Regalaré peras del olmo, deseos incumplidos, estrellas invisibles, amigos del alma, canciones sin autor, viajes a la Luna, amores perdidos, sueños imposibles, maravillas intocables, cromos de chocolate, chicles de bola, pipas con sorpresa, dolores de risa, cuentos felices, dietas milagrosas, vidas de película, culos molones, pechos solidarios, hipotecas incobrables, préstamos locos y bodas de hecho. Lamentablemente, la vida es otra cosa. ¡Perra vida!
miércoles, 31 de marzo de 2010
¿Qué justicia es ésta?
miércoles, 24 de marzo de 2010
¿Está negociando el gobierno con la ETA? El Sr. Mayor Oreja así lo cree.
Desde hace un tiempo, llevaba escuchando a tertulianos de diversos medios -que lo daban como evidencia-, que gente del partido socialista vasco seguía reuniéndose con ETA ¡Vamos!, que no habían dejado de reunirse, aunque cambiaran de caserío, se reunieran más de tarde en tarde y aumentaran las precauciones.
Utilizando el antiguo rito bíblico como símil, el gobierno, cuando se ha enterado de las manifestaciones de Mayor Oreja, se ha mesado los cabellos, se ha echado ceniza por la cabeza, se ha vestido de saco y se ha escandalizado en todos los medios de comunicación por la acusación, pidiendo la cabeza de Jaime Mayor al señor Rajoy, el cual, en lugar de sacar pecho por el hombre que le ganó las últimas elecciones europeas, se ha escondido como lo que es: un "acomplejao" que no quiere mancharse las manos y espera que las nueces caigan solas del olmo. Parece que al final no se ha desmarcado de Mayor, pero la tibieza le pierde; con la caradura que le echan los socias a todo, que parecen hermanitas de la caridad.
Pero no basta con escandalizarse y golpearse el pecho para que los demás crean en tu inocencia; hace falta credibilidad y estos no la tienen; antes al contrario, tanto alboroto da que pensar que Mayor Oreja ha dado en el clavo, ha metido el dedo en la herida y por eso arman escándalo.
Antes de decirlo Mayor Oreja, gente de bien también lo pensaba y manifestaba, pero su voz no tiene la misma repercusión que la del antiguo Ministro del Interior de Aznar. Si de verdad este gobierno estuviera haciendo algo para acabar con ETA, los etarras no hubieran ocupado las concejalías conseguidas por la mano blanda de Rodríguez; gracias a él, pueden tomar el dinero de las arcas de sus respectivos ayuntamientos para continuar financiando a la organización criminal a la que pertenecen. Si fuera así, el Parlamento Español habría derogado la autorización que le hizo a este mismo gobierno para negociar con la ETA; pero no hay tal voluntad y siguen con la autorización a cuestas, como cruz delatora de sus verdaderas intenciones. Y en el “Caso Faisán”, si el gobierno estuviera comprometido en acabar con ETA, los que dieron el chivatazo y los responsables políticos y judiciales estarían encarcelados (en un país cualquiera de nuestro entorno, habría caído el gobierno entero, que estamos hablando de un delito de alta traición, no de la aventura desviada de un político rijoso).
Motivos hay y sobrados para desconfiar, como lo hace Mayor Oreja: que las han hecho muy gordas los Rodríguez, los González, y remontándonos atrás, los Largos, Negrines, Iglesias y otros sacristanes colorados. La porcelana china, es muy bella si no se ha roto; recompuesta, por bien que quede, siempre avisa de su pasado. Así es la credibilidad de estos mangurrinos: una vasija cuarteada, llena de remiendos y vacía de virtudes.
Y es que, nos han mentido tantas veces... Muchos recordarán a la Vice y a Rodríguez negando con firmeza cualquier negociación con ETA; luego reconoció sin ningún sonrojo que había mentido por el bien de España. Se supone que hay que guardarse de los mentirosos, y muchas personas se cuidan de ellos, pero otros continúan dándoles su confianza. ¿Hasta cuándo? Los españoles que les dieron esa confianza, alguna responsabilidad tendrán por las fechorías que han cometido sus elegidos, pero la mayoría no tiene ninguna culpa de las andanzas interesadas de estos pícaros.
