipula con la sencilla fórmula de hacernos creer que es Dios el creador de este mundo, donde nuestros Espíritus van y vienen sujetos a la muerte.

Pero volvamos a Haití. Dando por sentado que este mundo es imperfecto y que siendo como es obra del diablo puede considerarse un infierno, no por eso todo lo que ocurre en él es responsabilidad de Satanás, sólo los hombres somos responsables de nuestra propia estupidez, pues nadie nos ha mandado vivir en casas que pueden aplastarnos cuando el suelo tiembla. Es cierto que hay países donde las casas no se derrumban fácilmente, pero, en la mayoría, las casas se caen cuando se mueve la tierra. Es cuestión de suerte que no se conviertan en nuestra propia tumba -acordaros del último terremoto acontecido en Italia, un país del primer mundo, donde la tierra tembló y varios pueblos quedaron destruidos. Lamentablemente, lo normal es que la ley de Murfy vaya de la mano con las tragedias y tienda a cumplirse con más frecuencia en los países más desfavorecidos, donde la vida de los hombres es más dura y peligrosa, cebándose la desgracia en los más débiles.

Así ha sucedido en Haití. Seguramente que gran parte de la ayuda se destinará a la construcción de nuevas viviendas, igual de peligrosas que las anteriores. Siendo como es un país tropical, deberían diseñar casas apropiadas para que la gente pueda defenderse, tanto de los terremotos, como de los huracanes, sin que la casa los sepulte de nuevo.


jueves, 31 de diciembre de 2009

Hay que echar a los políticos desconsiderados y abusones

En estos tiempos de crisis algunas autoridades se están riendo de todos nosotros.

Mi generación fue educada en valores; de ellos, destaco la importancia que se daba a la honradez y a la disciplina en el trabajo; también nos advertían contra los vicios y las malas costumbres, fuentes de problemas individuales, familiares y sociales. Acostumbrarse a madrugar se convertía en virtud frente al trasnochar; la bebida podía formar parte de nuestras costumbres, sujeta a moderación; el juego era bueno como forma de compartir el ocio con los amigos; de los días de la semana, sólo el domingo era festivo, festividades religiosas aparte, etc., etc.

De aquella formación en valores, saco como consecuencia, que en tiempos de crisis, la única fórmula eficaz para combatirla es restringir los gastos. Eso supone, convertir en superfluos muchos de los gastos que antes podíamos considerar como necesarios. Es la única manera de ayudarnos a nosotros mismos y de poder ayudar a aquellos conciudadanos que han perdido su trabajo, su empresa y sus ingresos. Únicamente colaborando los unos con los otros podemos hacer más llevaderos estos tiempos de calamidad y de prueba.

Entonces, ¿a qué viene semejante título?

Anoche fui testigo de un hecho vergonzoso que pone en tela de juicio a nuestra clase política: Tuve que acercarme al centro de Zaragoza a la una de la madrugada a recoger a unos familiares. Eran exactamente la 1:10 cuando paré el coche en el semáforo que hay a la salida del puente de Hierro sobre el Ebro, por donde se entra a Zaragoza desde la avenida de Cataluña. Me sorprendió ver tres coches oficiales, sendos Audis negros aparcados en Echegaray y Caballero, junto a la acera por donde cruzan el puente los peatones, en un lugar donde ni tú ni yo podemos aparcar sin riesgo de multa y grúa. Pensé que era una hora un tanto intempestiva para inauguraciones. Pronto descubrí un cuarto coche oficial, también mal aparcado a la derecha, en la glorieta conocida como Puerta del Sol que tiene en su jardín un reloj gigante que mira al cielo. Este último coche y la gente que hacía guardia en la puerta de un restaurante de campanillas, en la antigua muralla, me abrieron los ojos: nadie estaba inaugurando nada; cuatro gerifaltes se habían dado cita en el restaurante y, sin duda, andaban de cuchipanda en sus adentros ¿Qué si no? Eran pruebas circunstanciales pero evidentes: los dos hombres de oscuro en las inmediaciones de la puerta del restaurante ya citados, cuatro charlando amigablemente cerca de los tres coches de la izquierda, y dos de los choferes sentados en su asiento, dentro de sus vehículos, total ocho. Pensé sin riesgo de equivocarme, que cuatro eran conductores y los otros cuatro guarda espaldas. Se puso el semáforo en verde y me dirigí a tomar la calle de san Vicente de Paul, abandonando la escena.

