martes, 24 de noviembre de 2015

QUIEN CONTROLE SIRIA CONTROLARÁ EL NEGOCIO DEL GAS, LA ENERGÍA LIMPIA DEL PRESENTE SIGLO.

Putin pide a Turquía que pida perdón.
Para entender el galimatías sirio, hay que poner encima de la mesa los intereses en disputa, que pronto veremos que nada tienen que ver con la religión de cada cual, como nos quieren hacer creer los yihadistas y su entorno con la propaganda. Lo que no quita, para que nuestros gobiernos comiencen a controlar el problema de la emigración musulmana en Europa, que es un problema que va a más, por ser los musulmanes un colectivo de distinta cultura, que no tiene el menor interés en integrarse en las sociedades que los acogen. Por supuesto, nuestros gobiernos deben adelantarse a los actos terroristas con prevención, y defendernos de cualquier forma de terrorismo.

Lo mismo que la llamada “primavera árabe” no tenía nada que ver con el cuento que nos habían contado, la guerra en Siria no ha surgido por problemas internos. Los sirios venían soportando una dictadura familiar de corte pro soviético, desde décadas. Al contrario de lo que podemos pensar, esa dictadura ha supuesto ventajas para la mujer, si las comparamos con otros países musulmanes, donde sus libertades apenas existen. Recientemente, una niña siria de menos de 14 años se lamentaba de que la guerra le había truncado el futuro, pues en condiciones normales, en su país hubiera sido pintora, y ahora, se veía alejada de Siria, casada, frustrada, y en cinta del primero de muchos hijos. El único consuelo que le quedaba se veía en sus ojos: seguía viva. 

La guerra en Siria hunde sus raíces en la lucha estratégica que se está produciendo en estos momentos por el gas, la energía limpia del futuro. Los contrincantes, dos colosos (EE.UU y Rusia) y sus respectivos socios, aunque también hay terceros como Francia, que intentan no quedarse fuera. La teórica suerte de Siria y del Líbano por los hallazgos de enormes reservas de gas en sus territorios, se ha visto truncada, ya que los poderosos quieren arrebatarles el negocio, pasando por encima de ellos. Con ese objetivo, se han sacado de la manga una oposición al tirano Bashar al-Asad, que si existía, no estaba organizada. Los mismos que han organizado las revueltas en Siria han sido los que desestabilizaron un poco antes el régimen libio, con lamentables resultados para los libios y para toda Europa.

Pero esa oposición siria que se fue haciendo con parte del territorio sirio, se fue desinflando en el campo de batalla. Curiosamente, coincidiendo con la aparición de una organización llamada Daesh, Isis o Estado Islámico, que, mientras los opositores sirios huían del campo de batalla, se adueñó de las armas, los vehículos, y las influencias de las que disponían los opositores a Bashar al-Asad. Eso explica la tibia acción militar de los EE.UU., que al principio ayudaban a la oposición siria, y luego, apenas han combatido a Daesh, el llamado Estado Islámico, o lo han hecho tímidamente con drones, como en el caso del verdugo inglés que degollaba prisioneros, al que han atacado para calmar voces discordantes. Y eso, porque formalmente los USA encabezan una coalición internacional de más de 60 países para combatir al Daesh. También explica la desgana de Turquía al enfrentarse al peligro emergente de Daesh, desgana que contrasta con la energía empleada en bombardear a sus tradicionales enemigos kurdos, los únicos que han hecho frente con decisión a las fuerzas yihadistas. A Turquía le estorba el régimen de al_Asad.


Curiosamente, los generales de Daesh son los que estaban al frente del ejército de Sadam, los cuales se quedaron sin empleo con la entrada de los americanos en Irak. ¿Ya han purgado su culpa? No, pero ahora resultan ser útiles. Se dice, que ese poder islamico-yihadista que resurge de las arenas, está impulsado por la burguesía suní que apoyaba a Sadam Huseín. Esas gentes quedaron marginadas de la reconstrucción y del gobierno de Irak, pues tuvieron que huir, con o sin su fortuna. Y se dice también, que quieren formar una nueva nación en los territorios que les han quitado a Siria e Irak. La cuestión es muy sospechosa: pues son territorios preñados de gas, al menos sus costas. Si esas tierras sólo sirvieran para criar cabras, y sus mares estuvieran yermos, nadie los querría.


Este frente de guerra queda muy desdibujado para la opinión pública en general, sin saber muy bien, ni a quien dispara cada contendiente, ni por qué lo hace: 

El único muñeco que recibía palos de todas partes era el dictador sirio al-Asad, mal visto por su oposición, por el nuevo Estado Islámico, y por los americanos y sus aliados. Por el contrario, la coalición de los 60 países contra el Daesh, encabezados por los EE.UU., ha actuado con sospechosa dejadez. En el frente de Irak, los iraquíes retrocediendo, y los kurdos, los únicos que se atrevían con los yihadistas. Los saudíes ayudando a los opositores a al-Asad, y los israelíes silbando, como si la cosa no fuera con ellos, al fin y al cabo, su vecino sirio y su brazo Hezbolá ya no les incomoda. Un enemigo menos.


En ese contexto, aparecieron en las fronteras de Europa cientos de miles de desplazados sirios y de otras naciones musulmanas, con la amenaza de Daesh de llenar Europa de terroristas. Curiosamente, la líder alemana los recibió con las manos abiertas, obligando al resto de socios de la Unión a acoger con desgana a los desplazados, como refugiados políticos. Cosa insólita e incomprensible, tanto el hecho de que aparecieran en nuestras fronteras de la noche a la mañana, como la reacción de la señora Merkel de acogerlos. No sé si acabaremos entendiéndolo. Los alemanes no.


Los desplazados procedían de Turquía, donde se habían refugiado huyendo de la guerra en Siria, y los terroristas camuflados, de Siria. Sabido es que Turquía es la entrada y salida de Europa de todos los mercenarios que se apuntan a la guerra de Siria. De ellos, algunos se hacen terroristas y vuelven para formar células durmientes del Daesh en todo el mundo. Pero, ¿quiénes han promovido los desplazamientos masivos de refugiados hacia Europa? La mayoría estaban en Turquía, pero las declaraciones del presidente sirio, hacen pensar que fue él el que empujó a esos refugiados, con nuevas oleadas que saturaron los campamentos turcos. También ayudó, la promesa de acogerlos en Alemania, y el comportamiento del gobierno griego, la primera frontera de Europa. ¿El por qué?: los refugiados han hecho visible esta guerra en Europa, al verse invadida por ellos. Eso ha beneficiado al régimen sirio, que estaba prácticamente asfixiado. También ha beneficiado a los que se han hecho con el negocio de tráfico humano, pues esos desplazados tenían dinero.