Demasiada consideración la de este pueblo lanar con semejantes duleros, dedicados a sacar provecho de la finca y del ganado, sin mirar por su conservación y mejora ¡Eso sí! Labia para justificarse o escurrir el bulto no les falta. Y es que, como nos están llevando a la ruina, y saben que la gente normal no les va a perdonar su mal gobierno, buscarán como sea una tregua o una falsa paz con ETA, para que la gente que les aupó con sus votos el 14 M, por miedo, y hace dos años por ¡Vaya usté a saber! vuelva a votarles nuevamente por agradecimiento. Y esto en el mejor de los casos, que no debemos olvidarnos de lo que pasó el 11M.
Ambos negociadores, como dice Mayor Oreja "son aliados potenciales", necesitan algo más de tiempo: unos para recomponerse y los otros para terminar de destruir España. Se necesitan. Mientras, la oposición, tocando el violón, y los españoles, a lo nuestro: el fútbol, la hipoteca, el coche, las vacaciones de Semana Santa, la tele de 40", la TDT, el Corte Inglés, etc... Vivimos en el Paraíso, pero, ¿cuánto nos durará si no lo cuidamos, echando a los que se han apoderado de él, lo están despilfarrando y son capaces de aliarse con el mismo demonio para seguir mandando?
Poco les dura la virtud fingida a estos porquis, que sólo ha pasado una semana y han salido de su escondrijo los mediadores del IRA, pidiendo a gritos una nueva negociación con la ETA ¡Hay que sospechar! Es la banda masonera pidiendo a la banda jesusera tocar la misma pieza, al menos durante un tiempo, para que los zapateros puedan tener música de fondo mientras terminan su orgía, que no es otra que la destrucción de España. Y es que temen que la crisis les impida mantenerse en el poder. Necesitan de una excusa de mucho calado para que sus seguidores les mantengan el voto ¿Qué mejor mérito que conseguir que ETA abandone las armas? Sería una tregua más, pero la venderían como el final del terrorismo. A eso van.
En la granja de Orwel, ¿adivinad el papel que les daría el bueno de Eric Blair a estos pinochos escandalosos que visten a escondidas mandil ceremonial y son capaces de todo? ¡Justo!, ése que estáis pensando.
viernes, 19 de marzo de 2010
CONSECUENCIAS DE UNA SALIDA "EXPULSIÓN" DEL EURO
Ya sabemos que lo que no sale por la TV no existe. También es cierto que los periódicos económicos se han hecho eco de esta noticia, pero los españoles que leen noticias económicas son una minoría.
¿Qué venía a proponer el ministro alemán?: hablaba de medidas sancionadoras, que comenzarían por impedir participar en la toma de decisiones de la UE a los países que no tomarán medidas correctoras en su economía; pero también contemplaba una propuesta de expulsión de la Zona Euro a los países que persistieran en su actitud filibustera. El ministro alemán no citó a España, pero no hacía falta: sus palabras eran inequívocas y estaban dirigidas a nuestro país, que no ha tomado ninguna medida seria para disminuir el gasto; antes al contrario, obsesionado por mantenerse en el poder, su última fechoría ha consistido en reconocer una deuda histórica inexistente con Andalucía de cerca de 800 M de € -simple excusa para repartir el dinero de todos los españoles en peonadas (PER) y seguir contando con el voto interesado de muchos andaluces.
No se si alguna vez este gobierno pagará sus desafueros, pero, hacerlos, uno tras otro.