Para mí era evidente que se trataba de cuatro políticos usando y abusando de su posición, no obstante, me entretuve valorando otras posibilidades: los empresarios de campanillas llevan buenos coches, pero no son de negro riguroso y varían las marcas; por otra parte, Zaragoza no es Madrid ni Barcelona, que es donde la clase alta más abunda; los grandes empresarios por su parte no suelen hacer ostentación de su posición, conducen ellos mismos sus vehículos y no suelen ir con guarda espaldas; por último, cuando se juntan, lo hacen en lugares más discretos donde no es necesario dejar mal aparcados los coches, al albur de cualquier municipal. Cuando alguien se atreve a saltarse a la torera las señales de tráfico es porque es una autoridad o se cobija bajo ella. Lamentablemente, en nuestro país, las autoridades practican la ley del embudo según les conviene. Tengo que decir, que no había por allí ningún coche patrulla de los municipales, que andaban en ese momento, según pude comprobar más tarde, haciendo un control de alcoholemia a la entrada de Cesáreo Alierta, por el paseo de la Constitución.

Seguro pues de que se trataba de autoridades locales o autonómicas aragonesas, me puse a pensar que esas autoridades (Alcaldes o Presidentes o Delegados de quien fuera) estaban obrando con manifiesto abuso de cargo y mucho más en unos momentos en los que la crisis azota a la ciudadanía, sin distinción. No importa quién pagó la cuenta o si se pagó, fuera en la calle había ocho funcionarios haciendo horas extraordinarias nocturnas que las acabaremos pagando los ciudadanos de nuestro bolsillo, y si era un compromiso oficial ineludible, en estos tiempos no es de recibo que cuatro funcionarios acudan con cuatro coches, pudiendo hacerlo en dos, que si hay que ahorrar en gastos hay que predicar con el ejemplo y por eso no se disminuye la seguridad, que no los estoy mandando en taxi.

Sinceramente, los políticos que acudieron a cenar al restaurante asador deberían ser identificados y cesados u obligados a dimitir. Que no se den cuenta de que ese comportamiento es incorrecto, sobre todo en la actual coyuntura económica, nos hace pensar que carecen de sensibilidad y entrañas. Si estaban celebrando su buena suerte, que se den cuenta de que les va bien a costa nuestra, que el resto de la ciudadanía andamos a la cuarta pregunta y aún tememos que nos pueda ir peor. Están surgiendo rumores de que podemos acabar en la más completa ruina cuando la UE se canse de la política de estos irresponsables y nos eche de la zona euro. Lamentablemente, el pueblo llano que no estamos conformes con sus desaguisados nos sentimos impotentes al carecer de mecanismos para procesarlos por uso indebido del dinero público. Ahí están los jueces que podrían hacerlo y no lo hacen. Me viene a la mente la lucha que mantuvieron hace unos años los jueces italianos contra la corrupción y la camorra, que le echaron dos atributos de los que tienen los verdaderos hombres. Aquí, por lo visto no tenemos jueces de esos.

¿Acaso tenemos alguna garantía de que estos tíos puedan hacer algo con esta falta de valores que manifiestan para sacarnos de una crisis que ellos mismos han inflado con sus derroches?

¡Vaya salida de año! La receta es conocida: patada en el culo sin esperar a las urnas y a su casa.

martes, 1 de diciembre de 2009

La política es tentación, vocación, oportunidad, ¿qué es? Se admiten opiniones.


        En la política hay de too: buenos y malos; o sea, tontos y listos. Normalmente los listos y los malos son los que llegan lejos, porque son astutos, taimados y sin escrúpulos, además, esas cualidades suelen coincidir en el mismo sujeto; los otros, los pardillos, se van aburriendo por el camino, pues reciben palos de todas partes, y si se descuidan, acaban metidos en algún marrón de no te menees. Veamos dos ejemplos:

         Según una definición popular que me he inventao, producto de 30 años de democracia mejorable, "Corruto es el compañero que sa metío a manejar el cotarro político pa chupar de la borrega y sacar tajá”. ¡Vamos!, que “lo mejorcico de cada casa” -perdón por la ironía-, en lugar de dedicarse a delinquir matando a disgustos a su padre y a su madre, como era la costumbre, se apuntan a la política. Para los que formamos la sociedad en general, que somos los que ponemos la pasta, era mejor lo de antes: que se dedicaran a escarmentar a particulares, pues, al final, acababan en la cárcel y el daño que hacían al común no era mucho. Con la democracia, estos pájaros se han dado cuenta de que pueden medrar rápido, mejor y sin riesgos entrando en política. Estos listillos familiares se meten en partidos que tocan poder –lo de la ideología, como el amor, vendrá con el tiempo, cuando se vayan conociendo. 