A al_Asad le cambió la suerte con la llegada masiva de refugiados a Europa y con la entrada de Rusia en combate. La efectividad de sus armas y el previsible uso de los kurdos como infantería, no sólo han dado un respiro al líder sirio, han convertido también a los del Estado Islámico en perseguidos, sintiendo como desaparecía su principal entrada de dinero, con el bombardeo de las filas de camiones con petróleo, antes invisibles para la coalición liderada por los EE.UU. El conocimiento de que el derribo del avión de pasajeros ruso fue obra de los yihadistas, y el atentado en París, han contribuido a la escalada en el conflicto.


¿Qué ha cambiado con el atentado de Paris? Dos cosas importantes: Francia se ha lanzado al bombardeo como venganza, desplazando a su portaviones Charles de Gaulle a la zona, y se ha aliado con los rusos para coordinar los bombardeos al Daesh; también ha conseguido algo que se sale del guión: la extraña ayuda de Inglaterra. La primera consecuencia: que Turquía ha derribado un avión ruso que, según ellos, estaba pidiendo un tiro, y a continuación, han pedido el amparo de la OTAN. Está claro, que Turquía va por libre. Concurre otra circunstancia extraña: que dos de los miembros más importantes de la OTAN, Francia e Inglaterra, están alineándose con Rusia en el conflicto. La OTAN no va a entrar en este conflicto si Francia e Inglaterra no cambian el rumbo, pues hay miembros de la OTAN en todos los bandos, y hay más de dos bandos. 



Lo que se intuye: esta guerra, aunque la disfracen de religión, no responde a condicionantes religiosos sino económicos, con el gas de por medio. En 2012 se disputaban la explotación del negocio gasista dos proyectos diferentes: los proyectos South Stream y Nort Stream patrocinados por Rusia con capital alemán, y el proyecto Nabucco, patrocinado por Estados Unidos y la Unión Europea, para asegurar la competencia en el mercado europeo. El proyecto Nabucco pronto tuvo serias dificultades en esa carrera por hacerse con el control de la energía en Europa, ello debido a notables retrasos y problemas de toda índole. Hoy se considera fracasado. Mientras tanto, el proyecto ruso alemán continuó adelante, hasta que el pasado año, Gazprom dejó en suspenso South Stream por desavenencias con la Unión Europea y a la espera de un gran acuerdo con Turquía para que el gaseoducto pasara por el mar Negro, rodeando Ukrania, país poco de fiar. Europa seguirá recibiendo gas ruso por Nort Stream, con la incertidumbre del ramal que actualmente pasa por Krimea. Con un proyecto abandonado y otro suspendido, nadie quiere dejar al otro el control de Siria, que se ha convertido en un territorio estratégico, por las grandes reservas de gas que atesora. Si alguien tiene interés en ahondar en este asunto, aunque esté desfasado, que lea el informe de mayo de 2012 del profesor de la Universidad de Damasco Imad Fawzi Shueibi El “factor gas” en la crisis siria de Nazanin Armanian.

No es difícil adivinar el porqué la señora Merkel estaba dispuesta a tragarse los refugiados que su socio gasista ruso nos mandaba bajo mano, con la excusa de que los europeos teníamos que ser solidarios con los sirios: en Siria necesitaban de un respiro, y sobretodo, necesitaban a la opinión pública europea alarmada y de su parte. Abandonado el proyecto South Stream por Gazprom, empresas alemanas como la empresa Bash siguen colaborando con Gazprom en proyectos gasistas en Siberia, donde han invertido más de 10000 M en infraestructuras importantes, proyectando inversiones conjuntas de 2000 M para los próximos 5 años. Con la llegada de cientos de miles de refugiados a Alemania, en una odisea durísima, parece que Merkel se ha quedado en segundo plano. Más que nada, por que sus socios en el gobierno, y sus votantes, le han dado la espalda. Esta actuación de Alemania en su política gasista no se ha explicado a los europeos, y se ve que el resto de socios de la UE siguen el guión contrario, al menos los que tienen la puerta de los gaseoductos que saldrán del mar Negro. El refrán de "la cabra tira al monte” se cumple: la señora Merkel destapa su inclinación natural hacia Rusia, al margen de sus intereses energéticos, lo mismo que un par de millones de ciudadanos alemanes procedentes de la antigua República Democrática Alemana, como ella misma, ciudadanos que tienen el ruso como segunda lengua. Mientras tanto, Putin saca pecho y amenaza a los terroristas sin complejo alguno, con el aplauso de todos.


Con el ataque terrorista que ha sufrido en París, el gobierno francés se ha lanzado al bombardeo de instalaciones estratégicas de Daesh, mientras busca el  compromiso de sus socios europeos. Ha obtenido el compromiso de Inglaterra y buenas palabras del presidente Obama, que como es sabido, agota su mandato presidencial como “pato cojo”. Pero Francia ya estaba involucrada en la lucha contra los yihadistas, asociada a los EE.UU. en sus tibios ataques. Los asesinatos terroristas le han hecho cambiar de socio y unirse a Rusia, aceptando mantener al presidente sirio en el poder. Algo que rompe los esquemas iniciales. Puede parecer normal, pero algo no encaja. Se suponía, que los franceses y los americanos luchaban contra los yihadistas, ahora los franceses lo están haciendo con más fuerza, por lo tanto, no traicionan a nadie, pero viéndole la cara de tonto que se le ha puesto a Obama, se intuye que no le ha gustado nada que los franceses hayan cambiado de socio, ya que, en el fondo, han cambiado de bando. Está claro que Obama y los suyos no castigaban al Daesh, y que más bien, se dedicaban a luchar contra al_ Asadh apoyando o más bien sustituyendo a la oposición siria en su lucha.  
        
El comportamiento de Inglaterra en este caso resulta contradictorio, porque siempre anda amancebada con su socio americano. Posiblemente, ponerse al lado de los franceses, y por tanto, de los rusos, descubre algún interés en los proyectos de gas en disputa o verá alguna oportunidad de enredar y disponer de información, que es lo más probable. Rusia debería aprender de sus errores del pasado: a los zares nunca les fueron propicias sus alianzas con Francia e Inglaterra, y Putin es como un nuevo Zar.

Los EE.UU., sintiendo el fracaso de su proyecto Nabucco, se han volcado con sus socios saudíes y qataríes, haciendo suyas las mayores reservas de gas del mundo a través de un tercero, disfrazado de Imán, al que dicen haber matado: el Califa del autoproclamado Estado Islámico. Van a tener que decirle a Obama, lo que a aquél fanfarrón del Siglo de Oro Español, que cuando presumía de matón, apareció por allí una de sus víctimas, y tuvo que oirse: "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud". El problema, que los bombardeos franco rusos al Daesh pueden hacer que el Califato resulte vencido, y, entonces, pueden quedarse al descubierto y fuera de Siria. Los USA, renunciando al liderazgo de la manada, no pueden impedir que su hueco sea ocupado por venados que braman más fuerte, como son Rusia y China, que tienen las cuernas más afiladas y están dispuestos a la lucha.