Ayer me puse a pensar sobre las posibles consecuencias de la expulsión del Euro, siguiendo las mismas pautas que utilizaron para su introducción, pero al revés. Los resultados que obtuve me pusieron los pelos de punta. Ahora comprendo por qué los expertos no dicen nada. Siento tener que dejaros a dos velas, pero no puedo desvelar mis conclusiones, si lo hiciera, se pondrían en marcha actuaciones que acelerarían nuestra ruina. Y no pensemos en amenazas externas, todo lo contrario. Siguiendo el mismo método, vuestras conclusiones serán similares a las mías. Para ello, tendréis que partir de una posibilidad, que, aunque no creáis en ella, cada vez es más evidente: este gobierno ni está lleno de analfabetos, ni son idiotas, ni son irresponsables, simplemente buscan la ruina de España, por eso no hará nada para sacarnos de la crisis.
jueves, 11 de marzo de 2010
Sexto aniversario del 11M
Hoy conmemoramos miles de españoles que no olvidamos, el sexto aniversario del atentado terrorista del 11M. Seis años de afrentas a las víctimas, que continuamos sin justicia. Víctimas somos todos los españoles de bien, porque, en el 11M, unos desalmados asesinaron a 192 compatriotas y dejaron heridos a otros 1500, rompiendo en mil pedazos nuestro régimen democrático y nuestras esperanzas.
Hoy seguimos gobernados por los mismos que accedieron al poder con los votos de miles de españoles que quedaron amedrentados por las bombas. Esa patina de legalidad no oculta la realidad: a este mal José, lo que le permitió alcanzar el poder, fue una escalera construida con 192 ataúdes, 1500 camas de hospital y toneladas de dolor. Un sacrificio humano digno de Baal, aquel antiguo dios bíblico al que sus seguidores han ido bautizando con otros nombres a lo largo de la historia, y que, como vemos, sigue recibiendo sacrificios humanos ¡Qué mal huele el Arquitecto!
No parece que se haya molestado mucho en descubrir la verdad; antes al contrario, durante su mandato se ha dificultado cualquier intento por destaparla. Hoy por hoy, no hay justicia, y ya veremos si Mariano se molesta cuando le toque, si es que le toca. Mal presagio es que se quitase de encima al bueno de Acebes, a Zaplana y a Sangil.
Pero la verdad se terminará sabiendo y más de uno tendrá que pagar por acción u omisión de lo que haya hecho o impedido hacer, pues los españoles de bien ni vamos a olvidar, ni vamos a perdonar.
Un homenaje sentido a todas las víctimas y mucho ánimo a hombres como Luis del Pino, y a medios de comunicación como El Mundo, Libertad Digital y pocos más, que a pesar de las dificultades, siguen insistiendo sobre la verdad del 11M.
lunes, 1 de marzo de 2010
Pruebas escamoteadas que no han podido ser utilizadas en el proceso judicial del 11M
Y van... ni se sabe. El interés que pone este gobierno para que no se conozca la verdad sobre el 11M es un escándalo. Si estuviera igual de listo para sacar adelante nuestra economía, seríamos la primera economía del mundo mundial.
Siempre decimos, que en otros países, por cosas menores, cae el gobierno, y si la cosa es a mayores, el responsable termina con sus huesos en la cárcel. En nuestro país no pasa absolutamente nada.
Los hechos son los siguientes: Una de las pruebas que podía haber sido clave en el juicio del 11M fue escamoteada en perjuicio de las víctimas. Parece ser, que el responsable de semejante acto es el mismo juez al que le oí en una entrevista de radio decir, que los que hubieran incurrido en falso testimonio irían caminito de Jerez. Después de muchas gestiones procesales, la asociación de víctimas que lleva adelante una querella contra el que fue jefe de los TEDAX, Sánchez Manzano, ha conseguido los vídeos esclarecedores de una prueba pericial, encargada por ese mismo juez, para dilucidar qué explosivo fue el que explotó en los trenes el 11 de marzo de 2004. No es necesario recordar, pero lo hago, que debido al atentado terrorista que se produjo, murieron en nuestro Madrid 192 personas y que fueron heridas de distinta consideración otras 1500.