         El camino es empinado: se trata de asirse a uno de los nudos que tiene la cuerda de ascender -normalmente el de abajo- pero, estos malhechores siempre pillan descuidao a alguno de más arriba, que no esta bien sujeto y le da vergüenza dar coces cuando le importunan. Saben que en cuanto asciendes un poco en el escalafón, tienes entradas de palco gratis en el futbol, en los toros, en el teatro y en la ópera (si hay); pronto localizan al compañero más hijo puta que está asentado en la poltrona, para ponerse bajo su amparo y dispensarle del trabajo sucio que acostumbraba. Cuando ya pertenecen al círculo de los que comparten secretos inconfesables, ascienden en las listas electorales –los ascienden pa quitarselos de encima, que los han calao, y les tienen más prevención que a un tiranosaurius rex en ayunas-, con lo cual, les dan y consiguen un cargo de cierta importancia: comienzan a viajar en avión y en el AVE por el morro en clase busness, consiguen coche oficial, chofer, secretaria y guarda espaldas de una tacada, etc; pronto se ven inaugurando cosas rarísimas y carísimas, que valen la mitad o menos de lo que han costao –algunas las inauguran hasta cuatro veces- y si hay comida de celebración por el inaugure, la manduca por la filo a cambio de un discurso incomible. Al poco, les queda salario y pensión para los restos. Si se conforman con ser culiparlantes (diputau del Congreso o senaor -independentista o no-), la cosa va más despacio, pero, mientras llega la oportunidad de apuñalar a Cesar, la bebida, los cafés, los pinchos del bar, y el alojamiento del Rich les salen a precio de amigo. Todos los conocen y les invitan, que el día de mañana puede depender de ellos tu negocio y tu futuro, que van lanzaos hacia los telediarios. Cuando estos pajaritos caen en un partido con poco futuro electoral, hacen lo mismo, hasta que controlan la parte de arriba y se vuelven imprescindibles e inalcanzables, dedicados a controlar con mano dura a todos los que le rodean y a mirar por ellos mismos, como siempre.

Si por el contrario no perteneces a lo “mejorcito de cada casa”, tienes tus escrúpulos y, engañado o no, te apuntas a la izquierda recalcitrante. ¡Sí, hombre, la de toda la vida!, la que sigue empeñada en salvarnos de nuestras degeneradas costumbres para imponernos dieta de cubano. Pues bien, esa izquierda, te hace diputao o concejal pa quitarte del sueldo establecido el impuesto revolucionario correspondiente. Te lo dejan temblando. El IRPF seguro que te lo respetan: “pa que te lo chupes entero, que pa eso te lo han rebajao en las Cortes; lo demás es pal partío, que anda siempre canino y tiene muchos gastos”. El caso es que te tienes que joder y apañártelas con tu mujer, que te llama tonto las escasas veces que te ve, por la miseria que le das, acordándose del día que le contaste que te ibas a meter a político: “Pa reglá er mundo Facundo” y pensando que tienes por ahí alguna pelandrusca. O sea, que si eres honrao, corres serio peligro de dejar de serlo. Y no les vayas diciendo a tus camaradas que antes ganabas más, que enseguida te apodan “el pudiente” y te avergüenzan. Si en tu empresa durante los cuatro años de mandato, han firmao algún convenio con alguna mejora, “pa ti no hay na, que estás de excedencia y bastante hacen con garantizarte el sueldo que ganabas ¡Que eres el que más ganas de toos!”. Menos mal, que dietas por aquí y viajes por allá, aún sacas una pasta, aunque eso te suponga no ver a la familia y acabar del estómago, por la comida “casera” que te ves obligado a tragate en los baretos, y por la mala leche que se te pone cuando llega el camarada encargado de la contabilidad y te pide también el impuesto revolucionario por las dietas.

 Y es que no te debes quejar, que si eres de izquierdas y sólo vales pa empujar del carro, estás obligao a seguir siendo un muerto de hambre aunque te toque la lotería, que si te toca, ya te puedes borrar del partido o sindicato y salir corriendo, que no pararán hasta que les des la parte del impuesto de los cojones que ya sabes ¡Pa dar ejemplo! El compañero Fidel es otra cosa: no lo critiques, que aunque es comunista, tenía bula pa hacerse rico; y bastante ha sufrío el hombre con tener que fumar cohibas a tuti ple pa hacer propaganda, andar toda su vida ¿capao? y con barbas, y tener que inventarse aquellos discursos tan largos, y soltarlos de corrido. Si tienes algo que reclamar,… Mejor te lo callas, que el de arriba no esta pa escuchar quejas de blandos, sobre todo si eres de esos listillos que presumen de haber entrao en política pa manejar el cotarro en favo de la clase trabajaora, que la dictaura del proletariao consiste en ezo: en que los de abajo aguanten a los de arriba contentos y orgullosos. Y si no, que se preparen, que no hay que ser desagraecío; que pa eso nos quieren libra de los sucios capitalistas, que no hacen más que explotanos y chupanos la sangre. El de arriba ¡Ya sabes! Está liao intentando cargarse a un compañero más alto que anda distraío, y si le importunas, igual se entrena contigo y te echa la curpa de argo pa usate de perdaño y arcanzá con la hoz arguno da arriba, segale las patas por los tobillos y aplastale la caeza con el martillo.

Continuará…