De Putin ¿qué decir?, que está consiguiendo volver a Rusia al escenario internacional, con el respaldo de China, que necesita acceso a esta energía. Ahí está, el único líder de Europa con carisma de estadista que consigue todo lo que se propone, ganándose el respeto de muchos europeos.

      
Para concluir: por mucho que los emigrantes musulmanes abusen de nuestros servicios sociales y su fecundidad amenace a nuestra sociedad, hoy no son ellos los que ponen en peligro nuestra seguridad. No importa que esos extremistas pregonen que quieren volver este mundo a la Edad Media siguiendo a sus imanes, lo que está en juego no sale en los telediarios, es diferente y más propio de nuestro siglo, aunque lo disfracen de locura incomprensible y de terror. Está en juego:


-    El control de la explotación de las reservas de gas de Siria y del Líbano.

-  El transporte de ese gas y de otros procedentes de Irán hacia el centro de Europa, a través de gaseoductos estratégicos.

-   Y por último, el negocio de almacenaje del conflictivo gas y su distribución por una Europa próspera, que puede pagar el gas, pero no puede hacerse la dueña del tinglao, por falta de ejército.
       
    Lo preocupante es, que los aprendices de brujos que fomentan estos movimientos radicales, cuando los promueven, ya saben que se les irán de la mano y que tendrán graves consecuencias. Eso les ocurrió cuando derrocaron al Sha de Persia y lo sustituyeron por un viejo clérigo llamado Homeini. Esperemos que los buenos musulmanes no prediquen barbaridades en las mezquitas, aunque sus leyes medievales las contemplen. Se cansan de decirnos, que esa doctrina extremista no es la suya, pero ahí están los extremistas aceptando voluntarios, que desconociendo la doctrina islámica de nuestro tiempo, utilizan el terror como arma de guerra aplicando la sharia al pie de la letra. Y países como Arabia Saudí y Qatar los financian con fines espurios. Lamentablemente, los radicales islamistas que están captando gente en las redes sociales andan sobrados de dinero. ¿Hay que acabar con ellos? Por supuesto, y no dejar a ninguno vivo. Pero tendríamos más confianza en nuestros líderes si viéramos a Arabia Saudí y a Qatar repudiadas por su política en favor del radicalismo y contra las democracias, que es de todos sabido, que conforman la retaguardia y zona de descanso de los combatientes del Estado Islámico.
     
     La pregunta del millón: ¿Quiénes han organizado los atentados en Francia y en el Líbano, y quiénes y por qué nos llenan de miedo, ordenando que estos energúmenos nos amenacen? No lo sabremos, pero tendrán un descuido. Seguramente, los que saquen rédito de la venganza francesa o de las reacciones del resto de socios europeos. Pero errores los tienen, que a veces, provocando atentados terroristas, consiguen el efecto contrario al buscado. Practican sin empacho el gran juego: ese en el que los órdagos se traducen en cientos de muertos. Normalmente, los muertos se producen en Beirut, en Karachi, en Islamabad o en la chimbamba, pero, como hemos podido comprobar, no están libres ni París, ni Londres, ni Madrid, ni Nueva York de un atentado. Y todo, por que unos tipejos se han propuesto ganar el órdago y llevarse unos garbanzos de valor incalculable. Si no fuera un negocio de tamaño tan descomunal, el tufo que desprenden los actos terroristas de París huele a moritos de Lavapiés, por la cantidad de marroquíes que hay involucrados en los recientes actos terroristas: o sea, servicios secretos moviendo peones.
   
     Un sexto sentido nos dice, que los que nos manipulan son canallas capaces de llevarnos a una guerra contra el Islám por el jodido dinero. Y no es por el dinero actual, están dispuestos a organizar una guerra por el derecho a meternos la mano en el bolsillo a los europeos durante los próximos 100 años, sin mirar las consecuencias. Y algunos ilusos apuntándose a la yihab, pensando que van a poder imponer el Corán al resto del mundo. Marionetas en un juego en el que todos participamos con entusiasmo, poniendo cara de idiotas.
  
     Entonces, ¿qué debería hacer nuestro gobierno en esta comedia trágica? Como no se puede poner de perfil, actuar con el mismo cinismo que el resto de socios y aliados, que defienden sus intereses, mientras sonríen y se apuñalan: ayudarnos a nosotros mismos y a Francia en Mali, para que pueda hacer uso de todas sus tropas del lado de Rusia, de Alemania y posiblemente de Inglaterra, y a la vez, echarle una mano a los EE.UU. y a sus aliados para que sigan luchando contra la barbarie islámica, a pesar de lo mal que lo están haciendo, y lo mal que disimulan. Los seguidores de Ben Ladem en Mali se pondrán muy contentos recordando lo bien que pagaba España los secuestros, y los EE.U.  resto de aliados creerán que nos hemos creído su farsa y que venimos como fervientes defensores de la fe y la civilización, a luchar contra la barbarie yihadista. Cuando acabe la función, pasarle la factura a los que ganen y que nos adjudiquen todas las obras posibles, para llenar el mundo de AVES. Obrar de otra manera, será dejarse tomar el pelo.

En los últimos días, Turquía ha seguido con sus incoherencias: ahora pide la destrucción de Israel, mientras recibe las represalias de Moscú, que le está embargando, deteniendo empresarios, y desplegando misiles anti aéreos en la frontera de Siria con Turquía. También se dice en esta comedia, que las tropas de la oposición a al_Asad estaban compuestas en su mayoría de turcos. ¡Átame esa mosca por el rabo! 

lunes, 23 de noviembre de 2015

ATENTADOS EN PARIS: 13 VIERNES, NOVIEMBRE 2015.-


Hacía mucho tiempo que no me apetecía escribir un texto largo en el Blog, gastando mi tiempo en comprometerme en Facebook y en Twiter con pequeños comentarios. Las reacciones al cobarde atentado de París me han llevado a fijar mis vómitos en este escrito, para que recuerde siempre, que muchos de mis compatriotas, por maldad o ignorancia, no aprecian su país, ni su cultura, ni su religión, dispuestos en su inconsciencia y cobardía a que sean otros los que den la cara y la sangre en su lugar y no hablo de los que gastan sus energías en deshacer España, a los que los dioses confundan. Tampoco están dispuestos a defender el continente en el que vivimos: Europa. Tendrían que haber nacido en el cuerno de África, por citar lugares míseros y de vida difícil, o en Corea del Norte, paraíso de la opresión, para que supieran apreciar la patria que los acoge. “La invasión de un territorio acaba en colonización, cuando sus habitantes no lo defienden, y la colonización puede muy bien acabar en genocidio, cuando los que vienen, en lugar de a explotar sus recursos vienen a quedarse”.

Se dice, que los musulmanes nos invaden siguiendo un plan preconcebido: la invasión silenciosa a través de la fertilidad que imponen a sus mujeres: al menos, eso dicen los daneses, que lo comprendieron enseguida cuando estas gentes se les comieron el presupuesto social y les dejaron claro a través de sus jefes religiosos, que su única Ley sería la Sharia. Desde ese momento, se acabó la hospitalidad y la política de puertas abiertas en Dinamarca. También nos lo advirtió el obispo católico de Mosul: que tendríamos grandes dificultades con los musulmanes por tratarlos como a iguales, que para ellos nosotros somos infieles, y por lo tanto, seres inferiores.