Si los vídeos en cuestión han podido salir a la luz no es gracias al juez que los custodiaba, que daba la callada por respuesta, tuvo que ser obligado por el superior jerárquico para que los entregara a la parte solicitante. El más esclarecedor, según el secretario judicial, tenía otras referencias, imaginamos que se tomaron alguna molestia para que no estuviera en su sitio y nunca apareciera. La suerte o desgracia -según se mire- hizo que pudiera ser encontrado y visto con el resto por millones de españoles a través del canal de TV Veo7.
Uno se pregunta por lo extraño de que no hayan destruido los vídeos como hicieron con los trenes, ¡ya puestos!...
Aquí el olor a podrido es nauseabundo. Sabemos que a este gobierno no le gusta que le asocien con el atentado terrorista del 11M, pero es lo que hay: si no hubiera sido por ese atentado no hubieran llegado a gobernar en España en el 2004, y si hubieran dejado hacer a la policía y a la justicia, ahora no estaríamos mirándolos con lupa.
¿Sabremos alguna vez quién está detrás de esos atentados? Las cosas se irán aclarando poco a poco. Estoy convencido de que se sabrá. No se si se hará justicia, pero los españoles podremos manifestar nuestro desprecio hacia quienes resulten responsables, sean o no sean juzgados.
Esperaré la sentencia sobre el tal Sánchez Manzano antes de darle mi desprecio, lo mismo haré si resulta condenado con los que le ordenaron y ayudaron en su despreciable labor. No tengo que esperar para dar mi desprecio a este juez que denegaba los vídeos a las víctimas de terrorismo, ni para el penoso instructor de la causa, que permitió que se destruyeran tantas y tantas pruebas. Que hubieran actuado como hombres honestos, ahora que carguen con su conciencia.
Aunque no sepamos ponerles nombre y apellidos a todos los responsables, detrás de los atentados del 11M están los que querían echar del poder al Partido Popular: Demasiados buitres para tan poca carne, diría cualquiera. Pero había más motivos: Querían echar del poder al Partido Popular, porque en 8 años de gobierno, Aznar había conseguido devolverle la salud a España y estos buitres la querían ver moribunda, para acabar con ella y repartirse sus despojos.
¿Quién andaba en boca de todos como autora real de los atentados? ETA.
Se estuvo diciendo que el explosivo de los atentados era la goma 2 ECO para descartar a ETA; ahora resulta que en esos vídeos de prueba, los peritos reconocen que no había goma 2 ECO en los restos analizados, que lo que aparecía en los análisis era un compuesto de los utilizados por la ETA: el llamado TITADINE. Y eso después de todas las molestias que se tomaron para lavar esos restos con acetona, para que no contuvieran traza de explosivo alguno.
Los que tenemos dos ojos para ver y dos orejas para oír, después de esto, entendemos que la ETA estuvo detrás del atentado del 11M; por lo tanto, lo demás, fuegos de artificio para desviar la atención y que la gente votara la opción socialista en las urnas.
¿Hay más socios en este delito? Pues claro: irán saliendo. Rubalcaba se atrevió a decir “España no se merece un gobierno que mienta” Era él el que mentía entonces negando la autoría de ETA y echando dudas sobre la honestidad del gobierno del Partido Popular, como mintió después con las negociaciones con la banda, y seguro que miente ahora, porque no sabe decir la verdad, que aunque ande pillando comandos etarras por Francia y Portugal, negociaciones con ETA, haberlas seguro que ahílas, pues, aunque llore y patalee asegurando que no hay negociaciones, no me da la gana creerle. A ver cuando pide la extradición del Josu Ternera a Berlusconi, para demostrar que va en serio, que ese podría contar muchas cosas.
Si los socialistas no tienen que ver con el asunto, perfecto: qué dejen de escamotear pruebas, amedrentar a las víctimas que no se plegan a sus exigencias y que digan la verdad. Que no todos miramos para otro lado, ni somos idiotas. Lamentablemente, la oposición no está interesada en saber la verdad sobre el 11M, pues su responsable, lo primero que hizo fue echar de su equipo a la gente que era partidaria de seguir defendiendo al gobierno de Aznar y la verdad sobre el 11M. Ahora está ausente.