Aquí viene la interrogante, si esos emigrantes piensan igual que sus dirigentes y aceptan lo que escribió Mahoma sobre la inferioridad de los infieles, o por el contrario, nos ven como iguales. Lo normal es que los emigrantes económicos miren a los anfitriones con cierto complejo, al margen de otros sentimientos menos confesables. Yo estoy seguro que individualmente no son diferentes a nosotros, y que hay más gente buena que mala, y que lo de la yihad forma parte del pasado, pero debido a sus costumbres y rezos, tienen un comportamiento mucho más cohesionado que el resto de los hombres. Forman un grupo con personalidad propia y distinta a la de sus miembros, y estos obran de acuerdo a lo que el grupo espera de ellos: el grupo impone un comportamiento al buen musulmán y es capaz de corregirlo. El problema, que el comportamiento de los musulmanes como grupo social lo condicionan sus imanes, y lógicamente, no es lo mismo un imán radical contaminado de yihadísmo, que un imán moderado. Tampoco es lo mismo un pueblo pequeño donde todos son musulmanes, que una gran ciudad, donde el rebaño se descarría fácilmente.  


Debido a su funcionamiento como grupo social dirigido, el comportamiento individual  del musulmán poco aportará si no se promueven cambios en su religión, ya que esa religión condiciona toda su forma de vida. El viejo comportamiento como grupo nos pone en peligro, pues, si nos dejamos, sus dirigentes nos aplicarán sus leyes medievales: esclavizando o matando a los que no se conviertan. Si hay un plan de invasión en marcha no lo sé, pero lo cierto es que estamos invadidos por gentes que en sus países sólo tenían miseria y que en todas partes se reproducen exponencialmente, aprovechando que nuestra sanidad garantiza la supervivencia del 100% de los nacidos, pues en sus países morirían como moscas. Pensemos, que si todo va bien, en 20 años los emigrantes musulmanes serán mayoría en casi toda Europa, y que sus candidatos, aprovechándose de nuestras leyes, subirán al poder y nos someterán.


Hablaré de la integración en los países de acogida: Es un sinsentido que estas gentes quieran destruir el lugar en el que la mayoría han encontrado subsidios; algunos, trabajo; y todos, pan, sanidad, cultura y libertad para sus hijos y para sus mujeres. Y todo gratis. Así debería ser, pero no lo es, porque nos odian y no son valores que aprecien: forman parte de una cultura que odian también a las mujeres en cuanto dejan de ser niñas, y al menor desliz, las trata peor que a los perros. Es un contrasentido para nosotros que estén pensando en convertir Europa en los países que han dejado, pues supondría para ellos quedarse sin trabajo, sin oportunidades, y con una total falta de libertad, al acabar con la cultura de acogida. Pero debe tener algún sentido para ellos, aunque cada vez estoy más convencido de que esos líderes musulmanes que se han propuesto apoderarse de Europa, no han ido más allá en su pensamiento: no creo que tengan pensado qué harán después, dando por supuesto que Alá proveerá. Como los virus y las bacterias de cualquier enfermedad, que acabando con el cuerpo enfermo, mueren con él. Ese objetivo de apoderarse de la Europa rica tendría sentido si quisieran hacerse con nuestra economía y asegurarse un futuro con ella, pero, apoderarse de Europa para convertirla a este Islam es destruir nuestra sociedad y acabar todos en la miseria. Lamentablemente, en los lugares de Europa donde llevan muchos años, las siguientes generaciones, en su mayoría, no se han integrado ni han aprovechado las oportunidades que han tenido para integrarse. Es cierto que la crisis les ha privado de trabajo a sus jóvenes y que en los suburbios de las ciudades la vida es dura, pero lo es, o ha sido dura para todos.


Ellos también son las víctimas de esos imanes que predican el culto a la muerte, pero, si no se revelan, alguna responsabilidad adquieren. Esos imanes predican política más que religión, y sus sermones van en contra de esa mayoría de musulmanes que no se meten en política. Sin imanes, acabarían relajando sus costumbres e integrándose, pero en sus costumbres impera el control a los demás: los niños aprenden a aislar a aquél que no reza o que no guarda el Ramadán, en cuanto a las mujeres, todavía peor, pues aíslan y persiguen a las que no visten o no viven como musulmanas, que pueden acabar castigadas físicamente. De eso y otras cosas se encargan los imanes radicales, machacando a los suyos con que los infieles somos seres inferiores a los creyentes islámicos. 

Por eso, el mayor peligro del islamismo no está sus emigrantes, está en sus clérigos: en todos ellos, radicales incluidos, porque controlan a sus seguidores para que sigan preceptos medievales y no se integren en las sociedades de acogida. El gobierno de Gran Bretaña ha dado ejemplo en la solución a este problema: echar discretamente a los clérigos radicales, sustituyéndolos por clérigos moderados, manteniendo una suave vigilancia sobre ellos. Los demás países de Europa deberían hacer lo mismo. Yo añadiría algo más: deberían fabricar imanes para pastorear a los musulmanes que viven entre nosotros, en lugar de importarlos: todo en favor de una convivencia futura, que no acabe en explosiones de violencia o en expulsiones masivas. Luego, con una sociedad musulmana transformada, ir adaptando su Corán a los nuevos tiempos, para que abandonen esas prácticas medievales, impropias de una sociedad sana, y acepten la democracia, el derecho de los demás a practicar su propia religión y que todas las mujeres son libres e iguales a los hombres. En nuestro país también tuvimos que evolucionar: nuestras mujeres vestían en los pueblos sallas y pañuelos, al margen del velo que usaban en misa; lo mismo, con sus derechos, que hasta hace pocos años dependían de su padre o de su marido para cualquier negocio, y aquí estamos. 


Ese es el mayor problema que tiene hoy el Islam: lo mismo que nosotros estamos escandalizados de las bárbaras costumbres de sus radicales, ellos están escandalizados de que sus mujeres, viendo a las nuestras, quieran liberarse. Están escandalizados de que quieran estudiar, de que quieran disponer de sus vidas escapando de la autoridad de sus padres o maridos, de que quieran ejercer profesiones liberales, vestir al modo occidental, conducir vehículos, etc. y de que sus jóvenes abandonen sus costumbres.