Mi voto será muy exigente en las próximas elecciones, no se lo daré a cualquiera: tendrá que darme muchas garantías.
domingo, 31 de enero de 2010
La fosa, la mina, la sima, el terror rojo en Camuñas
El terror rojo, que es el régimen que se impuso en España en la zona mal llamada republicana, ha quedado desenmascarado por sus víctimas; ellas han sido las que le han arrancado el disfraz democrático y progresista que muchos, en su ceguera o mala intención, todavía le ponen; ha quedado al descubierto su verdadero rostro, que no es mejor que el rostro de los asesinos franquistas que tanto censuran y critican en su propaganda. Y es que, los asesinos, sean de la facción que sean, coinciden por encima de su ideología: son asesinos sirvan a quien sirvan. Dando por bueno lo anterior, se aprecia una diferencia: mientras a los franquistas nadie intenta hacerlos pasar por demócratas, a los rojos se les sube a la peana de los demócratas, sin ningún sonrojo, y se les coloca la corona de los mártires (aunque no lo especifiquen, mártires de la revolución, no de la Iglesia).
Ese desenmascaramiento ha tenido lugar en Camuñas, una población de la provincia de Toledo. Camuñas tuvo la desgracia de poseer en su término municipal un pozo conocido por la mina, al que unos hombres que habían perdido esa condición, arrojaron por él y escondieron en su fondo los cadáveres de sus víctimas.
Los asesinados no fueron víctimas de ningún régimen republicano, sino del régimen de terror impuesto por la izquierda para acabar con una parte de la sociedad española y con cualquiera que discutiera las ideas proletarias, cojeara del pie que cojeara. Aquellos dirigentes no buscaban reponer la República, pues no eran republicanos, por mucho que algunos desaprensivos los quieran envolver en la bandera republicana: su objetivo era imponer en España la dictadura del proletariado, siguiendo las directrices de Stalin y de sus comisarios políticos. Para estos, los asesinatos en masa eran una condición indispensable en el éxito de sus planes, pues utilizaban el terror como arma psicológica para paralizar al enemigo.
Por la mina de Camuñas se arrojaron cadáveres de gente asesinada sin juicio alguno, y también, a muchas personas vivas a las que tiraron para que se mataran al caer ¿Cuantas de ellas morirían a causa de sus heridas horas o días después, acompañadas de cadáveres y desconsuelo? Cuentan los lugareños, que cuando la guerra estaba perdida para las izquierdas, los sicarios arrojaron por la boca de la mina toneladas de tierra y piedras mezcladas con cal viva, para ocultar los cadáveres e impedir que conociéramos el genocidio perpetrado. Cosa inútil por otra parte, pues los de Camuñas y los de los pueblos aledaños conocían las fechorías y el uso que habían dado aquellos genocidas al pozo.
Han pasado más de 70 años, durante los cuales, los que en Camuñas militaron en bandos diferentes, se han perdonado y han recuperado las relaciones, pasando página, pues, antes y después del franquismo, les habían enseñado a perdonar -como en cualquier lugar de España-. Todos sabían donde estaba el pozo y lo que había en su interior: cadáveres de gentes que nunca pisaron el frente y que fueron asesinadas por la locura de unos pocos y la obediencia ciega de otros muchos.
En nuestro días, una mal llamada Ley de la Memoria Histórica ha tenido que abrir los malos recuerdos y las heridas curadas para que volvieran a enconarse. La causa de beatificación de unos cuantos religiosos no ha sido el detonante como dicen, lo ha sido esa pérfida Ley de la Memoria. Era de esperar, que abierta la caja de Pandora, familiares de las llamadas derechas, de la mano de la Iglesia, tarde o temprano reivindicaran a sus mártires, lo mismo que otros andan buscando a familiares asesinados por los llamados nacionales y quieren hallar el cuerpo de Federico García Lorca.