Los cambios originan tensiones e inseguridad, pero, por grandes que estos sean, no creo que lleguemos a una guerra total con ellos, que no comprenden que la guerra la tienen perdida. Y no me refiero a la guerra que se desarrolla con armas de fuego dentro o fuera del campo de batalla, que también, sino a esa otra guerra que tiene lugar en toda la sociedad humana y que modifica nuestro cerebro viendo los anuncios de la televisión, las pelis, la música, la moda, y los adelantos que surgen en progresión geométrica en el mundo civilizado. ¿Quién nos iba a decir hace pocos años que con un simple teléfono íbamos a estar comunicados en cualquier parte del mundo y disponer en ese objeto de aplicaciones sin cuento que lo hace imprescindible y nos da libertad? Estos inventos dejan atrás la oscuridad en una guerra sin cuartel contra el pasado que nos abre la mente a cosas más divertidas. Esta evolución tecnológica hace que esta gente quiera encerrarse en el pasado, porque ven que el porvenir no cuenta con ellos y los va a barrer.


¿Qué sacan pasando la vida reprimiendo a los suyos, con lo que está bien y mal, tratando de imponer a los demás lo que muchas veces ellos no son capaces de cumplir? Que se lo digan a los príncipes saudíes, en cuya sociedad lapidan a las mujeres y a los homosexuales imponiendo la sharia, mientras ellos no se privan de fiestas aberrantes, en las que efebos afeminados van pintarrajeados y vestidos con túnicas que disponen de un agujero atrás dispuesto para mantener relaciones sodomitas.


¿Podrá esta gente que usa nuestros móviles inteligentes mientras los odia, mantener unos satélites y una tecnología que no comprenden?, ¿son capaces de desarrollar algún tipo de tecnología sin el apoyo de los países infieles? Nos necesitan más de lo que creen y la pregunta que deben hacerse es ésta:


-  ¿Esos infieles cristianos y ateos que tanto odiamos, nos necesitan a los musulmanes? ¡No!, ya se lo digo. Ni a ellos ni a su petróleo, que se sigue usando por presiones políticas, pues se dispone desde hace años de tecnologías que puede sustituirlos con ventaja.

-  Otras preguntas que deben hacerse: ¿tienen esos infieles armas para destruirnos? De sobra, les digo; ¿Y cojones para utilizarlas? Que aprieten un poco más y lo descubrirán.

Para no alargar más este artículo, el siguiente artículo versará sobre quiénes están disputándose el territorio de Irak y Siria y cuáles pueden ser los objetivos de cada contendiente. 

En cuanto a los compatriotas que cobardean, decirles dos cosas para terminar ¿van a defender nuestra cultura y nuestra patria si va a más este problema?, si no lo van a hacer como nuestros antepasados, ¿se van a convertir al Islam o creen que los islamistas les permitirán seguir viviendo? Que vayan pensando.



jueves, 28 de mayo de 2015

La Ley Electoral en España y los problemas que nos genera

Las elecciones municipales y autonómicas ya han pasado. La duda es si han servido de algo, porque las incertidumbres creadas superan la situación anterior.
Vivimos en democracia, pero desde el principio se ha visto que la democracia española adolece de graves defectos que complican nuestra convivencia y restringen los derechos de los españoles frente a los derechos de los políticos y de nuestros enemigos. ¿Hay algún interés en corregirlos? No, no hay ningún interés por parte de nuestros políticos en corregir nada.
Los principales defectos son los siguientes:
-          A los partidos políticos españoles que se presentan a las elecciones no se les exige que recojan en sus estatutos la aceptación de la Constitución y las Leyes de la Nación Española. Antes al contrario, hay estúpidos o mal intencionados que presumen de que nuestras leyes respetan y permiten a nuestros enemigos presentarse a las elecciones, y que es legítimo que propongan nuestra destrucción como nación, siempre que utilicen medios democráticos. Lógicamente, esos partidos se dedican a socavar nuestra democracia, utilizando para conseguir sus fines el dinero de todos. ¿Hay algo más estúpido que pagar voluntariamente la soga con la que algunos nos quieren ahorcar? Esto no ocurre en ninguna parte, y las democracias más solventes se defienden, prohibiendo esos partidos. Aquí tenemos partidos etarras gobernando ciudades con el consentimiento de los últimos gobiernos, que lo han permitido saltándose la Ley de Partidos Políticos; no faltan partidos nacionalistas e independentistas que cuestionan la unidad de España y nos amenazan al resto con la separación; también tenemos partidos y organizaciones de izquierdas que deberían estar prohibidos por la historia de sangre que arrastran, que disfrazados de demócratas, cuestionan nuestra democracia, cuando se les ven sus intenciones, defendiendo y poniendo como ejemplo democrático a regímenes totalitarios y asesinos.
-          Tenemos una ley electoral lamentable que se salta el principio de un hombre un voto. Hay votos que valen más que otros, lo que permite a fuerzas nacionalistas conseguir en el Parlamento Español una representación mayor de la que les correspondería por los resultados obtenidos. Una concesión más de los partidos de la Transición a nuestros enemigos, unos partidos esencialmente cobardes y también traidores.
-          Otro gran fallo de la Ley Electoral es no tener previsto que haya segunda vuelta cuando no hay un claro vencedor. Los partidos se saltan los derechos de los ciudadanos, eligiendo en nuestro lugar, quién va a ser Presidente del Gobierno, quién va a ser el Presidente de la Comunidad o el Alcalde. La mayor parte de las veces acaban sentados en la poltrona los perdedores, que rápidamente se ponen de acuerdo para suplantar la voluntad popular. Menuda democracia, y menuda cuadrilla de ratas.
Lo anterior es importante, pero hay más:
-          La formación de los políticos no se cuestiona, permitiendo que auténticos indocumentados llenen las listas de los partidos y se pongan a administrar presupuestos para los que no están preparados. Otros, están demasiado listos para apoderarse de los caudales públicos o aprovechar sus cargos para corromperse. Normalmente, la corrupción es consentida por los partidos políticos españoles para financiarse ilegalmente, que no pierden ocasión a la hora de buscar recursos, comenzando por parasitar a los propios representantes, a los que se les quedan parte del suelo. En fin, que el sistema no se preocupa de comprobar la idoneidad de los candidatos, analizando sus curricula y entrevistándolos, antes de darles paso franco.
-          La formación de los votantes tampoco se cuestiona, dando por supuesto que cumpliendo 18 años todos estamos preparados para ejercer el derecho a votar. Para otros menesteres, te exigen un examen muy caro de pasar, como el permiso de conducir, pero para votar nada exigen: nos dan un cursillo acelerado cada vez que hay elecciones, escuchando a los candidatos de los distintos partidos desmenuzar un programa cuyo incumplimiento no conlleva ninguna penalización. Más que formados, acabamos hartos de lo que presumimos son mentiras encadenadas y entre unos y otros nos machacan.
La realidad nos dice que los votantes fallamos a la hora de dar nuestro voto. Pero más que por acertar o fallar, deberíamos analizar el derecho que tenemos.
¿Por qué podemos votar a los 18 y no a los 14 o a los 16? Por la misma razón, ¿estamos preparados para votar teniendo 90 años? Para seguir conduciendo a esas edades hay que pasar exámenes médicos concienzudos, para votar, no. Hay quien dice que es más justo permitir el voto a un joven, que en los cuatro años siguientes va a ser mayor de edad, que a un mayor que en esos cuatro años puede morir. Duro debate.
Profundizando más, ¿vale lo mismo el voto de una persona sin oficio ni beneficio, ni patrimonio, que no paga impuestos ni aporta nada a la comunidad, que el voto de una persona que, estando al día en el pago de impuestos, tiene un patrimonio y empresas que aportan puestos de trabajo y riqueza a la sociedad española? El voto del primero puede ser irresponsable, pues nada se juega, mientras el voto del segundo, en cada elección se juega la hacienda. No es popular traer a colación el viejo concepto del voto censitario, que se supone superado, pero en nuestra situación puede que haya que replanteárselo, con unas leyes que permiten votar a extranjeros sin raíces españolas, por el simple hecho de estar censados en España y ser mayores de edad. En su país no nos dejarian votar.

Nos quejamos de situaciones injustas, cuando las llevamos consintiendo desde hace 37 años. Exijamos más y pongamos nosotros los límites a los políticos: como dice un wasap que corre por internet, el ladrón nos elige, al político lo elegimos nosotros. Mientras el primero nos levanta cosas, el político que sale ladrón nos puede robar la salud, la educación de nuestros hijos, la pensión, la vivienda, el trabajo y hasta la conciencia. Y si en vez de ladrón nos quiere perjudicar más, puede echarnos a reñir a hermanos contra hermanos, en otra guerra civil innecesaria, que sólo responde a sus intereses.

domingo, 22 de junio de 2014

Ahora toca lo que toca: defender lo nuestro.


¡Ya está bien!
Las concesiones a nuestros enemigos no impedirán que sigan trabajando para destruir España. Para evitarlo, hay que enfrentarse a ellos con una idea: o ellos o nosotros. Sin medias tintas y asumiendo todos los riesgos. “En España cabemos todos”, ha dicho el nuevo Rey. Siempre que todos colaboren en alcanzar los objetivos comunes, pensamos muchos. Si no es así, mantener a nuestros enemigos en las estructuras del Estado es de tontos. Es como el discurrir de un barco en el que unos reman, otros se dejan llevar, y los que llevan el timón no se ponen de acuerdo en el rumbo, y dividen a la tripulación. Y el capitán en este barco, en lugar de arrestar a los rebeldes o echarlos del barco, les permite romperlo para hacerse un barquito propio.

Son varios los retos internos que nos arrinconan en este momento, y de cómo los enfrentemos dependerá el futuro de España como Nación y el futuro de los sufridos españoles como pueblo.
Los retos interiores a los que nos enfrentamos son: impedir la secesión de Vascongadas y Cataluña, y como reto menor, enfrentar a las organizaciones de izquierda que, aprovechando el descrédito de los grandes partidos y la dureza de la crisis, han introducido en la sociedad española la discusión monarquía-república, para dirigir la voluntad de los más jóvenes e imponer en España una República Bolivariana. Que quieran imponernos un régimen totalitario de izquierdas que acabaría con la débil democracia que tenemos, con la libertad y con el bienestar de los españoles, pero no con la corrupción de políticos, sindicatos y múltiples organizaciones que viven de la subvención, es para tratar a esa izquierda antipatriota como enemiga, pues trabaja en contra de los intereses de la mayoría de los españoles.

Algunos para conjurar esos peligros, y otros por inconfesables obediencias, nuestra Monarquía y los partidos PP y PSOE se han alineado con el Nuevo Orden Mundial (NOM), pero la obediencia a ese Orden Nuevo, surgido de la Segunda Guerra Mundial, no va a arreglar por sí solo todos nuestros problemas. Felipe VI y los sucesivos gobiernos tendrán que obrar con inteligencia y también con decisión: a nuestros enemigos interiores les une un objetivo común, y ante eso habrá que intentar sembrar la discordia entre ellos, comenzando por atacar al más débil, que es el partido de Convergencia de Mas. Su socio ERC tiene lazos importantes con el Nuevo Orden Mundial, que sus raíces masónicas vienen de los años treinta del pasado siglo. Aquí, habrá que pedir a los dirigentes del NOM que intervengan y llamen a obediencia a ERC como contrapartida a nuestro sometimiento. Convergencia, y sobre todo Unión, pueden acabar con el referéndum soberanista, ante la realidad de una suspensión de la Autonomía Catalana y el cese inmediato de sus autoridades, hecho que tendrá que afrontar con decisión el gobierno de España, que tendrá que llevar ante los tribunales a los representantes de la Nación en esa comunidad, por ejercer la deslealtad, acusándolos de todos los delitos que tengan que ver con la traición, la sedición y la rebelión. Acusándolos también de los delitos que hayan cometido administrando caudales públicos, etc.
Ante el NOM, tenemos buenas cartas para jugar, como es la concesión de la nacionalidad a la Comunidad Sefardí en proceso, y la acomodación de nuestras leyes a sus intereses, como convertir en delito en nuestro país la negación del Holocausto Judío. Hay que tener muy claro quién tiene el poder en el mundo en este momento y no tirar de la levita equivocada. Si hay que negociar hay que hacerlo con inteligencia, negociando directamente con los amos y dejando a un lado a siervos, que nada deciden.

El problema vasco, aunque similar al catalán, tiene otro cariz. Esconde entre sus arrugas un terrorismo latente, que oculta a su vez, negros intereses, que los hechos sangrientos han dejado al descubierto. Por supuesto, los sucesivos gobiernos de España han mirado para otro lado, sin querer enterarse de a quién tenían que mandarle la Guardia Civil. Amaiur y otras organizaciones etarras son la careta, los siervos más o menos violentos de una inteligencia que los dirige: un amo indefinido que está detrás de sotanas y alzacuellos, en santuarios y universidades de Vascongadas, y en la casa madre de Roma. Un General fallecido, paisano él, les marcó los objetivos a sus curas y nadie les ha apeado de obedecerlos, como en el caso de la Teoría de la Liberación, desactivada por Juan Pablo II sin contemplaciones. Si no podemos convencerlos y atraerlos para que colaboren frente a enemigos comunes, abandonando la ejecución de antiguas venganzas, se les amenaza con destaparlos en los telediarios, antes de ir a por ellos con decisión. En el fondo, aunque los de Amaiur y los del PNV no lo sepan, trabajan para que un santo reine en un trocito de España a través de sus propios ayatolás. Que su sueño sea una república de izquierdas o de derechas, a los vascos, como a los guaraníes les dará lo mismo, ni Dios podrá salvarles de obedecer a unos curas que no creen ni en el que da nombre a su organización, pero que obedecen ciegamente al Señor Oscuro.
A IU y a Podemos, partidos hermanos entre sí, que justifican regímenes comunistas y repúblicas totalitarias, el gobierno de turno los puede machacar filtrando su corrupción y quitándoles la caricatura democrática que oculta su terrible rostro: una tosca y trasnochada ideología, bajo una piel salpicada de sangre. Sus contradicciones marxistas les llevan a tomar partido por los palestinos, rechazando a los judíos. Una ideología surgida de intelectuales judíos y financiada por banqueros judíos. Y es que ninguno de los que siguen a una bandera convencidos, se fija en quién la lleva.