Un equipo de arqueólogos se ha puesto manos a la obra y ha abierto la fosa del terror, aplicando criterios científicos a la recuperación de unas pocas de las víctimas. Éstas han estado esperando más de setenta años en un agujero y se habla de reivindicar su inocencia y poder recuperar su dignidad, pero casi nadie quería que se removiera esa tumba ni ninguna otra, fuera del bando que fuera, que la tierra cubre y pudre a todos los cuerpos por igual, que el cuerpo sólo es la carroña del Espíritu de la persona, y el Espíritu, que es el que tiene la dignidad, se va cuando el cuerpo que lo contiene pierde la vida.
Algunos con sentido común, veíamos con malos ojos que desde el gobierno se fomentara este tipo de actividades: rascar la tierra en las cunetas y tapias de los cementerios de nuestra patria no es buena costumbre, que hay muchos cuerpos de gente mal enterrada y amontonada en fosas comunes, en un país desangrado por demasiadas guerras civiles: aún pueden verse tumbas carlistas en las afueras de algunos pueblos como San Vicente de la Sonsierra -fuera de sagrado- y no te pongas a escarbar en la sierra de Alcubierre y en tantos lugares donde hubo frente de guerra en el 36, que te puedes encontrar con cadáveres o bombas, que siempre que desentierras algo, suele aparecer la miseria de un pasado vivido por nuestros abuelos en cualquiera de sus grados.
En la última guerra, como en todas, hubo muchos inocentes, pero también muchos culpables. No pueden venir a decirnos que los que mandaban en la zona republicana eran los buenos y los de la zona nacional los malos, ni lo contrario, pues de todo hubo en los dos bandos y todos eran familia nuestra -la mayoría luchando a la fuerza en una guerra que no querían-; pero, que tampoco nos quieran convencer de que la guerra comenzó el 18 de julio de 1936, que la historia es la que es: la guerra comenzó mucho antes, cuando unos pocos, en lugar de mirar por el bien de su nación y de su gente, se vendieron a intereses espurios para imponer una revolución ajena a una sociedad, que mayoritariamente apostaba por la paz y el entendimiento y, en general se querían.
Algunos a los que hoy se hace pasar por mártires (Largo Caballero y un largo etc., independentistas incluídos), en su día aceptaron el régimen republicano y democrático sólo como primer paso para alcanzar el poder e imponer en toda España un régimen totalitario a través del terror, terror que mucho antes del 36 recorrió España, asesinando a curas y monjas, y a quienes les plantara cara, por la única razón de que, en un momento dado, podían convertirse en líderes sociales y, desde los púlpitos, echar al pueblo contra ellos. Esa voluntad -de la izquierda en general y los socialistas en particular- de acabar con la República, quedó muy clara con la Revolución del año 34 en Asturias. Las llamadas derechas, desde el primer momento aceptaron la República y respetaron su legalidad; al contrario que las izquierdas, que la utilizaron para alcanzar el poder, sin creer nunca en ella, salvo honrosas excepciones como Julian Besteiro, que no supieron frenar a los extremistas de su partido. La derecha acabó alineándose con los alzados para poder salvarse del terror rojo, que si antes del alzamiento era una amenaza real, tras el alzamiento desató toda su furia.
A pesar de todo, es lamentable reconocer que gracias a la suerte, o a una parte de la sociedad que se les enfrentó, los revolucionarios e independentistas no consiguieron sus objetivos y, aunque nuestros padres, abuelos y nosotros mismos tuvimos que sufrir 40 años de una dictadura militar, también criminal, nos salvamos de una guerra mundial y de más de 50 años de dictadura marxista, que es el tiempo que han tardado en salir de esa dictadura los llamados Países del Este. No creo que lo hubiéramos pasado muy bien en España siendo gobernados por gentes que han sustituido la libertad de los hombres por una estrella roja de cinco puntas, siempre teñida de sangre.
Así pues, que en un periódico español como El País, en el año 2010, se justifique el hecho de arrojar a la gente al agujero de Camuñas por ser ricos, nos descubre los valores democráticos de algunos..., que siguen brillando por su ausencia. No sé lo que pensarán los millonarios socialistas y de izquierdas que leen ese periódico y una buena parte de la clase media que lo sigue, al saber que, si se repitiera el caso, podrían ser arrojados al agujero de Camuñas por el hecho de tener dinero. Si creen que un carnet de la izquierda les dará el salvo conducto y que los come curas y verdugos de turno sólo aplicarán matarile a los fachas recalcitrantes, están equivocados: los que en tiempos de revolución se dedican a asesinar a los contrarios en nombre de una facción, suelen tener muy claro, que su verdadero objetivo es llenarse los bolsillos como pago a su desagradable trabajo, y muchas veces, poco les importa la filiación política de las víctimas, sólo sus caudales. Los encargados de cometer las fechorías en uno y otro bando saben de antemano que son impunes: si cae algún afín, admiten el error, pero el botín difícilmente lo devuelven.
A gente como la que nos gobierna habría que tomarla más en serio, por más que sonrían cuando hablan. La mayoría pertenecen a familias acomodadas del franquismo, que se han cambiado de bando. Si tienen o no ideología, ellos lo sabrán, que se han apuntado al bando de los perdedores del año 39, traicionando a sus padres y abuelos, que no dudaron en ayudar a Franco a ganar la guerra y la paz posterior. Lo que está claro, que si continúan desenterrando miserias, acabarán por infectar el aire que respiramos. El pasado hay que conocerlo con la mayor objetividad, pero sin querer revivirlo. Los problemas que tuvieron nuestros padres y abuelos fueron suyos, y si ellos pudieron superarlos, nosotros no tenemos por qué volver a retomarlos, debemos dedicarnos a mejores cosas que alinearnos nuevamente en bandos contrarios. Si el gobierno de turno se empeña en echarnos a reñir de nuevo, habrá que obrar con serenidad y echarlo del poder cuanto antes, que nos va en ello el futuro. Construir la convivencia cuesta mucho, destruirla, cuesta muy poco.
Me gustaría saber a quién sirven estos pájaros y qué consignas obedecen, pues están destruyendo España a marchas forzadas con una eficacia que estremece. La mayoría se queda pasmada sin hacer nada por evitarlo, cuando somos nosotros los amos y ellos unos criados puestos por nosotros para administrar nuestra hacienda.
Esperemos que entre unos y otros cerremos la mina de Camuñas, para que a nadie se le ocurra ocultar de nuevo en ella los cadáveres de sus fechorías.
domingo, 24 de enero de 2010
¿Por qué ha consentido Dios la tragedia de Haití?
¿Por qué ha consentido Dios la tragedia de Haití?
La respuesta a esa pregunta la simplificamos mucho: “Los designios de Dios son inescrutables para el hombre” Pero, ¿es así?, ¿esos designios de Dios, de verdad son incomprensibles para nosotros? Lamentablemente, no es fácil afirmar lo contrario, por lo que nos vemos obligados a reconocer que los hombres no conocemos los designios de Dios.
¿Por qué no podemos conocer los designios del Altísimo? Es sencillo de explicar, pero complicado de entender. El problema está en nosotros: los hombres no aceptamos las explicaciones que van en contra de nuestras más profundas convicciones, aunque esas convicciones, en el fondo, no tengan fundamento racional alguno, y sean simples explicaciones para niños. Si el hombre vive rodeado de mentiras, si todas las explicaciones que le han dado sobre la vida y la muerte son falsas, difícilmente aceptará explicaciones que contradigan sus creencias, aunque esas explicaciones encierren la verdad. Y es que hemos sido educados a vivir y manejarnos entre tinieblas, con lo cual, la luz resulta molesta para nuestra vista y para nuestro entendimiento, adaptados respectivamente a la oscuridad y a la mentira. Con esa premisa, dar explicaciones razonables, sabiendo de antemano que nadie va a aceptarlas puede resultar desalentador, pero siempre hay que poner la esperanza en que alguien pueda abrir su entendimiento a lo que es contrario a la doctrina oficial.