A ver si los españoles tenemos suerte con este nuevo Rey, y alguien le echa lo que le tiene que echar: buscando el bien de todos, y excluyendo con toda energía y sin complejos a los que maniobran en contra del interés general.

domingo, 27 de abril de 2014

Presunto Fraude a los Católicos.


El papa Francisco ha hecho santos a Juan XXIII y a Juan Pablo II por Decreto Ley, pero ¿han sido santos? No hace tanto tiempo que publiqué un artículo sobre este particular en este blog. Lo titulaba ¿Por qué tanta prisa en hacer santo al papa Juan Pablo II (Woityla)? Puedes leerlo pinchando en el enlace.

La novedad del artículo que publico hoy está en que Juan XXIII acompaña a Juan Pablo II como santo. Al XXIII le llamaban "El Papa Bueno" ¡Curioso! Al Papa que comenzó la demolición de la Iglesia Católica, los estúpidos católicos lo llamamos "Bueno" ¡Qué fácil es manipularnos! En este mundo de mentiras, la propaganda hace milagros, convirtiendo lo malo en maravilloso con el simple argumento de la modernidad. ¿Quién se atreve ante argumentos modernistas defender la tradición? Pero échate a temblar cuando todos te alaban, que la unanimidad te convierte en sospechoso de todo.

El resultado de la II Guerra Mundial es determinante para explicar el estado actual de la Iglesia, que está en manos de nuestros enemigos, los que ganaron la última gran guerra, como ya traté en ¿Quién manda sobre la cristiandad? Aunque, sin duda, mucha culpa de la situación de la Iglesia la tiene la debilidad de la propia Iglesia como institución, y el poco talento que manifestó Pío XII, el último papa católico que gobernó la Iglesia, para defenderla: debió poner las enormes riquezas de la Institución, al servicio de la propaganda y de la fe católica, que hubiera sido un arma terrible contra el mal llamado progresismo, que nos ha invadido; debió levantar murallas en defensa de la familia y la sociedad católica, atacada desde entonces en sus fundamentos; debió apadrinar como su sucesor a un verdadero católico, destapando y persiguiendo a la vez a los cardenales traidores y a sus protegidos, los que se iniciaron en la masonería y se postularon como sucesores en el trono de Pedro con ayudas externas. Perdida esa oportunidad, la defensa ha resultado imposible: Roncalli, convocó el Concilio Vaticano II para derrumbar la Iglesia y Montini retiró los escombros. Los siguientes papas tampoco han servido a los intereses católicos, continuando con el acercamiento al resto de religiones (Protestantísmo, Judaísmo, Islamísmo y otras). Eso ha supuesto la renuncia al principal valor de nuestra religión: la de considerarse la Única Religión Verdadera, la única que puede llevar al hombre a la salvación.

El gran poder del Papa, ejerciendo la potestad legislativa, ejecutiva y judicial, ha convertido a nuestra Iglesia en una institución apetecible y accesible a enemigos poderosos y decididos, pues es una institución monárquica carente de estabilidad sucesoria. En la Iglesia no hay hijos que sucedan al padre en el Papado como ocurre en las monarquías hereditarias, se utiliza una sucesión electiva perfectamente manipulable, ya sea comprando voluntades, ya infiltrando cardenales propicios. Si consigues ser nombrado Papa a través de cualquier artificio, mandas, no sólo en la Iglesia, mandas en todos los católicos ¡Claro!, siempre que no tengas un jefe en este mundo que te dé órdenes, porque entonces le obedeces a él.

No es la primera vez que nuestros enemigos han invadido la Iglesia. En ocasiones anteriores, el recurso utilizado había sido las órdenes religiosas, nuevas órdenes fomentadas y apoyadas por familias de banqueros que aprovechaban las necesidades de financiación de los papas para acercarse a ellos y conseguir protección para los suyos, privilegios y poder. La Orden Benedictina, la de Cluny, la del Cister. En los orígenes, la familia de los Anicios consiguió dominar la Iglesia imponiendo papas; siglos más tarde, los Pierleoni; en el XIV los Orssini y los Colonna; los Médicis, ... Todas esas familias de banqueros tenían raíces judías y nombraron papas afines a sus intereses, buscándolos entre sus familiares o entre sus monjes protegidos. Ahora son Jesuitas, Opus Dei, Legionarios de Cristo, etc., las organizaciones religiosas con poder económico y de decisión dentro de la Iglesia capaces de imponer papas. Pero de esto he hablado en otras ocasiones.

Sí, también hubo monarquías que nombraron papas, pero eso es más normal, dado que los reyes no buscaban torcer la fe de nadie, siempre buscan poder para afianzar su reino. Ahora, el mayor peligro para los cristianos es que nuestra fe la han cambiado. Prácticamente se han cargado el Catolicismo. Los enemigos de la Iglesia ya no la quieren dominar, la quieren destruir, cambiándola hasta hacerla irreconocible. Para ello, han puesto jalones a la consecución de sus objetivos: primero, vaciando de contenido el Ritual Católico presente en la Misa, y después, entrando a saco en el Dogma, no dejando en pie ni el Padre Nuestro. No quieren una religión cuyo Dogma presume de ser la única Religión Verdadera y de salvar a los hombres. 

Los méritos de Juan XXIII llamado "el Bueno" son convocar un II Concilio Ecuménico y cambiar la Misa: los sacerdotes dejaron de mirar a Oriente con la excusa de no dar la espalda a los fieles; prohibió el latín y aprovechó las traducciones a lenguas locales para aproximar sus fórmulas a la misa luterana; pero lo principal, que la Misa pasó a estar más cerca de una comida o cena que de un sacrificio, que es lo fundamental de la Misa. Nos han llevado a lo que llaman los teólogos "la Abominación de la Desolación", que consiste en la supresión del culto al verdadero Dios, la supresión del Sacrificio en la Misa, la supresión del culto verdadero, por ser todo ello, una molestia para su señor Satanás, el Príncipe de este mundo que nos esclaviza. 

"La fe que se nos presenta en homilías y catecismos, rúbricas y rezos de la "Nueva Misa" (la "Misa del Novus Ordo"), y los estudios de la Biblia de la parroquia, son una versión diluida, modernista, protestantizada de la verdadera Fe Católica- y de ninguna manera es la Verdadera Religión Católica". (Católicos alerta). Entre católicos modernistas o tridentinos, yo me fio más de los segundos.