Nos han enseñado que este mundo ha sido creado por Dios y lo aceptamos sin más; también aceptamos que Dios ha puesto al hombre en este mundo para que encuentre en él su propia perfección y también lo aceptamos. Con esas premisas, cualquier tragedia, por incomprensible que sea, tiene como responsable a Dios: Dios sabe por qué castiga al hombre y el hombre nada tiene qué decir ante las tragedias, salvo aceptarlas, pues, nos han enseñado, que más que castigos, son pruebas más o menos duras que nos ayudan a ser mejores.
No se si es más cruel el castigo o la explicación: Aceptar sin más que hemos venido a este mundo a sufrir y a padecer nos convierte en perfectos cautivos, en estúpidas ovejas que aceptan con resignación su suerte, poniendo en duda que los hombres llevemos dentro Espíritu guerrero alguno. Los poderes de este mundo han conseguido el monopolio de la verdad; sin nadie que los contradiga, las pocas explicaciones que nos dan o que tienen sobre lo trascendente, se asimilan sin crítica alguna por generaciones y generaciones de niños que luego se hacen grandes, aceptando como verdad indubitable una doctrina manipulada.
Yo, desde mi cultura cristiana, pongo en duda todo lo anterior y afirmo que ni Dios creó el mundo en que vivimos, ni puso dentro del ser humano el Espíritu que nos hace diferentes al resto de los animales, y lo hago desde la autoridad del Evangelio de san Juan:
Si aceptamos que Jesús vino a este mundo a salvarnos, nos debemos preguntar ¿de qué nos tenía que salvar?, pues se supone que este mundo es obra de Dios y que Dios nos puso en él. Pues bien, si Jesús vino a salvarnos, hemos de aceptar lo que dice el evangelio y se intenta ocultar: que los hombres vivíamos esclavos y engañados en un mundo ajeno a Dios y por eso tuvo que venir Jesús: para intentar despertarnos a los hombres: La verdad os hará libres, dice el evangelio; conociendo la verdad podremos darnos cuenta de que en realidad somos esclavos y podremos luchar por nuestra libertad. El Señor del Mundo, que es Satanás, tentó a Jesús ofreciéndole este mundo; él es el creador de esta chapuza de mundo material que es nuestra cárcel; él secuestró y mantiene cautivos a nuestros Espíritus en su mundo, él es el principal responsable de nuestras desgracias, aunque se esconda detrás de Dios. Pero todo se oculta y manipula con la sencilla fórmula de hacernos creer que es Dios el creador de este mundo, donde nuestros Espíritus van y vienen sujetos a la muerte.
Pero volvamos a Haití. Dando por sentado que este mundo es imperfecto y que siendo como es obra del diablo puede considerarse un infierno, no por eso todo lo que ocurre en él es responsabilidad de Satanás, sólo los hombres somos responsables de nuestra propia estupidez, pues nadie nos ha mandado vivir en casas que pueden aplastarnos cuando el suelo tiembla. Es cierto que hay países donde las casas no se derrumban fácilmente, pero, en la mayoría, las casas se caen cuando se mueve la tierra. Es cuestión de suerte que no se conviertan en nuestra propia tumba -acordaros del último terremoto acontecido en Italia, un país del primer mundo, donde la tierra tembló y varios pueblos quedaron destruidos. Lamentablemente, lo normal es que la ley de Murfy vaya de la mano con las tragedias y tienda a cumplirse con más frecuencia en los países más desfavorecidos, donde la vida de los hombres es más dura y peligrosa, cebándose la desgracia en los más débiles.
Así ha sucedido en Haití. Seguramente que gran parte de la ayuda se destinará a la construcción de nuevas viviendas, igual de peligrosas que las anteriores. Siendo como es un país tropical, deberían diseñar casas apropiadas para que la gente pueda defenderse, tanto de los terremotos, como de los huracanes, sin que la casa los sepulte de nuevo.