Juan XXIII  es sospecho de no ser el católico bueno y venerable anciano que aparentaba, y ni siquiera puede ser considerado Papa; si esto es así, mucho menos puede ser Santo. Yo no querría como santo de cabecera al espíritu de ningún masón, pues se supone que los santos interceden por nosotros ante Dios, y no creo que los masones muertos, sirviendo al diablo, anden cerca del verdadero Dios. Su realidad masónica no la afirmo yo, son muchos los escritos de notables que la afirman. Si fue masón, se convierte en un falso Papa, pues si pertenecía a la masonería antes de su elección, el canon 2335 lo excomulgaba ipso facto, con lo cual, su elección fue nula, pues no puede ser jefe de la Iglesia alguien que no pertenecía a ella. Ya muerto, la sentencia es concluyente:

Gobernante imprudente, sospechoso de ser hereje y masón.

Dicen, que lo elevan a los altares para que acompañe a Juan Pablo II y no se noten demasiado las trampas, pues hay un protocolo para que te propongan como santo que, nuevamente, no se ha cumplido. Las autoridades vaticanas del momento -tiempos extraños estos, con dos papas vivos-, han sido capaces de subir a los altares a estos dos sospechosos, muertos a su vejez, gordos y bien cuidados, olvidando al bueno de Albino Luciani (Juan Pablo I), que murió en extrañas circunstancias (asesinado), y del que nadie se acuerda. 

De Woityla, el llamado Juan Pablo II, hablaremos en otro momentos, que ya me explayé lo mío hablando de él cuando lo hicieron beato. Otro santo sospechoso de no ser cristiano. Y es que finalizada la II Guerra Mundial, no hay poder en este mundo que se mantenga en pie si no está amparado por los ganadores de esa guerra. No olvidemos que Pio XI y Pío XII orbitaban en aquellos años, digan lo que digan los corifeos vaticanos, cerca del fascismo, que era una forma de socialismo cristiano con el que los poderes de aquel tiempo querían contrarrestar el socialismo ateo y comunista, que amenazaba a Europa y al mundo.

Tiempos tristes los que nos toca vivir: nuestros enemigos nos acosan por todas partes, siendo como son minoría. Pero si no nos defendemos, seguirán dominándonos. Llevan siglos dedicados a la fea labor de imponernos a su señor Satanás. Ahora lo hacen desde dentro: un Papa nuevo, que convive con el anterior, y que continua utilizando el saludo masón. Mal presagio. Hasta nos toma el pelo poniendo en su escudo una estrella masónica amarilla, que justifica diciendo que representa a María. Cierto, que tampoco la estrella de la mañana, ese Venus que brilla en los cielos, es exclusivo de la madre de Jesús, que aquella virgen que nos legó la antigüedad y que aplastó a la sierpe es su dueña.

Nos toma por tontos, y es que lo somos.








viernes, 18 de abril de 2014

Gabriel García Márquez se fue "pal" otro barrio


Vamos de defunciones. Hoy ha fallecido Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura en Lengua Castellana. Hoy toca echarle flores, pero ayer nadie se acordaba de él, salvo su familia, que andaría cuidándolo. Así es la muerte: automáticamente te hace bueno.

Como autor, debía ser cojonudo. Hace años leí dos de sus obras -las que leen todos- pero no vi en ellas las maravillas que cantan. Culpa mía sin duda, que para los gustos están los colores. Un amigo dice de 100 años de soledad: "500 páginas, ninguna idea".

Como hombre que se supone inteligente, tampoco me ha llegado. Eso de ser listo y amigo de los hermanos Castro lo convierte a mis ojos en sospechoso. Jalear a dos hermanos que han convertido el marxismo en una cárcel para millones de cubanos y en una oportunidad para ellos... Que me lo expliquen. Para mí, ser amigo de semejantes pájaros o justificarlos, no es de buena persona.

Ya dijo Picasso, que su mejor inversión fue hacerse del Partido Comunista. Pintores como él había varios. Sólo él llegó a vender tan caro. No sé si van por ahí los tiros.

El partido Barcelona Madrid acabó 1-2, el partido Cataluña resto de España lo vamos perdiendo.


Ayer tuvimos el diagnóstico de la enfermedad de nuestra pobre España, enfrentada aparentemente al resultado de un partido: la final de la copa del Rey.
 
Una parte de la afición, la del Barcelona, deseaba ganar el partido por su equipo y por Cataluña, a la que tienen por su única patria; otra parte, por los colores; la afición del Real Madrid, para joder al contrario ganándole el partido a un equipo antipático y antiespañol.
 
Los dos equipos tienen seguidores en el resto de España, pero, ¿La afición de cada equipo es igual? No, la afición es variopinta, sobre todo la del Barcelona. Dicen que el Barcelona es más que un club. En este momento es una organización política independentista, y no se entiende que haya palurdos fuera de Cataluña que quieran que un club semejante gane, ni copa del Rey ni nada. Tampoco se entiende que semejante club quiera ganar la copa del rey de España, si no es para humillar al resto, siendo como es una organización política que fomenta el boicot al rey de España, al himno nacional, a la bandera española, y al resto del pueblo español.  
 
El partido lo ganó el Madrid. La victoria se la dio un chico inglés al que llamaban el Cojo, porque después de ficharlo por una millonada, se lesionó. Pero nunca he visto correr a un cojo como a ese Bale, que después de recorrer medio campo por el camino más largo, metió un gol como una bala. Ese inglés ha hecho que la afición patriótica del Barcelona se haya retirado con el rabo entre las piernas; la otra afición del Barcelona, la despistada, la que se cree algo en ese club siendo española, sólo ha perdido una final. Eso sí, con un gol que le pasó a un tal Pinto por debajo del culo.
 
Al entrenador del Barcelona no tardarán en echarlo. Los independentistas no soportarán semejante afrenta, perdiendo la oportunidad de mirarnos a los demás desde arriba, inflados de orgullo, diciéndonos con palabras y gestos: "Somos superiores a vosotros". 
 
La lección es clara: Ese club, que es más que un club, ha perdido un partido, que era más que un partido, porque el Madrid salió a ganar y tuvo suerte. Pero salió a ganar y ganó. Perdiendo, ya no pueden humillar a su rival y al resto de España con una victoria que les hubiera permitido meternos por todos los ojos la bandera cubana que se han inventado para ser diferentes.
 
Si nuestros políticos hacen los mismo con los políticos catalanes, luchando contra la independencia que nos quieren imponer, y lo hacen con todas los recursos que tienen a su alcance, ganaremos todos, incluyendo en el todos a los catalanes de bien, que son millones. Pero, para eso, nuestros políticos tienen que salir a ganarles el partido a los independentistas sin contemplaciones.
 
De momento, vamos perdiendo. Rajoy, que hace de entrenador, no quiere hacer cambios en el equipo ni en la estrategia. Confía en la suerte. Pero sólo con suerte no se gana; además, para que la suerte te sonría hay que buscarla, y arriesgarse jugando, y no sé yo.

Tenemos que aprovechar el bajón de moral que padecen por culpa de un equipo de futbol que se desinfla, para bajarlos de la peana en la que se han subido. Es el momento de llevar al terreno político el éxito futbolero, metiéndoles a los independentistas un saco de goles. Pero hay que ir a por ellos con decisión. Seguro que salen corriendo.